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syrizaLa campaña de terrorismo mediático ejercida por el gobierno de Samarás y cubierta por la inmensa mayoría de los canales centrales de Grecia no funcionó. Nueva Democracia fue derrotada en comicios electorales, ante la presencia de 800 canales mediáticos extranjeros, por la vía democrática. Después de cinco años de una crisis sistémica que ha destruido la cohesión social y el mundo empresarial de las pequeñas y medianas empresas griegas, los resultados de las elecciones del pasado 25 de enero tuvieron una importancia singular de cara a los nuevos cambios que debe enfrentar la sociedad griega. Esta campaña mediática en los últimos dos días ha dejado atrás, en gran medida, las consignas del terror en la misma medida en que se ha aceptado la derrota del partido saliente Nueva Democracia y la victoria de SYRIZA, el partido de izquierda que dirige Alexis Tsipras.
Los primeros pasos de Alexis Tsipras hacia la toma del poder ejecutivo han sido vistos por los medios nacionales con una evaluación positiva, especialmente con su visita al Arzobispo de la Iglesia Ortodoxa Griega Jerónimos y, luego su visita al Presidente de la República para el juramento del cargo como nuevo Primer Ministro de Grecia, cuyo juramento se hizo sólo con signo político, y no religioso como ha sido costumbre en Grecia. Desde luego, el no haber jurado el cargo bajo la investidura del Arzobispo ha sido un motivo de explotación mediática para algunos representantes de Nueva Democracia, pero ha sido visto en general de manera positiva, puesto que es sabido que Tsipras no profesa la religión ortodoxa. Entre seguir una tradición “ininterrumpida” o ser hipócrita, Tsipras eligió el camino de la franqueza secular, y esta posición me parece respetable desde cualquier visión democrática.
La cuestión más problemática, desde luego, en los primeros pasos de Tsipras ha sido el pacto de co-gobernación con los Griegos Independientes del líder Pannos Kamenos. Este movimiento está conformado básicamente por parlamentarios salientes y exvotantes del Partido Nueva Democracia, y ha mantenido una posición estable en contra de las medidas de austeridad aplicadas por la Troika y el gobierno Samarás- Benizelos. Se mueve políticamente en el espacio de centro-derecha, con un moderado liberalismo mezclado con reclamaciones de tipo nacionalistas.

El 25 de enero pasado no fue sólo el día de las elecciones generales anticipadas en Grecia, fue otra oportunidad en la que el pueblo hizo su elección. Y su elección se basó en el criterio de elegir el “mal menor”. Cualquier otra lectura basada en la madurez ideológica de la izquierda griega como garantía de soberanía política y desarrollo económico, o en la madurez política de los ciudadanos griegos que saben lo que es mejor para el progreso de la nación, o en la capacidad de emerger una expresión política que realmente represente a los millones de griegos que han pasado por el Gólgota de la crisis sistémica que vive el país, no es más que sembrar la ilusión de que SYRIZA es la verdadera solución para la crisis griega. Pues bien, SYRIZA, no es la solución, es más bien parte del problema.
El 25 de enero no votó todo el pueblo, votaron 6, 331 millones de electores, es decir el 63, 87% de los ciudadanos inscritos en los comicios electorales. De estos, sólo 2,246 millones votaron por el partido ahora en el poder, dando la oportunidad a la llamada izquierda radical de SYRIZA de tomar las riendas de la administración de una economía destrozada, rompiendo las cadenas del bipartidismo PASOK-ND que dominó de manera absoluta durante cuatro décadas en 12 elecciones generales, y contestando a la Unión Europea y a los gobiernos que aplicaron las medidas de austeridad propuestas por la Troika ¡No! También el núcleo duro del electorado de Nueva Democracia, se mantuvo al lado del partido que perdió las elecciones: 1,718 millones griegos votaron por Nueva Democracia, con el objetivo básico de no permitir la entrada de un tercer jugador en el juego político; ¡que para colmo es de izquierda! Lo más preocupante es que 388 452 griegos (6,28%) optaron por Amanecer Dorado, el conocido movimiento fascista emergente en Grecia, del cual sus líderes se encuentra aún hoy en la cárcel esperando las acciones del Tribunal Supremo de Justicia.
Con las elecciones ha sobrevenido también una avalancha de pequeños cambios en la organización interna de los partidos tradicionales. Todo parece indicar que la extrema conservadurización que experimentó conservadurismo, (con voces claramente fascistas) Nueva Democracia bajo el periodo Samarás está siendo cuestionad, con intención de recular hacia una vuelta a los ¨períodos de gloria” de los Karamanlíes. Por otra parte, el histórico partido de centro izquierda PASOK, se dividió en dos: una parte dirigida por Evángelos Benizelos, quien no será reelegido en el congreso como Presidente; y otra por Giorgos Papandreou, quien ni siquiera entró en el Parlamento. Si el PASOK, no se hubiese divido, siguiendo la línea de colaboración con Nueva Democracia que ha emprendido desde mayo de 2012 hoy hubiese sido con certeza el tercer partido con más representantes en el Parlamento.
El Partido Comunista Griego, con 338 138 votos (4,75%) optó por su pureza ideológica, sin dar al menos un voto de confianza al emergente acontecimiento de una izquierda en el poder y ejerciendo todo el peso de su crítica justamente a SYRIZA. Su argumento básico, corroborado en todas las intervenciones mediáticas y parlamentarias, es que SYRIZA para los comunistas representa lo mismo que Nueva Democracia, y no es la auténtica izquierda. La solución del PCG es más que conocida en la sociedad griega: Revolución Socialista, Salida del euro, de la Unión Europea y de la OTAN, Gobierno del pueblo. Hasta ahora, más allá de los tradicionales votantes del Partido, nadie más ha entendido qué significa esto.
El huracán mediático sobre qué se puede esperar del nuevo gobierno, SYRIZA-ANEL ha despertado mucho interés en la comunidad internacional y ha modelado las perspectivas de qué significa Tsipras y la Coalición de la Izquierda Radical en el timón griego. Desde la pasión juvenil del nuevo primer ministro por el Che Guevara, o las propuestas de la industria de moda para la ropa exterior e interior de la ¨Primera Dama¨, pasando por el estilo desenfadado del equipo gubernamental, y llegando a las temerosas dudas que despiertan los Griegos Independientes. Todavía falta ver qué perspectivas se modelaran en cuanto a las acciones del Gobierno en caso de la reapertura de la Radio-Televisión Estatal ERT 3, la cual fue cerrada de manera autoritaria por el Gobierno Samarás en junio de 2013.

