Etiquetas

, , , , , , , , ,


Tomado de La Chiringa de Cuba
–Desde 2008…
–¿Cómo empezó? ¿Cuándo entraste?
–Ese año. Almacenábamos la música y los videos musicales para que, una vez a la semana, los DJ de provincia tuvieran todo lo que se oía en La Habana en un mismo paquete…

Paquete:
En la Cuba profunda, dícese de una mentira, exageración, burla, “tupe”; aquello que no puede ser nombrado o lo que en los años 90 decían llevar entre las piernas los hombres de mi barrio: el mismo donde vive “El Transportador”, y le nació al término un nuevo significado en el prolijo español de la Isla.

El Paquete:
En casi toda Cuba, mil gigabytes que salvan, cada semana, el jetlag informativo, cultural y “farandulero” de quienes vivimos en este, el otro lado de la “brecha”; sobre todo, de aquellos que disponen de una computadora personal o un Samsung 32´ con puerto USB –la aduana le permite a usted entrarlo al país cual bolsa de mano, como artículo de primera necesidad. Y según la más reciente encuesta de consumo cultural en la Isla, una pantalla lo es.

–Y ahora, ¿cómo se expande ese contenido?
–Más o menos de esa forma. El paquete viaja por toda Cuba, con las selecciones que se hacen en las distintas áreas.
–¿Qué haces tú?
–El paquete que yo armo lo trabajamos cuatro personas, aunque hay muchos proveedores de contenidos. Yo, particularmente, me ocupo de todo el conjunto, pero también de lo que tiene que ver con la música y los videos musicales; selecciono lo que va cada semana…
–¿De acuerdo con qué criterios?
–…con qué…?
–Criterios… ¿En qué te basas para seleccionar lo que va cada semana: en lo que a la gente le gusta, lo que piden, lo que está de moda…? –Depende. De la música internacional, pongo lo más nuevo, lo que está de moda. Ahí se va a consumir lo que sea, de cualquier género. –¿Por qué estás tan seguro de eso?
–Uno no trabaja para un solo consumidor… Nadie va a consumir los mil gigas en una semana, la gente coge el paquete y deja solo lo que le gusta; lo demás, se borra. Por eso hay que asegurar que haya contenido para todo el mundo… Y de la música internacional, la gente trata de estar al tanto.
–¿Y la música nacional…?
–Ahí sí tiene que ser lo que haya, porque es más difícil conseguir variedad… –¿Por qué, si los músicos y los productores están dentro de Cuba? –Porque prácticamente los únicos que vienen a traernos videos son los promotores de los reguetoneros, sus productores, etc. Claro, como no tienen otras vías…
–Pero yo he visto otros géneros en el paquete que tú gestionas… –Claro, porque yo me meto por aquí y por allá, sabes, tratando de conseguir la mayor variedad posible… Es difícil, pero se hace. Por eso tú ves que ahí tengo videos y música de casi todos los artistas cubanos de primera línea, y de salsa, música electrónica, hip hop… ¡Hasta Omara Portuondo!
–¿Y cómo consigues eso…?
–Ya te dije; por aquí, por allá…
El Paquete extiende “la bazofia seudocultural” por toda la Isla, “como el marabú”: con estos términos, el fenómeno ha venido ocupando espacios en la prensa nacional desde que en el más reciente Congreso de la Uneac, el ex Ministro de Cultura, Abel Prieto, se refiriera a su expansión como un resultado de los “errores de nuestras instituciones educativas, culturales y de nuestros medios”.
“No he hecho ninguna encuesta, pero me he topado con personas, todas revolucionarias, algunas profesionales con un nivel educativo alto, que ven y disfrutan estos programas; para entretenerme dicen algunos, para desconectar, la televisión no entretiene, si hubiera algo mejor yo lo vería… Hacen esos análisis y puede ser que tengan hasta cierta razón”, ha declarado el asesor del presidente de los consejos de Estado y de Ministros.
Desde el punto de vista de quienes lo hacen, se trata de “complacer a todo el mundo”, y de que cada quien tiene la capacidad de “elegir”. –Tenemos pocos canales de backlink –dice El Transportador–, pero hay modos de saber qué quiere la gente; sobre todo, a través de las matrices.
–¿Qué son?
–Son los puntos de distribución en cada ciudad o capital de provincia. Ellos sí tienen relaciones más directas con los consumidores, y nos hacen llegar sus criterios y sus recomendaciones.
–¿Por ejemplo…?
