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Por Félix Sautié Mederos

ESTÁN EQUIVOCADOS, SI NO COMIENZAN POR EL PUEBLO…,

CRÓNICAS CUBANAS,

Considero que el hastío y la desesperanza no podrán abandonarnos en la medida que el tiempo vaya avanzando con un más de lo mismo, que algunos se encargan de tratar de mantenerlo vivo a toda costa; y que repiten con dogmática reiteración, haciendo las mismas cosas de siempre y planteando públicamente en sus vueltas y vueltas por una realidad que no cambia, las mismas expresiones grises cuajadas de palabras mágicas con las que pretenden que la producción aumente, que los servicios sean más eficientes, que se cree lo que ellos denominan sentido de pertenencia y que aumenten los niveles de disciplina social. ¡Pobre Carlos Marx!, no podrá tener tranquilidad en su tumba; si eso que dicen y hacen es aplicación del marxismo en la acción social y en la gobernabilidad cotidiana.

Así no habrá soluciones verdaderas en medio de los procesos que se han denominado de Actualización del Sistema, dentro de la cual estoy de acuerdo en que se han ido efectuando cambios, y reformas aunque muy insuficientes todavía en mi criterio, junto con la eliminación de algunas prohibiciones absurdas; no todas porque son muchas aún las que continúan vigentes, principalmente las que se derivan de la política de “Plaza Sitiada” que ve enemigos por todas partes y que se plantea un concepto autoritario, represivo y excluyente de la gobernabilidad. En estas circunstancias que trato de describir, los burócratas de la administración, la economía y la política se dan por satisfechos y cantan victoria con un nuevo triunfalismo que dicen que no es triunfalismo; y, que no puedo saber en realidad entonces ¿Qué es lo que realmente es?…; cuando afirman que todo va avanzando y que los niveles de cumplimiento alcanzan dígitos manifestados con números mágicos y abstractos derivados de la macro economía e incuso de lo que pudiera considerarse como la macro política, que en definitiva no se fundamentan en la realidad dura y cruda que atraviesa actualmente el pueblo de a pie.

Comprendo que mis párrafos anteriores son algo complejos, con muchos empalmes y continuación reiterada de múltiples situaciones que se encadenan dentro de un mismo tiempo, en una misma sociedad; por lo que no puedo expresarlas con una mayor simplificación, porque me resultaría entonces muy difícil de comprender lo que está sucediendo a partir de lo que se nos quiere explicar de que se trabaja por un futuro mejor. En este orden de cosas, entiendo que si no somos capaces de ver de conjunto el escenario en movimiento que se está manifestando y sobre todo compararlo con la versión edulcorada que se publicita por los medios masivos oficiales; además de que también cuando comparamos esa versión que nos quieren imponer de conjunto, con los sentimientos y anhelos que animan a la población que nos rodea, podríamos comprender mejor la realidad en que vivimos insertados y rechazar sus versiones edulcoradas. En mi caso muy especial, cuando hablo del pueblo que nos rodea, me refiero a mis vecinos de Centro Habana donde convivimos, y es lo que vemos todos los días, con las ruinas, los derrumbes, las basuras en las calles y las aguas negras corriendo junto a los contenes de las aceras, mientras que los inspectores de Salud Pública quieren controlarnos el interior de nuestras casas que seguro están más limpias que las calles y espacios públicos, incluyendo al policlínico del barrio. Entonces con estas realidades verdaderas y no digo ninguna redundancia, no podremos entender nada de lo que se nos informa, de lo que se plantea en los discursos y de lo que se expresa con las frases manidas y acostumbradas con que algunos conducen su actividad diaria de control y chequeo, según lo que se publica en la prensa local.

En estas circunstancias actuales, quiero decir que estoy de acuerdo con que se restablezcan las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, con que nos visite el Secretario de Estado e incluso el mismísimo Presidente Obama; y muy especialmente con que se reciba con grandes manifestaciones de aprecio y de honores al Papa Francisco que bien se los merece en mi muy modesta opinión, porque para mí y uso una expresión muy popular para calificarlo: es un Papa fuera de serie, verdadero seguidor de Jesús de Nazaret. Todo eso es muy positivo e importante para Cuba, pero si no se erradica el autoritarismo, las exclusiones, los repudios y las condenas represivas de quienes piensen distinto, a los que se les desconsidera y se les trata como si fueran los enemigos representantes del mismísimo Lucifer, no habrá soluciones verdaderas; y todo continuará empeorando, en un declive rumbo al abismo que algunos no quieren ver ni reconocer.

Pienso que en realidad para donde verdaderamente hay que mirar ante todo lo demás que no niego su importancia, tal y como expresé anteriormente, en mi criterio es hacia adentro, hacia donde se encuentra el pueblo que día a día solo recibe maltratos y regaños; porque lo de afuera si logramos armonizar lo de adentro, podremos resolverlo de manera más expedita y por añadidura. Comprendo que para algunos que llevan tanto tiempo en su más de lo mismo, les será muy difícil entender lo que planteo; y entonces, para ellos en mi criterio muy personal, lo honrado y lo patriótico de que tanto se habla, sería hacerse a un lado definitivamente y abrirle paso a los que vienen detrás y son capaces de armonizar con el pueblo.

Finalmente quiero afirmar, negando con todas las fuerzas de mi Ser Interior al espíritu de Saturno que devora a sus propios hijos, que estoy de acuerdo con alguien que aprecio mucho y que tiene obra concreta (1), cuando en una reciente entrevista televisiva suya dijo algo que me atrevo a parafrasear porque concuerdo plenamente con su contenido, en el sentido de que en el futuro inmediato será necesario confiar más en la población y hacer un pacto social para afrontar los crecimientos de visitas de todo tipo que nos deparan los nuevos tiempos que parece que estarán cargados de turistas que aumentarán nuestras ganancias por causa del incremento de la recaudación turística que ello implica.

En este orden de pensamiento, afirmo que ¡Sin el pueblo no hay soluciones!…y que se equivocan los que consideren lo contrario. En esto como en otras ocasiones, reitero la frase evangélica de que ¡Quien tenga oídos para oír, oiga! Así lo pienso, y así lo afirmo con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular. fmederos

(1) Me refiero al Historiador de La Habana, Eusebio Leal en una entrevista que por TELESUR, le realizó hace algunos días la periodista Cristina Escobar.

Publicado en el periódico Por Esto!, de Mérida , Yucatán . México, El lunes 10 de agosto del 2015

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=420271

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