Por Rodolfo Antonio Rensoli Medina

Una noticia que era comidilla común en mi Guanabacoa natal, explota mas allá de sus murallas de guano un personaje llamado Gilbert man es arrestado por estafar al medi care norteamericano, su ostentosa casa, un antiguo chalet en las afueras de la villa, era el comentario de turno en medio del silencio de las cosas tremendas.

Una casa remodelada al punto de hacerse clasificable en cualquiera de los barrios mas opulentos de la diversa ciudad dela Habana en un entorno de deterioro, preocupante, galopante, incalificable.

Guanabacoa atesora no pocas edificaciones de valor patrimonial que le han hecho ganar la condición de monumento nacional, no se hasta cuando, porque se esta cayendo a pedazos, tanto los edificios en manos del estado como los particulares que día a día pierden su faz colonial.

No son pocos los que trascienden universalmente por su relación con personajes históricos como José Martí pero existe allí, digo, es un decir, un edificio de singular importancia, llamado popularmente La Casa de las Cadenas se cuenta que por existir en sus puertas principales en tiempos de la colonia unas cadenas asidas a argollas de hierro (que llegué a ver) donde cualquier reo o esclavo que llegase a tocarlas quedaba inmediatamente libre, esto se debía, según la historia a que su propietario original fue acreedor del perdón real, gracia excepcional que otorgaba el rey (de España en este caso) y que fue concedida al ilustre señor por haber guarecido a la virgen patronal después que un nefasto ciclón derribara a la iglesia parroquial.

Como esta casa con este contenido histórico (más otros que no referimos), solo, existen se nos dice, dos más en el mundo, una en México y otra en Sevilla España.

Su avanzado estado de deterioro ha formado parte de la preocupación de muchos en Guanabacoa, quienes han tejido sueños sobre ella recuperada, como un hostal, o un centro cultural en una villa que bien lo merece, por su antigüedad, su carga cultural y las figuras tan ilustres que ha producido, al igual que Remedios, Santiago de Cuba o cualquier otra similar.

Como tan bien merecería una oficina del conservador o algo equivalente para detener el insoportable aniquilamiento de su cuerpo urbano principal.

Cierta vez dije a mis amigos de la farándula cultural de Guanabacoa que si la Casa de las cadenas se caía, yo no iba a visitar mas mi pueblo natal, imitando la actitud de los intelectuales franceses que se retiraron ante la imposición en Paris de la torre Eiffel.

Pero por causa inversa esto no será verdad, pero me faltara la vergüenza.

Anuncios