Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Por Rogelio M. Díaz Moreno

Al leer un reciente escrito del bloguero Iroel Sánchez, me vino a la mente un pensamiento un poco raro. Le encontraba sentido a lo que Sánchez decía, sus frases resonaban con cuestiones que he tratado con mis compañeros decenas de veces… Mientras más lo repasaba, más me convencía del extraño fenómeno, porque se supone que es un material donde se nos ataca, a la nueva izquierda.

Sumergido en el misterio, me vino una explicación en forma de esta imagen, insertada en la fábula “El nuevo traje del emperador”. Supongamos que haya un noble con dos dedos de frente en el famoso paseo, que necesita llamar la atención sobre el desnudo real. Nuestro noble sabe que, de anunciar él el escarnio en marcha, se meterá en problemas. Vista la situación, opta por un ingenioso si bien retorcido mecanismo y anuncia, a voz en cuello, que un tal Pepe ha venido a la plaza en camiseta.

El tal noble del cuento y el bloguero de nuestros afanes no pueden tirar al centro, porque “se queman”. Tienen que emplear parábolas, decir una cosa y sugerir otra. La única manera de reconocer alguna lógica es poner de cabeza todo el asunto.

Por ejemplo, el galimatías formado por Sánchez en el asunto de igualdad e igualitarismo. Los ideólogos oficialistas actuales han emprendido una ofensiva contra el concepto de igualdad de los ciudadanos. Esto ha sido denunciado en nuestras páginas, como el preludio al destape definitivo y explícito de la situación privilegiada y dominante de las nuevas élites de la burocracia y el gobierno. Un miembro de esa casta no puede, bajo severas penas, hacerse eco de nuestra denuncia. Pero puede acusarnos a nosotros de exactamente ese pecado, con tal de llamar la atención y dejar que, los que tienen ojos, puedan ver quiénes son los que se consideran con derechos a vacaciones en caros balnearios turísticos, cuando no en Paris y Nueva York; quiénes se reservan el derecho a automóviles modernos sin límites de combustible; quiénes acaparan mansiones residenciales para sí y sus familiares y quiénes preparan a sus descendientes en el extranjero para venir a invertir en Cuba al calor de la nueva ley sobre la que volveremos más adelante.

Otro pasaje interesante es la referencia que cruza con Martínez Heredia y una situación de exclusión por discriminación y pobreza. Esta juega de maravillas con algunas de las mejores playas cubanas, donde los cubanos de a pie tenemos vedada hoy en día la entrada, por no contar con los recursos monetarios necesarios para pagar una reserva en el hotel que la domina –por más que la Constitución supuestamente ampare nuestro derecho. Y otra referencia más de Iroel que se debe contemplar con atención, se refiere a amagos de desmontaje del laicismo del Estado cubano manifiestos, por ejemplo, en la proclamación de días feriados y las trasmisiones, por la televisión oficialista, de liturgias propias de una sola de las religiones que practica el pueblo cubano, vaya usted a saber por qué interesados propósitos. O de los peligros sobre la gratuidad de la educación, cuando en el periódico Granma han salido sugerencias sobre el cobro de estudios de posgrado y de los materiales escolares.

La referencia al embajador de Noruega se explica, asimismo, en clave de sarcasmo. Sí, el representante de Oslo ha estado muy curioso en esta época, y recorre para arriba y para abajo sectores de la sociedad civil sin pedir permiso a Marino Murillo. Pero eso no es nada. Al canciller de Francia le pusieron este mes carpeta dorada en el Aeropuerto José Martí, que salió en el noticiero y todo. Eso lo sabe Iroel Sánchez, pero no puede hablar mal del presidente que recibió al francés, entonces saca a colación lo del noruego ¿a ver si los demás, que no somos brutos, nos acordamos del otro? Es verdad, ¿en qué andan los dos europeos esos? Una persona inteligente como Iroel, se da cuenta de que no pueden sino estar en lo mismo. Está claro que Paris, Bruselas, Madrid y otras capitales de la OTAN están muy contentas con la famosa ley cubana de Inversión Extranjera, y con las otras reformas que ha realizado el gobierno cubano; y que esta visita desde Europa, tan inmediata después de nuestra última aprobación legislativa, tiene que ver con la satisfacción que sienten los políticos allá por lo bien que progresa aquí nuestra “democracia socialista”.

Hay que aplaudir a Iroel Sánchez, una vez que se entienda el mensaje que desea trasmitir, por su valor. Ahí está en sus palabras, clarito clarito, el reconocimiento de que fue la élite burocrática y gubernamental de la ex Unión Soviética, con sus más altos mandatarios a la cabeza, la que jugó el papel protagónico en la traición a las posibilidades del socialismo en aquella hermosa y gigante nación. Si esto no es una advertencia para los tiempos que vivimos ahora, entonces yo no sé lo que es. Apenas hay que parafrasear a Sánchez: “el manejo torpe y burocrático de la situación del país por sus dirigentes”; “el aliento desde el exterior a los líderes más al gusto de Occidente” (¿yo ya dije de Díaz Canel y del periódico Granma, orgullosos del acercamiento más reciente con la Unión Europea?) que termina convirtiendo “lo políticamente imposible” en “políticamente inevitable”.

Es posible que se desee volver sobre el material que analizamos, para apreciar la sagacidad con que Sánchez denuncia los desafíos, reales peligros, presentes en la facilitación de la empresa privada en Cuba; la imposición del culto a las relaciones de mercado; la liberalización de la economía, la naturalización de las relaciones de explotación de unas personas por otras y todos esos temas sobre los que nosotros nos pasamos la vida alertando. Verdad que nos echa la culpa a nosotros pero, ¿qué va a hacer, echársela al gobierno? Otro pasaje genial consiste en evocar la discusión de los conocidos lineamientos por millones de personas y dejar caer que, a la hora cero, son un grupo de personas, no elegidas por nadie, los que “cortan el bacalao” de las propuestas para el presente y el futuro de Cuba. Y las consecuencias terribles que para nuestro país tendrá ese futuro de divisiones y capitalismo al que nos conducen, en nuestra particular situación geopolítica. Igual insinúa que somos nosotros u otros extraños los culpables, pero eso es para disimular.

Si lo dice más claro, le quitan su blog y su Internet, quién sabe si hasta su carro. Yo le voy a echar una manito para que se defienda cuando quiera criticar un poquito más a las trasnacionales que vienen a invertir en las marinas, los campos de golf y la mega zona franca del Mariel –dirigida a insertarse en los flujos del capital y el comercio de la economía mundial capitalista. Uno se puede defender todavía, Iroel, vamos a ver por cuánto tiempo, con estos conceptos del Ché Guevara (de los que pocos hablan hoy en día): No se puede construir el socialismo con las armas melladas del capitalismo. Con las armas melladas del capitalismo, solo se puede construir el capitalismo.

Anuncios