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Por Rogelio Manuel Diaz Moreno

Las invitaciones amables honran a quienes las emiten y a quienes las reciben. Como informamos hace algún tiempo, el Comité por una Internacional de los Trabajadores, CIT, tendió la mano al Observatorio Critico de Cuba y ahora, este inquieto servidor se haya en Bélgica. ¿El objetivo?, participar del Comité Ejecutivo Internacional (CEI) intercambiar ideas y experiencias, motivarnos, crecer todos como militantes y llevar estas energías a las causas anticapitalistas y comprometidas con las personas más humildes de cada una de nuestras naciones.

En el aeropuerto José Martí de la Habana me despidió un chubascón de frente frio. Sin incidentes fue el vuelo hasta Madrid, en donde no dio tiempo al papeleo de declarar y pasar, por la Aduana del aeropuerto una botella de Havana Club, porque ¡hubiera perdido el avión siguiente! Pues nada, hicimos feliz al puesto de la Aduana en Barajas, donde estarán celebrando y esperando por la llegada de más cubanos mal informados sobre permisos de llevar cosas de un lado para otro.

El pronóstico del tiempo en Bruselas, según el audio del avión final, era de tiempo despejado. Al aterrizar y ver el cielo, pensé que tales predicciones, por especialistas del llamado Viejo Continente, hacen lucir muy bien a nuestros meteorólogos de La Habana. Pero luego me explicaron los camaradas anfitriones que tal alfombra densa de nubes con lloviznita es efectivamente, para el estándar de este mes de noviembre belga, buen tiempo.

El camarada que me esperaba me reconoció inmediatamente, afortunadamente para mí que había dejado su número telefónico miles de kilómetros atrás. Dany Birnes me dio la primera bienvenida y luego me condujo al apartamento del camarada Finghin, donde quedamos en espera de más camaradas.

Desde el primer momento empezamos a conversar con gran animación, nos actualizamos mutuamente, con datos y visiones de los procesos de cada uno de nuestros países, del mundo… Al día siguiente, recibimos al camarada de Venezuela, Johan Rivas, también delegado al CEI. A estas alturas hemos hecho ya revoluciones mundiales proletarias para dos planetas Tierra y estamos madurando la de un tercero.

Ciertamente, esta nota ha empezado algo ligera pero, pueden creerme, este tema es de lo más serio y estamos sumamente emocionados por lo que podremos aportar, humildemente, cada uno desde su propia experiencia. La ofensiva neoliberal mundial no cesa, la resistencia de los trabajadores tampoco, la derecha aprende incesablemente, y la izquierda no se debe quedar atrás.

En el CEI, nos esperan varias jornadas de intercambio con delegados de unas cuarenta naciones en donde, en mayor o menor medida, se producen manifestaciones de luchas de clases, de enfrentamientos entre trabajadores y capitalistas, entre explotados y explotadores. Nuestro mayor orgullo y compromiso es tener bien claro cuál es el lado, en el enfrentamiento de estos bandos, con el que estamos alineados.

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