Por Félix Sautié Mederos.

Crónicas cubanas.

A medida que el peso de los años aumenta sobre mi persona, vivo más intensamente los momentos que la vida me está regalando, trato de aprovechar al máximo posible la experiencia que he acumulado en el camino de mi peregrinaje por el mundo y procuro recorrerlo con otro ritmo, de una manera más reposada, que me facilite ser más justo y profundo. En este sentido, me propongo alcanzar un mayor calado en los intríngulis de las concepciones, los pensamientos e incluso el quehacer de las personas destacadas en la historia al objeto de asimilar todo lo que han aportado a la virtud y al mejoramiento humano. Trato pues, de plantearme juicios y criterios a partir de un mayor respeto, una más amplia misericordia y una búsqueda de mayor comprensión de las razones que las convirtieron en paradigmas imperecederos para los demás.

José Martí es indudablemente una de esas personas excelsas con un pensamiento universal, sugerente, crítico y abarcador de los más disímiles problemas que afectaron positiva o negativamente al mundo que le tocó vivir. Por eso cuando se cumplirán 160 años de su natalicio, lo recuerdo con mi agradecimiento y veneración más profundos por lo que ha significado y significa para Cuba, para la América Nuestra y para el mundo en toda su extensión planetaria, de cuyo equilibrio se alzó como profeta que anunció y buscó una sociedad jalonada por la justicia, la concordia y la paz de la cual ha sido y aún después de su muerte es, un genuino adalid capaz de dar luz de aurora según su propia expresión. Pienso que en su momento, cuando se refirió a que hay muertos que dan luz de aurora, no lo dijo pensando que él mismo sería uno de esos focos dispensadores de luz y amor. En ese orden de cosas quiero por otra parte afirmar, que lamentablemente algunos usan el pensamiento martiano de manera festinada a favor de sus propios intereses; lo que debería ser repudiado muy especialmente por los cubanos que lamentablemente, en mi criterio, en ocasiones somos pocos consecuentes con el uso de sus ideas y conceptos. Sobre todo cuando procuramos acercar la braza encendida de su ideario y de su obra histórica a lo que consideramos nuestra sardina propicia a nuestros intereses particulares. Quizás deberíamos proponernos un mayor respeto a las ideas martianas refiriéndolas a lo verdaderamente trascendente en la actualidad que vivimos; y no usarlas de manera superficial.

Tal y como en otras ocasiones lo he escrito, quiero reiterar que José Martí vivió siempre con lo trascendente como objetivo de su existencia y dispuesto al sacrificio máximo de ofrendar su vida por los demás. Para su espiritualidad intrínseca la muerte nunca fue algo temido o rechazado; y en uno de sus versos, lo refirió con sencillez y belleza sin par: “Yo quiero salir del mundo// Por la puerta natural: // En un carro de hojas verdes// A morir me han de llevar”. En el contenido de este poema desveló su profunda y muy significativa vida espiritual que le fue característica durante toda su fecunda existencia.

Su desprendimiento de lo meramente personal y mezquino, así como su concepción humanista conformaron el sentido de su patriotismo, que expresó con el muy significativo concepto de “Patria es Humanidad”. Por esa altruista senda se planteó la necesidad urgente de alcanzar el equilibrio del mundo, a partir de lucha por la independencia de Cuba con una concepción holística, abarcadora de los intereses de la Patria cubana, del Caribe y de Nuestra América en concordancia con toda la humanidad y la naturaleza dentro de la cual nos desenvolvemos. Si tomamos en cuenta su época, sus preocupaciones inminentes surgidas de las muy especiales circunstancias y luchas con que se desenvolvió su quehacer desde muy joven, podremos valorar adecuadamente la importancia en aquellos turbulentos años, del planteamiento encaminado a buscar el equilibrio del mundo. Son frases muy conocidas y repetidas junto con otras menos divulgadas pero de gran valor también, como la que escribió en su artículo “Pobres y Ricos” publicado en el periódico “Patria”, Nueva York, el 14 de marzo de 1893, (t 2, página 25) en el que planteó una concepción filosófica al respecto del tema que denota su profunda sabiduría vivencial: “El mundo es equilibrio, y hay que poner en paz a tiempo las dos pesas de la balanza”. Pienso por mi parte que quizás hoy ese criterio martiano, debería ser más profundamente asimilado por todos los cubanos, muy en especial por los que detentan los timones de mando de la sociedad, para actuar en consecuencia con los anhelos y necesidades populares así como ante los retos, peligros y problemas que tenemos por delante.

Más allá de concordancias y discrepancias, con una concepción positiva y optimista de la utilidad del pensamiento diverso como riqueza y garantía de un futuro en un mundo mejor posible, apoyo muy especialmente los esfuerzos que habrán de plantearse en la próxima III Conferencia Internacional Por Equilibrio del Mundo, a celebrarse en La Habana “En ocasión del 160 Aniversario del Natalicio de José Martí” del 28 al 30 de enero del 2013, con el auspicio de la UNESCO, la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), la Fundación de Ayuda y Promoción de las Culturas Indígenas (FAPCI) así como otras instituciones internacionales , convocada por la Sociedad Cultural José Martí de Cuba y sus filiales en el exterior, con el propósito según se expresa textualmente en su convocatoria oficial de: “reunir a hombres y mujeres de las más diversas corrientes de pensamiento, disciplinas y países, conjuntamente con estudiosos e interesados en la vida y la obra de José Martí identificados por preocupaciones comunes ante los problemas de la vida contemporánea”. En mi criterio lo que es intrínsecamente útil y bueno, en medio de cualquier contingencia debería ser reconocido siempre pasando por alto cualquier discrepancia e intereses personales o grupales. Hacerlo nos ennoblece.

No me oculto para expresarme a favor del éxito y de la profundidad seguramente útiles para todos, de los debates que habrán de efectuarse en La Habana durante esos días de conmemoración del 160 Aniversario de José Martí. Así lo pienso y así lo afirmo con mis respetos por el pensamiento diferente. fsautie@yahoo.com

Publicado en el periódico Por Esto! de Mérida, Yucatán, México, sección Opinión, el lunes 14 de enero del 2013.

http://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=217245

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