Etiquetas

, , , , ,


Por Dmitri Prieto Samsónov

He tenido la oportunidad de ver varios materiales que la tv cubana divulgó antes de la presentación del informe de Cuba ante el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU; especialmente, la serie sobre cómo es la vida en las prisiones cubanas.

Los noticieros televisivos enfatizaron la diversidad de ocupaciones que en la prisión pueden desempeñar los reclusos, las opciones de educación laboral que se les brindan y los oficios que pueden aprender.

Vi cómo los oficiales y algunas de las personas presas entrevistadas hacían referencia a la posibilidad de trabajar, e incluso una de las jefas dijo que en los lugares de limitación de libertad se aplica plenamente el Código de Trabajo.

He estudiado ese Código como parte de mi carrera de Derecho, y uno de los artículos que más me fascinaron se refiere a que los trabajadores de manera libre y “sin previa autorización” se constituyen en sindicatos.

Sería interesante saber si quienes están presos y trabajan también tienen el derecho de sindicalizarse.

Por otra parte, una de las oficiales entrevistadas decía que todos los presos tenían derecho al trabajo, pero no todos tenían la oportunidad de acceder a un puesto laboral pues las plazas son limitadas.

Me pregunto, entonces, si es correcto hablar de un “derecho” si no todos pueden acceder al bien que dicho derecho provee.

En los reportajes desde prisiones y otros centros donde se cumplen sanciones, ubicados en distintos puntos del país (lo cual resulta muy profesional, ya que rompe con el “habanocentrismo”), los presos entrevistados y los oficiales enfatizaban que el salario que ganaban con su trabajo (el cual se otorga de acuerdo con criterios similares a los que rigen el empleo de trabajadores libres) era remitido a sus familias, ya que dentro del perímetro no circula el dinero.

Una amiga que tiene relación con el sistema penitenciario cubano me explicaba que a los reclusos no se les permite tener dinero consigo; por ello, son los cigarros los que se convierten en virtual moneda para el intercambio de bienes, servicios y favores.

Habría que ver si vamos logrando más apertura y transparencia en ese espinoso tema.

Publicado en HAVANA TIMES 
Anuncios