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Por Félix Sautié Mederos.

Crónicas Cubanas

¡Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados! (Mateo 5, 6)

¡Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios! (Mateo 5,9)

Desde Mérida, México, junto a POR ESTO!, bastión de lucha por la Dignidad, la Identidad y la Soberanía y de visita a la que es digna capital de Yucatán en compañía de un grupo de combatientes cubanos amigos y compañeros de muchos años de Mario Menéndez, periodista y luchador incansable por la justicia y la paz en nuestra gran patria Latinoamericana que José Martí denominó Nuestra América, convocados para celebrar el 24 Aniversario de POR ESTO! con los muchos colaboradores y amigos mexicanos de este periódico que es de todos los que tenemos hambre y sed de justicia y trabajamos por la Paz, mi conciencia me exige hacer un ¡LLAMADO URGENTE! para construir la paz y no permitir que nuestro continente, proclamado Zona de Paz, sea arrastrado hacia los horrores de las guerras y agresiones que algunos propugnan y otros no quieren ver, pero que están destruyendo pueblos y civilizaciones, desdichas supremas que de continuar con su carrera ascendente podrían dar al traste con la naturaleza, la cultura y la vida sobre nuestro planeta.

Asimismo pienso que son inconsecuentes los que propugnan estas confrontaciones fraticidas de los seres humanos, los que no las quieren ver y las ocultan, junto con los insensibles y superficiales egoístas que sólo entienden de las banalidades de lo que es y/o le aporta a sus mezquinos intereses personales de lo que constituye su bienestar local y provinciano, sin mirar hacia sus prójimos que sufren y lloran, los que en definitiva serán consolados como anunció Jesús el de Nazaret y relató Mateo en las bienaventuranzas bíblicas del Nuevo Testamento.

24 años de luchas incansables por la justicia y la paz a favor de la Dignidad, la Identidad y la Soberanía ya van siendo muchos años, pero a la vez necesita continuar muchos más, porque nos falta un gran trecho por recorrer todos juntos, para construirlos. Los pueblos de Nuestra América y del mundo nos exigen no cansarnos y continuar adelante hasta los últimos alientos de vida que nos queden antes de la partida definitiva, en la obligación de pasarle el batón a nuestros hijos, nietos y jóvenes en general para que continúen en la carrera de relevo y resistencia que constituye nuestro peregrinaje terrenal con metas fijas en pro de la justicia, la paz y los pueblos del mundo.

No puedo quedarme en silencio en la Patria de Juárez que los cubanos amamos como nuestra, junto a los mejicanos que sufren y que luchan, porque todos los seres humanos bien nacidos tenemos la obligación moral y humana de solidarizarnos acompañándolos a ellos, junto a los venezolanos especialmente en tensión en estos momentos y demás pueblos que sufren amenazas, tensiones, guerras y agresiones, porque nada humano nos debe ser insensible y hago mío lo que escribió el Che en una carta suya fechada en La Habana el 20 de febrero de 1964 dirigida a la Señora María Rosario Guevara (1), cito textual: No creo que seamos parientes cercanos, pero si Ud. es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros que es más importante.

Así lo pienso, así lo afirmo y así lo proclamo en estas circunstancias del mundo que nos ha tocado vivir con mis más de 50 años de ejercer el periodismo, con mis respetos para la opinión diferente y sin querer ofender a nadie en particular. fsmederos@gmail.com

(1) Ernesto Che Guevara Obras 1957-1957. Tomo II Casa de las Américas, página 685

Publicado en Por Esto! el martes 17 de marzo del 2015.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=389244

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