Por Félix Sautié Mederos.

Crónicas Cubanas

(II y final)

Continúo pues y finalizo mis comentarios y apreciaciones sobre los “Instrumentos para afianzar la República en la Cuba de hoy y de mañana” que se proponen en el documento elaborado y dado a conocer por el Laboratorio Casa Cuba (1). Considero que hacerlo me permite exponer a los lectores de POR ESTO! una visión objetiva de las realidades, angustias y anhelos que subsisten y se mueven en la actualidad cubana del momento. Con ello pienso que contribuyo esencialmente a poner en práctica el lema de “Dignidad, Identidad y Soberanía” con que se encabezan las ediciones cotidianas de POR ESTO!

En mi anterior crónica comencé con el análisis de lo que clasifico como el primer conjunto de instrumentos básicos expuestos por el Laboratorio Casa Cuba que considero dan pie a la creación y desarrollo de una genuina sociedad civil cubana con toda la carga de posibilidades, de desarrollo, de autogestión y horizontalidad que ello conlleva, para beneficio y solidificación de una República en la que verdaderamente quepamos todos, enfocada con todos y para el bien de todos como la soñara nuestro Apóstol José Martí. (Valgan las redundancias).

Ahora continúo con el otro grupo, de acuerdo con mi clasificación, de los instrumentos que se proponen en lo que podría considerarse como los medios dirigidos a establecer aspectos funcionales básicos que aseguren la participación y el control efectivos de la población en las elecciones del gobierno central y de los gobiernos locales sobre la base de efectivos principios democráticos; así como en la descentralización estatal de un Estado dramáticamente centralizado y verticalista como el de Cuba.

En resumen los considero derechos, prácticas, mecanismos y acciones concretas dirigidos a la democratización radical de la sociedad cubana contemporánea, y a lograr la más efectiva participación ciudadana en el gobierno del país. Cito textualmente: “Establecer diversos dispositivos para que la ciudadanía pueda controlar activamente el cumplimiento de la Constitución de la República, así como el desempeño de todas las instituciones oficiales”; “Procurar la mayor autonomía posible del desempeño de las instancias locales, entendidas como espacios comunitarios, con recursos y capacidades de decisión sobre éstos, para el ejercicio del protagonismo solidario y la soberanía ciudadana”; además establecer que “Cuando un problema pueda resolverse en las bases -ámbito local, asociativo o de colectivo laboral-, las instancias superiores no deberán intervenir en su solución; las comunidades, asociaciones, empresas y colectivos de trabajadores han de tener la posibilidad de cooperar libremente entre sí para solucionar conjuntamente sus problemas” ; “Derogar todas las normas que establecen discriminaciones entre ciudadanos según sus territorios de origen o residencia –incluyendo las que privilegian a extranjeros por sobre los cubanos-, así como las que proveen la posibilidad de sanciones penales para quienes no cometieron actos criminales (peligrosidad predelictiva: el ‘estado peligroso’ y las ‘medidas de seguridad predelictiva’).”; “Instaurar mecanismos de control mutuo entre las diversas funciones públicas. Separar las funciones legislativa, ejecutiva, judicial y electoral, así como perfilar la cooperación que debe existir entre las mismas.”; “Cada contribuyente debe poder participar en la elaboración y aprobación del destino de los fondos que ingresa al erario público, así como exigir responsabilidades sobre su uso en propósitos sociales bien definidos”; “Elegir todos los cargos públicos representativos, por medio de elecciones directas, libres, secretas, periódicas y competitivas, entre candidatos nominados directamente por la ciudadanía. También deberían ser electos siguiendo las reglas anteriores los máximos cargos ejecutivos de la República y de cada localidad.”; “Limitar a dos periodos la permanencia en los cargos ejecutivos de elección popular, y establecer límites de edad para tales funciones, así como determinar la incompatibilidad de cargos a ser ejercidos por una misma persona. Hacer efectiva la rendición de cuenta -periódica, pública e interactiva- de todos los funcionarios públicos”; “Garantizar la realización del derecho del pueblo a revocar todos los mandatos”.

Quiero plantear también una consideración muy especial al respecto de lo que se propone concretamente en relación con “Hacer el mayor uso posible del referéndum y del plebiscito, en todos los ámbitos y dimensiones.” , lo cual le impregnaría a la República que se concibe un muy especial talante democrático y participativo que podría erradicar las decisiones centralizadas y verticalistas que han dado pie a serios problemas productivos de improvisación y superficialidad que han dañado muy especialmente a la economía nacional y que han devenido un determinante sostén para el desenvolvimiento de una burocracia enquistada y pretendidamente infalible que incluso en la actualidad es uno de los mayores obstáculos a los cambios y las reformas que limitada y gradualmente se ha propuesto instrumentar el Gobierno cubano.

Además se propone lo que clasifico como un importante bloque especialmente dirigido a garantizar derechos humanos esenciales en la educación y la salud pública que incluyen conquistas y logros sociales alcanzados durante el proceso revolucionario iniciado en 1959, los que se unen a aspectos que no han sido puestos en práctica por causa de la excesiva centralización y verticalidad del sistema de gobierno establecido. Así es que estos derechos y conquistas se proponen unos detrás de otros en una interesante mezcla de contenidos y oportunidades como son “el derecho al trabajo y las garantías laborales; así como las libertades económicas necesarias, y subordinar la ejecutoria económica a compromisos sociales y ambientales” y “Autonomía universitaria y académica, con libertad de cátedra y de investigación, y una participación activa de todos sus actores.” La propuesta encaminada a “Asegurar vías eficaces para garantizar la participación equilibrada de la diáspora cubana en la vida del país” en mi opinión constituye un principio básico encaminado a la unidad nacional así como la normalización en la medida de lo posible de la familia cubana, que contribuirá decisivamente al reencuentro, la reconciliación y el perdón que tanto necesitamos en Cuba hoy.

Finalmente se propone hacer efectivo el Estado de Derecho en Cuba a través de la propuesta que expresa textualmente “Todo el quehacer social debe cumplir los principios de legalidad, justicia y supremacía constitucional. Los preceptos constitucionales deben ser elaborados y aprobados con la participación protagónica del pueblo”.

Así lo he analizado y concebido y así lo afirmo para contribuir al debate respetuoso y ético de lo que plantea el Laboratorio Casa Cuba con el mayor respeto por las opiniones diferentes y sin querer ofender a nadie en particular.

(1) Ver POR ESTO!, jueves 21 de marzo 2013. Opiniones página 2.

Publicado en Por Esto! el domingo 7 de abril del 2013.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=234557

Nota: los invito a visitar mi página WEB http://www.cuba-spd.com/#

Anuncios