“Este Gobierno es el primero de una nueva era. Es un Gobierno de salvación social; no tenemos derecho a cometer errores”. Esta es una de las declaraciones principales de Tsipras al tomar el poder en el Palacio Presidencial. Creo que lo más importante a considerar en la primera semana del gobierno SYRIZA son tres elementos:

1. La conformación de un equipo gubernamental sólido que convence a Europa y principalmente a los griegos de una nueva dirección política: SYRIZA ha dejado de ser una microorganización izquierdista de la oposición y el portador principal de la protestas frente a un gobierno de sumisión para convertirse en un comando de diferentes fuerzas políticas dispuesto a gobernar el país en el momento más difícil de su historia moderna, después de la dictadura de 1967-1974. Este comando gubernamental formado principalmente por dos partidos de ideologías contrarias, fue elegido por más de dos millones de griegos dentro de un clima hostil basado en el terrorismo mediático y, sin esperarlo, esta elección ha comenzado a destruir el sistema de los partidos tradicionales existente en Grecia.

2. La disposición de SYRIZA a mantener su programa político tal como fue presentado en las elecciones, y a efectuar en lo inmediato su aplicación, independientemente de los retos que implica para la sociedad griega desde el punto de vista económico, político y geopolítico. El restablecimiento de la justicia social frente a miles de despedidos, la recuperación de la Televisión Estatal, el paro en seco de las subastas al por mayor de sectores estratégicos de la propiedad pública a inversores extranjeros sin el consentimiento de la ciudadanía, la recuperación gradual de un nivel de vida digno, se encuentran entre las primeras medidas que están tomando cauce en estos días.

3. La posición firme y estable anti-Mnimonio del Gobierno SYRIZA ante la Troika, y el cuestionamiento de las políticas europeas en el marco de la Unión Europea y la Eurozona. La apuesta no sólo estará soportada en las voces disonantes de Varoufakis (Ministro de Finanzas) y Tsipras (Primer Ministro), frente a las voces “vacilantes” o la voz cantante (Merkel y Scahuble) de la Sinfonía Europea, sino también a la capacidad que tenga la ciudadanía griega de sostener el esfuerzo de un cambio justamente reclamado. Hoy la ciudadanía griega prepara una concentración masiva en todo el país, con el objetivo de romper los “acordes arreglados” de esta Sinfonía, y hacer escuchar su voz con las inmediatas demandas y propuestas para la salida de la crisis y la recuperación de la dignidad.

Carlos Simon Forcade

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