–Cosas que tienen que ver con contenidos: se enteran de una serie o una película o un programa y mandan a preguntar por qué no sale… A veces se piensa que la gente no tiene acceso a la información y que solo se entera por el paquete, pero puede ocurrir al revés. De hecho, nos ha pasado… Otras recomendaciones tienen que ver con la calidad de los contenidos desde el punto de vista técnico: las personas no quieren ver películas en baja resolución ni en copia de cine. Para nosotros, eso sería faltarles el respeto. También está el hecho de que no todo el mundo tiene acceso a la misma tecnología…
–¿Qué soluciones buscan?
–Por ejemplo, en música, hemos puesto la opción de una carpeta con videos para celulares, ya en el formato más estándar. Así da igual la tecnología que tengas, lo vas a poder ver.
–¿Y la publicidad? ¿Cómo manejan eso?
–¿Publicidad…?
–Sí, algunas series o shows tienen publicidad integrada al video; publicidad nacional, a negocios particulares de todo tipo: peluqueros, plomeros, carpinteros, payasos…
–No, estás viendo el otro paquete. Nosotros no hacemos eso…
En relación con las fuentes del Paquete, hay un “nosotros” y un “ellos”. Y como los grupos de reguetón, hay detrás una historia de unión-separación-competencia. Según El Transportador, son dos paquetes distintos los que circulan por el país, y cada uno tiene sus clientes, sus especificidades, estrategias, fuentes de acceso a los contenidos y, por lo visto, la voluntad de ofrecer públicamente su criterio en relación con lo que produce.
–Nosotros no incluimos publicidad en el paquete.
–¿Ninguna?
–A ver, una cosa es un “flyer” o una imagen promocional, y otra cosa es una publicidad integrada al video. Esto último no es ético: tú no hiciste ni produjiste la serie ni el video en el que te estás promocionando, no le pagaste un centavo a los que lo hicieron para que te anunciaran en sus transmisiones… hacer eso es una falta de cultura tremenda, y mucha gente no está de acuerdo con eso. Yo no lo hago, ni lo haré.
El ensayista cubano Víctor Fowler se refiere a esto como “una lógica de la nueva economía, la expresión de la carencia”. En otras palabras: el Paquete llena espacios en blanco. Según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), en Cuba tienen acceso a Internet solo 261 personas por cada mil, y con ello, acceso a contenidos no audiovisuales (el ancho de banda no lo permite), sino informativos, de formación del criterio. Sobre esta zona de nadie también se ha levantado el consumo informal:
–Para eso es una sección como Cuba Hoy, por ejemplo.
–¿Qué contiene?
–Información sobre cultura cubana, artículos en pdf sobre historia y efemérides que le sirven a los niños para la escuela, por ejemplo. Lo hacemos en función de lo que haya cada mes: hemos puesto hasta La Historia me Absolverá en pdf; sabemos que para las pruebas de ingreso puede ser útil. Y ponemos artículos que salen en la prensa digital y que tienen que ver con la actualidad cubana, y la cartelera cultural del país o de la ciudad de La Habana. Y ponemos revistas que tienen que ver con cultura, también.
–¿Es el caso de Vistar?
–Vistar tiene que ver con cultura, por eso está en el paquete, como está la sección de Cultura de El País o Cinemanía y otras. Ahí hay, por ejemplo, críticas y entrevistas a actores de muchas de las películas que ponemos, y eso sirve para que la gente se informe sobre lo que va a ver…
–¿Y el contenido de todo lo que va en esa sección…?
–Antes que preguntes, todo es verificado. Nos aseguramos de que no nos traiga problemas, ni al país. Nosotros no queremos eso, sino todo lo contrario.
La voz al otro lado del teléfono duda al hacer un estimado, pero se atreve a decir que más del 80% de los cubanos consume los contenidos del Paquete que él mismo confecciona y pone a circular cada semana: a partir de las matrices, el Terabyte se reproduce en tandas
exponenciales de 200 copias; se dice que no pocos de sus contenidos audiovisuales –sobre todo, las películas– han llegado a ser usados, incluso, por la propia televisión, y que no pocos intentos de “acercamiento” se han producido desde el entorno estatal de gestión de la cultura: disqueras, institutos de promoción, Ministerio de Cultura… –…sí, conversaciones por fuera, pero nada en concreto.
–¿Crees que podría ser útil…? Los contactos “por fuera”, ¿han sido provechosos?, ¿en qué se enfocan los acercamientos?
–Mira, de eso prefiero no hablar. Vamos a seguir como íbamos, aunque no sé qué más te podría contar…
Le agradezco y cuelgo. Después de este giro, ya poco más podría preguntar.

Anuncios