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Por Félix Sautié Mederos.

Crónicas cubanasLos consejos del Banco Mundial

Cuando hace algunos días leí en la WEB un breve despacho que informaba sobre unas declaraciones del economista Jefe del Banco Mundial (BM) para América Latina, señor Augusto de la Torre, planteadas como parte de un comentario suyo en relación con el proceso del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, pensé para mis adentros algo que quiero compartir con mis lectores de Crónicas Cubanas: vinieron a mi mente entonces dos expresiones muy populares en Cuba.La primera fue éramos pocos y parió abuelita; y la segunda una pregunta muy tradicional: ¿Y, quién le dio velas en este velorio al Banco Mundial? No es que lo haya tirado a broma, muy por el contrario, fue una preocupación de una persona del Tercer Mundo, que mira con recelo todas las opiniones y recetas que el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), sus instituciones internacionales afines y los poderosos de la tierra desbordados por un neoliberalismo rampante, ortodoxo y que intentan retrotraernos al pasado, nos colman con austeridad, miserias y hambre que tanto hemos visto y que en la actualidad mantienen en una crisis a Europa, a la que también hace algunos días el pueblo griego, ya en la desesperación, le ha dado un plantón como resultado de las últimas elecciones celebradas en el país heleno, llevando a la izquierda radical al poder para que intente sacarlo de la miseria en que lo han sumido los neoliberales de siempre plegados a esas instituciones financieras de las derechas europeas e internacional que representan al gran capital sin fronteras .

No es mi tema habitual escribir sobre la política y la economía internacional y de otras naciones en Crónicas Cubanas, porque trato de hacerlo desde muy adentro de mi país y en relación con los tantos problemas que estamos sufriendo los cubanos, pero como en esta ocasión el Banco Mundial, a través de su más importante especialista para América Latina, se refirió a un asunto muy sensible para los cubanos en general y muy especialmente para los cubanos de a pie, que sufrimos todos los embates del período especial en que estamos sumidos desde hace ya muchos años y que no viven dentro de nuestra sociedad y nuestras realidades, como es la necesidad macroeconómica de la unificación monetaria o de la doble moneda a que se refirió este especialista, también pensé además de las dos expresiones populares con que comienzo que no me quedaba en conciencia más remedio que referirme a sus planteamientos.

En mi pasada Crónicas Cubanas en la que escribía sobre el dilema de SER O NO SER (1) que en mi criterio se nos está planteando en la actualidad a los cubanos precisamente en los momentos en que han comenzado a abrirse nuevas perspectivas como consecuencia del anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados, me planteé con fuerza la importancia de que cada cual asumamos nuestra propia identidad y aprendamos a vivir pacíficamente con ellas. Desde ese punto de vista y como parte de la necesidad de cambios imprescindibles que tendríamos que dar en Cuba para conectarnos con el futuro y con el verdadero desarrollo, se encuentra la eliminación de la doble moneda y concuerdo con el especialista cuando expresa que La unificación cambiaria es muy complicada, pero es el desafío más importante y dominante; pero lo que más me preocupó fue su expresión de que se realizara de UN COLPE y de manera transparente, manteniendo la tasa por dólar a 24 pesos. Estoy de acuerdo totalmente con la imperiosa necesidad de la transparencia y también estoy de acuerdo en mantener la tasa por dólar de 24 pesos, porque ello mantendría la capacidad de compra de las remesas que reciben los cubanos de adentro del país, lo que les proporciona capacidades de subsistencias y posibilidades de reinvertirlas en el país, esto último hasta ahora no se hace posible legalmente, pero debe cambiar para bien de nuestra economía y de la población.

En mi criterio la eliminación de la dualidad monetaria debe realizarse a favor de una apertura económica y de una perspectiva de estímulo al pueblo que tanto ha sufrido con las penurias materiales del Bloqueo, así como con los errores del patio que se justifican con el bloqueo y con los planes ilusorios que caracterizan a muchos grandes fracasos que han potenciado los efectos del Bloqueo. En estas circunstancias, no es justo que los cambios necesarios se vayan a realizar a costas de mayores penurias para el pueblo; y, a tales efectos, el olor a las terapias de choques que son propias de las recetas del Banco Mundial y del FMI, en mi criterio, se encuentra implícitamente planteado en la expresión de Golpe.

Yo también tengo experiencias de estudios y personales directas en economía, quizás no tanta como las del especialista a que me refiero, pero he vivido la economía en Cuba desde muy adentro e incluso he sido director y gerente de empresas estatales y de capital mixto, también he participado en actividades de inversiones en el turismo. Por tanto, tengo vivencias personales de primer orden. Y, en mi opinión convencida a favor de un verdadero Socialismo Participativo y Democrático, entiendo que para el desarrollo es imprescindible comenzar por estímulo al factor más dinámico de las fuerzas productivas que es el ser humano convirtiéndolo de trabajador asalariado en trabajador asociado; además, que el mercado hay que abrirlo necesariamente y regularlo solo en lo esencial definiendo claramente qué es lo esencial; así como que los precios tienen que estar acorde con la retribuciones de los trabajadores y con la pensiones de los jubilados, que las leyes laborales tienen que reconocer los derechos sindicales de los trabajadores que incluyen sus derechos a la huelga y a la protesta pacífica en defensa de sus genuinos intereses; que la inversión extranjera para aceptarla tendría que aportar capital, tecnología y/o mercados en interés de la economía nacional incluyendo el resguardo de los recursos naturales del país; que el ordenamiento jurídico tiene que ser preciso, transparente y valga la redundancia de justo para todas las partes. Todo eso y mucho más que se me escapa por causa del breve espacio con que dispongo para expresarlo, son cuestiones que tenemos que resolver los cubanos libremente, sin continuar copiando modelos tal y como lo hemos hecho hasta ahora. En resumen para ser más claro y preciso, aunque a algunos no les guste lo que digo: no aceptar recetas impuestas, vengan de donde vengan, actuar verdaderamente a favor del pueblo, abrirnos internamente y abrirnos al mundo propiciando que el mundo se abra a nosotros. Así lo pienso y así lo afirmo con mis respetos para el pensamiento diferente y sin querer ofender a los demás. fsmederos@gmail.com

Publicado en Por Esto! el lunes 2 de febrero del 2015.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=380070

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