[ category Política]

[ tags Cuba debate del documento del Laboratorio Casa Cuba, denominado Cuba soñada. Cuba posible. Cuba Futura: propuestas para nuestro porvenir
inmediato]

Por Félix Sautié Mederos.

Crónicas Cubanas

Hace algunos días circuló en La Habana un documento titulado “Laboratorio Casa Cuba. Cuba soñada. Cuba posible. Cuba Futura: propuestas para nuestro porvenir inmediato” enmarcado en uno de los suplementos que regularmente publica por la vía del correo electrónico la revista católica Espacio Laical; extraordinario documento en mi opinión que POR ESTO!, con su habitual receptividad y olfato periodístico, reprodujo en sus páginas el pasado jueves 21 de marzo 2013, (pág. 2 Opiniones).

Aunque no soy ajeno a esa decisión editorial del periódico, debo decir que me encontraba de viaje precisamente por Mérida, Yucatán, donde se origina POR ESTO!, invitado a participar en las conmemoraciones por su 22 aniversario; y, por tanto, estuve fuera del nutrido y diverso ambiente inicial de reacciones que en La Habana motivó su publicación. Como parte de esa atmósfera a la que me refiero, circuló también de manera extraordinaria una inesperada “Nota aclaratoria” con el encabezamiento “Laboratorio Casa Cuba” y un extenso título denominado “Claves para leer el documento Cuba soñada-Cuba posible-Cuba futura: propuestas para nuestro porvenir inmediato”, cuyo evidente objetivo fue deslindar el Laboratorio Casa Cuba de la revista Espacio Laical, si bien se reconoce en el texto que “Los editores de Espacio Laical, con el debido consentimiento de la entidad a la que pertenece dicha publicación, han contribuido a la institucionalización del equipo, el cual opera como un grupo de trabajo cuyos condicionamientos sólo provienen de las convicciones de quienes lo integran…” y más adelante se afirma explícitamente que “Sin embargo, el Laboratorio no es un proyecto católico. Entre sus integrantes hay marxistas críticos, socialistas republicanos, anarquistas y católicos. No obstante, a los miembros del colectivo nos une el resuelto compromiso con los destinos de Cuba…”

Si se cotejan los dos documentos, el original y la aclaración posterior sin necesidad de poseer alguna otra información adicional al respecto de sus orígenes, podría intuirse que algo en lo interno de los orígenes del mencionado documento incluyendo muy en especial la nota aclaratoria, en mi criterio por demás preocupante, se ha comenzado a mover al respecto. Considero con toda franqueza y honestidad, que bien pudieran haberse delimitado esas aclaraciones desde el principio en el texto original evitando el surgimiento de sombras y dudas en torno a un planteamiento hecho público, en mi opinión muy personal, de gran importancia para la necesaria animación de un diálogo abierto y franco entre los cubanos, sin exclusión de nadie en particular, que tanta falta nos hace. Por ese imprescindible diálogo entre cubanos muchos hemos estado abogando desde nuestras específicas perspectivas, ideas, convicciones y creencias, de lo que Espacio Laical en su condición de Revista Católica no ha sido ajena ni tampoco el Centro Cultural Padre Félix Varela del cual depende la revista específicamente.

Desde su fundación tanto en su primera etapa como en la segunda y actual he estado al tanto de la Revista Espacios y, me he esperanzado mucho con sus propósitos y realizaciones manifiestas. En este sentido he publicado múltiples artículos y crónicas comentando el contenido de la Revista Espacios primero y posteriormente Espacio Laical. He apoyado incondicionalmente sus esfuerzos e incluso he polemizando con quienes injustamente la han atacado. Quiero dejar bien sentado esa admiración y solidaridad mía hacia la Revista, el Centro Cultural Padre Félix Varela y su colectivo. También aclaro que no dependo para nada ni de sus colectivos ni mucho menos de sus instancias superiores de dirección. Mis criterios y planteamientos sólo están supeditados a mi conciencia y a mi juicio. En consecuencia, en estos empeños dependo exclusivamente de mi libre albedrío.

Dentro de estas circunstancias y coyunturas que lo envuelven, lo abarcan y lo afectan todo en mi criterio, quiero expresar que, en mi opinión, los editores de la Revista que forman parte del laboratorio Casas Cuba, según se reconoce en la propia nota su participación en la creación y desenvolvimiento del Laboratorio Casa “con el debido consentimiento de la entidad a la que pertenece dicha publicación…”, y,… “han contribuido a la institucionalización del equipo”. Añadiría también por mi parte que lo han realizado en todo momento con una especial valentía y honradez de juicio, así como una entrega profunda y modesta a la vez, muy particularmente dirigida a la devenida e ingrata misión de coadyuvar a la promoción de un diálogo entre cubanos en medio de las polarizaciones, enconamientos e incluso rencores que se presentan en nuestra sociedad contemporánea, ya sea adentro o afuera de las fronteras de Cuba. En mi criterio lo han hecho bien, con tacto, agilidad y responsabilidad; y quiero dejar constancia de lo que pienso e intuyo al respecto así como de mi derecho a expresarlo precisamente en los momentos que se ha dado a conocer públicamente el equipo que conforma el Laboratorio Casa Cuba a partir del impacto de un documento de la magnitud y trascendencia del mencionado “Cuba posible. Cuba Futura: propuestas para nuestro porvenir inmediato”.

Estoy de acuerdo con que es necesario un amplio debate al respecto de sus criterios y propuestas, pienso que precisamente para ello es que fue publicado. Insisto en lo que con reiteración he planteado en el sentido que en definitiva nadie en particular es dueño absoluto de la verdad y que todos tenemos derecho a exponer, con respeto a la opinión diferente, nuestros criterios a favor o en contra así como nuestras proposiciones y/o alternativas ante los ingentes problemas que nos aquejan. Incluso debo decir que cuanto más opiniones y criterios diversos se expongan será más útil y positivo el esfuerzo, aunque como resultado del debate en definitiva cambie todo lo expuesto. Pienso que ese es el objetivo principal que se plantea el documento dado a conocer e incluso las convocatorias, artículos y actividades al respecto de estos asuntos que en los últimos tiempos ha promovido la revista católica Espacio Laical. Así mismo me preocupo y me prevengo muy en especial porque el “Espíritu de Saturno” que tantas veces se ha manifestado desde los más diversos orígenes entre los cubanos no regrese con sus sombras sobre tan fructíferos esfuerzos y tan abnegadas personas a quienes aprecio y distingo muy profundamente.

Así lo prevengo a partir de mis análisis y percepciones, y así lo afirmo con mi mayor respeto para las opiniones diferentes y sin querer ofender a nadie en particular tal y como reiteradamente planteo al final de mis Crónicas Cubanas.

fsautie@yahoo.com

Publicado en por Esto! el viernes 29 de marzo del 2013.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=232793

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