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Por Félix Sautié Mederos

Crónicas cubanas

Considero que es muy importante analizar descarnadamente, más allá de lo específicamente técnico, los impactos negativos que se están manifestando en el deporte cubano en los últimos tiempos, entre los que aparece destacadamente el descalabro producido en la Serie del Caribe del Béisbol a lo que hube de referirme hace días en una crónica publicada en POR ESTO! (1), así como en las indisciplinas y riñas violentas en la 53 Serie Nacional de Béisbol como sucedió hace poco cuando un pelotero golpeó con un bate a otro, incluyendo lo que ocurre al respecto en otras disciplinas pero con menos publicidad, porque no se manifiestan delante de la radio y la televisión como pasó con la riña en la pelota a que me refiero .

Estos problemas, en mi criterio, han llegado a un clímax de tal magnitud que han comenzado a ser analizados públicamente con insistencia por los especialistas deportivos más destacados del país en los medios que ellos habitualmente publican, provocando debates y criterios que están apareciendo en la actualidad en nuestra prensa radial, televisiva y escrita. Por otra parte, la población los comenta con énfasis en los ámbitos familiares y callejeros. El deporte y sobre todo el béisbol es algo muy especial para los cubanos y lo sucedido en la Serie del Caribe junto con el incidente violento de los últimos días en la 53 Serie Nacional de Béisbol delante de las cámaras de la Televisión Cubana, han sido como un corrientazo en la conciencia de muchos y puedo decir que estamos en medio de un verdadero hervidero de criterios y opiniones que lamentablemente para algunos no tienen ecos suficientes, porque ellos se consideran dueños de la verdad y demiurgos de la vida social de la nación mientras que continúan con sus frases gastadas, consignas que poco tienen que ver con la realidad y advertencias para quienes opinen distintos a ellos.

En este orden de cosas, quiero expresar que no se encontrarán soluciones efectivas mientras que los que se han decidido a opinar sobre estos problemas lo hagan con un sentido constreñido a sólo la actividad deportiva en sí misma. Pienso que enfocarlo así, nos impediría abordar en las causas, las que pudieran originarse dentro del sistema socio político y económico establecido, así como por consecuencia de la aplicación a ultranza y esquemática del criterio defensivo de Plaza Sitiada que ve enemigos por todas partes, incluyendo además los efectos negativos de la centralización, el autoritarismo, el machismo y el militarismo con que algunos tratan de organizar a la sociedad cubana contemporánea. Si estas improntas esenciales del contenido socio político y económico del presente son excluidas de los análisis que buscan las verdaderas causas de esa violencia, y estos análisis son referidos exclusivamente a las indisciplinas estrictamente deportivas, a la pérdida de valores en los atletas, así como en los fanáticos y el público en general, todo se reducirá a un círculo vicioso sin salida porque lo que está sucediendo en el deporte es ante todo consecuencia de una sociedad que se ha enfermado en su contenido básico.

La violencia se encuentra profundamente enraizada en nuestra sociedad contemporánea, en el lenguaje habitual al uso de los discursos, en los planteamientos, en las decisiones y acciones que se plantean verticalmente, incluyendo a las consecuencia del desgaste generalizado y desesperanzador que algunos se aferran en no reconocer y que tanto afecta a los intereses y realidades de la población en su conjunto. Hay cansancio y desesperanzas en el pueblo que es afectado por una burocracia generalizada, y que ocasionalmente encuentra salidas en el escapismo de quienes optan por marcharse del país, lo que constituye un número considerable, así como en los que se mantienen dentro del especial estado de presentes-ausentes que se desinteresan de todo y se dedican a sobrevivir de la mejor manera que les es posible. Estos desajustes sociales en los planos económicos e incluso políticos generan sentimientos contenidos, que en un por ciento importante son motivación de la violencia incluyendo a los rencores que llegan a convertirse en odios.

La violencia manifestada en lo que está sucediendo en estas disciplinas deportivas que he mencionado es el resultado de factores que deberían ser analizados en su conjunto, que están emitiendo señales cada vez más públicas y que deberían ser tomadas en consideración para adoptar medidas de un espectro más abarcador que las simples correcciones que estoy de acuerdo que son necesarias en lo específicamente deportivo, pero que no deberían verse como las soluciones únicas para un asunto que no es un problema puntual de una parte de la sociedad como es el ámbito deportivo, porque conciernen y se manifiestan en toda la sociedad en su conjunto.

Es tiempo de tomar soluciones audaces, integrales, valientes y profundas para erradicar una violencia que se generaliza y se intensifica.
Ello nos concierne a todos en todos los ámbitos de la sociedad en que vivimos y mientras más autoridad debería tenerse más responsabilidad en la lucha contra la violencia integral. Además la violencia no se combate con más violencia porque si se hace así, se intensifica y podría llegar a manifestaciones verdaderamente irreversibles. Así lo pienso y así lo afirmo con mis respetos para las opiniones diferentes y sin querer ofender a nadie en particular. fsautie@yahoo.com.

(1) Ver en POR ESTO! Un llamado nos llega desde el béisbol: abrirnos al mundo, el viernes 7 de febrero 2014, Sección de Cultura, http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=33&idTitulo=305380.

Publicado en por Esto!, el viernes 28 febrero 2014.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=309737

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