Por Félix Sautié Mederos

Crónicas cubanas

Conceptos y acciones a superar

Hemos comenzado el mes de enero del 2014 en circunstancias complejas y con tendencias más bien desesperanzadoras motivadas por un más de lo mismo que podría complicar el desenvolvimiento socio económico y político de la sociedad, porque las soluciones que se plantean con los procesos de actualización del modelo económico se desenvuelven principalmente en instancias de la estructura social que solo inciden de manera tangencial o muy poco en el mejoramiento de los niveles de vida de la población de a pie, a la que cada día se le hace más difícil la lucha por la subsistencia; en tanto que en los ámbitos de las aperturas hacia el trabajo por cuenta propia se manifiesta un contrapunteo de medidas y contra medidas que implican avances y retrocesos en sucesión recurrente de alternancias generadoras de incertidumbres, capaces además de afectar el normal desenvolvimiento económico que este tipo de iniciativas debería concitar.

Hace unos días en mis búsquedas al objeto de actualizarme sobre los desenvolvimientos nacionales después de haber estado de viaje por España durante dos meses, alguien muy bien informado a quien aprecio especialmente, me dijo al respecto de estos temas que tenía la impresión de que muchas cosas tangibles e intangibles dentro de la estructura social que además de algunas instituciones esenciales incluyen los esfuerzos que se anuncian con vistas a los cambios y las reformas que son necesarios, estaban evaporándose por motivo de los rígidos conceptos de centralización y de burocracia aplicados sostenidamente que rechazan el diálogo, la participación de la población y muy especialmente a los que opinan distinto quienes son descalificados por sus criterios no coincidentes con el pensamiento oficial. Influye también en esta denominada evaporación del sistema y de las realidades en que nos desenvolvemos cotidianamente, el secretismo con que se conciben y elaboran los pasos que se están ejecutando o que se proyectan efectuar; incluyendo además la carencia de intervenciones públicas e intercambios directos de los dirigentes políticos y administrativos con la población así como un silencio de arriba abajo erigido como norma generalizada en las instancias administrativas y políticas.

Fue un análisis y una impresión que me parecieron muy lúcidos, contrastantes con los panoramas políticos en el exterior de nuestras fronteras en donde podemos observar un movimiento de opiniones y un flujo de encuentros, desencuentros y acontecimientos en los que se manifiesta un ingente intercambio a veces muy complicado e incluso cruento entre los gobiernos y los ciudadanos de esos países con medidas que se debaten, se critican, se aceptan o se enfrentan con otras propuestas en las que los ciudadanos participan o no participan pero manifiestan públicamente sus desacuerdos, sus rechazos, denuncias o aceptaciones mientras que en nuestras fronteras parece que no pasa nada, ya que la prensa local ignora lo que sucede si es que sucede y cuando lo menciona lo expresa con un talante apologético.

Quizás ese sea el resultado de la ejecución de una política de plaza sitiada que limita e incluso anula la amplitud de la información, el debate, las críticas, la libertad de opinión y expresión para que no puedan ser utilizadas por los enemigos, como si los adversarios no estuvieran muchas veces mejor informados de lo que sucede dentro de nuestras fronteras que la propia población, dado sus posibilidades técnicas y cuantiosos recursos desplegados por sus servicios especiales en todo el mundo y precisamente esas circunstancias del silencio son las que más utilizan en contra del proceso socio político cubano precisamente todo lo contrario de la justificación que al respecto se plantea.

Por otra parte, la política de restricciones a INTERNET y a las nuevas tecnologías de la información, está llegando a una situación dañina en extremo e insostenible por causa de la brecha y el retraso tecnológico que significa en relación con los avances que día a día se desarrollan en el mundo. Esa es una situación que no sólo afecta sensiblemente al presente sino que mientras más se mantenga deviene una hipoteca del futuro quizás impagable.

Son situaciones que deberían ser enfrentadas y acometidas con decisión y valentía para que verdaderamente pueda desarrollarse un socialismo próspero y sostenible con el cual concuerdo plenamente.

Así lo pienso y así lo manifiesto porque soy partidario decidido de un socialismo participativo y democrático que nos permita enfrentar efectivamente al neoliberalismo y a las crisis que estamos viviendo en Cuba y en el mundo. Lo hago con mis respetos por el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular

Publicado en Por esto!, sección de Opinión, el lunes 20 de enero 2014.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=301679

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