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Por Rogelio Manuel Díaz Moreno

Hace un tiempo tuve yo esta discrepancia con un periodista nuestro muy conocido. Yo estaba molesto por las concesiones efectuadas, por el gobierno cubano, al emporio brasileño Odebrecht. Y el periodista me afirmaba, muy serio, que nuestro gobierno era muy sabio, porque tratar con capitalistas brasileños no era lo mismo que con estadounidenses. Al parecer, él consideraba que los primeros se diferenciaban por ser más decentes que los últimos, serían menos imperialistas, no estarían por expoliar a los otros pueblos y esas cosas.

Este intercambio adquiere nuevos matices a partir de los anuncios del pasado 17 de diciembre. Los presidentes de Cuba y EEUU anunciaron lo que parece ser el inicio de la normalización de relaciones y, eventualmente, el fin del bloqueo. No más ayer vi una noticia, en el sitio digital de Radio Rebelde, sobre los ofrecimientos de Cuba a los negociantes extranjeros en un foro de negocios en Panamá, paralelo a la reciente Cumbre de las Américas.

Se refería con particular énfasis, en el texto de la nota, el interés del grupo financiero estadounidense Citigroup por entrar en nuestro mercado. Se recogían allí las optimistas declaraciones del presidente ejecutivo de Citigroup para América Latina, relativas a esta futura apertura.

Para no desdeñar es el hecho de que esta reunión fue auspiciada por el Banco Interamericano de Desarrollo, una de esas instituciones malas, en el marco de la OEA, de las que el imperialismo yanqui usa para dominar América Latina.

Pues, en este foro, resulta que participaban importantes funcionarios de empresas y entidades cubanas, como el Banco de Comercio Internacional; ETECSA la misma que no iba a permitir inversiones con extranjeros para proteger nuestra soberanía; e iba a disertar el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca.

Entonces, o los capitalistas estadounidenses ya se volvieron buenos como eran los brasileños o, como me parece a mí, el gobierno cubano nunca tuvo una posición coherente, de principios, y lo que le importa es encontrar donde sea los recursos financieros que necesita para sostenerse.

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