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Por Rogelio Manuel Díaz Moreno

La plataforma Reflejos es una de esas maniobras del gobierno cubano, para ofrecerle a la ciudadanía local un sucedáneo de Internet. Se recordará que la navegación por Internet en Cuba tiene muchas restricciones. Un grupo minoritario de la población tiene pleno acceso; un grupo algo mayor tiene acceso solamente a intranet, los sitios de instituciones del estado cubano (los .cu) y la mayoría no tiene ningún acceso.

Dentro de ese espacio de los sitios .cu, las autoridades de las telecomunicaciones crearon entonces Reflejos, un tipo de servidor con el domino cubava.cu. Esta debía funcionar como plataforma de bitácoras, personales o colectivas. La alegación era que se hacía sin propósitos de censurar o controlar a la ciudadanía bloguera, sino para favorecer su visibilidad en el ciberespacio mundial. Idea que, de inicio, no parecería mala. Y tenía la ventaja de que era accesible, ya que no a la mayoría del pueblo, por lo menos al grupo menos reducido de “intra-nautas”

Entonces, a partir de la primavera del 2015, cualquier conexión nacional permitió abrir un blog en ese espacio. La felicidad parecía muy grande, los pobres solemos desconfiar de esas cosas, pero valía la pena probar. Numerosas bitácoras se abrieron, de los más disímiles temas, desde cultura, sociales, deportivos, tecnológicos, lúdicos y, finalmente, sobre asuntos cívicos y políticos.

Como colectivo, el Observatorio Crítico (OC) situó un reflejo de su blog en Cubava, bajo la dirección luchatuyucataino.cubava.cu. Yo, personalmente, puse una versión de mi espacio personal, Bubusopía –ambos originalmente, y todavía también, en wordpress. Los materiales que aparecían en el sitio internacional, los replicábamos en el interno, para ponerlos al alcance de los posibles interesados.
El sitio del OC tuvo un crecimiento muy decente en aceptación, lo que se evidenciaba en las estadísticas de visitantes y suscripciones. Bubusopía, como espacio individual al fin y al cabo, se actualizaba menos frecuentemente y con menor variedad, así que tenía menos impacto.

El intercambio con mayores públicos enriqueció nuestra visión, potenció nuestras energías e influencias, durante un tiempo. Experimentamos vivencias de interés, adquirimos nuevos amigos, despertamos debates interesantes en la red y pusimos a pensar a más de una persona por ahí. Por un buen tiempo, contamos con otro trampolín para promover nuestros ideales, nuestro espíritu de rebeldía, nuestro compromiso con las causas de la libertad, el socialismo democrático, el enfrentamiento a los autoritarismos y capitalismos de cualquier origen.

Como era de esperar, rápidamente atrajimos miradas aviesas. Lo primero fue que se nos pegó, como una lapa, un “cibersargento” de lo más pintoresco, un tal Istvan. La “tarea” de estos sujetos consiste en intervenir en los sitios “conflictivos”, intentar distorsionar los debates, desprestigiar a los autores y hacerles perder tiempo y energía en discusiones fútiles. A veces teníamos que censurarle algún comentario particularmente ofensivo, pero la mayoría de sus
intervenciones eran tan estalinistas, que eran ideales para redondear nuestras denuncias.

A la larga, las limitaciones de un espacio abierto por el Estado burocrático y autoritario cubano tenían que manifestarse. La censura comenzó a golpear a todos aquellos que se “pasaban de la raya”. El primero que vimos afectado fue el espacio La Jugada, con cuyo editor establecimos cordiales relaciones. La Jugada fue golpeada por varios cierres temporales y no sobrevivió al último.

El sitio del OC también sufrió de la censura, tal como expondremos ahora. La dirección de Reflejos encontró ofensivos algunos de nuestros materiales y primero nos suspendió una semana, luego un mes, y al tercer strike, definitivamente. Bubusopía fue suspendida
fulminantemente, de una sola vez.

¿En qué consisten los pecados que causan la ira divina y el relámpago de los dioses? La Jugada tenía una onda socialdemócrata, que reivindicaba las necesidades de los menos favorecidos por las reformas actuales del gobierno, y abogaba por la facilitación de los
emprendimientos a la economía privada. Más prisa, pero con más protección social, digamos. La yuca del taíno se comportó duramente con un recuento de pasados pecados del gobierno y del partido oficial cubanos. Luego (segundo strike) publicó una crónica en defensa de los derechos de las personas homosexuales y, finalmente, publicó otro comentario crítico del gobierno venezolano chavista, a raíz de la gran derrota sufrida en las últimas elecciones.

O sea, que Cubava censura, no solamente por criticar al gobierno cubano, sino también por oponerse a la discriminación contra los homosexuales y hasta por criticar a gobiernos extranjeros que le caigan bien al nuestro.

Bubusopía, por su parte, flageló la falta de transparencia de nuestra política, gobierno y partido, que diseñan el modelo de país a espaldas de su pueblo. También demandó, desde un punto de vista marxista, que el Partido Comunista debe definir, en ocasión de su próximo VII Congreso, la naturaleza y carácter clasista que piense mantener.

Por cierto, un comentarista de otro sitio, cuyo nombre no podemos recordar, nos comunicó que tuvo semejante suerte. A él lo tumbaron definitivamente desde el primer golpe. Había criticado al monopolio cubano de las telecomunicaciones, ETECSA.

Estas experiencias no agotan el prontuario de censuras de Cubava. El Colectivo Arcoiris, de manera parecida al OC, tenía su blog en una plataforma internacional y abrió un similar en Cubava. Arcoiris es un grupo dedicado a la defensa de las personas LGBTI. Cuando criticaron demasiado las carencias del gobierno en este sentido, fueron expulsados. A diferencia de los casos anteriores, los miembros de Arcoiris armaron más revuelo, se defendieron con mayor fuerza mediática y su lugar fue repuesto tras duras denuncias en medios internacionales.

Finalmente, el bloguero Ruslan Olivares también sufrió, mucho más recientemente, por su bitácora “El Colimador”. Olivares denunció el disgusto sufrido cuando recibió ciertas comunicaciones de la administración de Cubava, en el sentido de que “aflojara la mano”, en sus materiales. Y eso que Olivares tiene mucha más afinidad por la onda oficialista que nosotros…

Nota autocrítica: y no acabamos de articular, como blogueros pero sobre todo como ciudadanos, políticas comunes, solidarias, para avanzar en los empeños que pareciera que debieran unirnos más, en esto de defender y promover nuestros derechos. O estamos demasiado exhaustos para intensificar nuestro activismo, o yo no sé…

Así se desarrolla el experimento de informatización de la sociedad cubana por parte del Estado cubano. Esto es más congruente que cualquier balbuceo del liderazgo cubano, con la reluctancia a acelerar la penetración de las redes informáticas. Incluso el rechazo, cuando tales infraestructuras son ofrecidas de manera gratuita, evidentemente como una inversión a riesgo, por parte de corporaciones mercantiles extranjeras como Google.

En fin, una muestra más de los mecanismos de un Estado que trata de llegar a la modernidad, sin cejar en el intento de controlar el pensamiento y su expresión. En todo caso, las voces libertarias continuarán elevándose desde todos los rincones, reivindicando su valía y pertinencia, y encontrando los caminos para comunicarse con el resto del pueblo. Es más, que voy a abrir otro blog en Cubava. Funcionará mientras no me lo censuren, creo que lo voy a llamar el Samizdat.

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