Resulta atrayente constatar cómo la mayor parte de sus reflexiones coinciden con el Plan de la “disidencia” cubana fondeada en la Oficina de Intereses Norteamericanos en La Habana —por lo menos, al sobredimensionar las manchas del Sol

Por Noel Manzanares Blanco

“Más enfermos de Sida sobreviven en la Cuba”, es el título con el que el Nuevo Herald se hizo eco este lunes de un reporte de EFE desde La Habana —a contrapelo de ser el diario miamense un acérrimo opositor-calumniador de las autoridades de la Isla.

El despacho refleja que el número de personas a las que se ha diagnosticado sida en Cuba desde 1986 hasta el 23 de octubre del 2012 es de unas 17,224 de las cuales el 80 por ciento se mantiene con vida, y que el pronóstico evaluado para el cierre del año en curso es de una cifra similar o inferior a la de al finalizar diciembre pasado.

La agencia española agrega que en el período de enero a octubre de 2011 fueron detectados en Cuba 1,400 nuevos casos de infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), causante del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida), según datos oficiales.

También da cuenta que la vía de trasmisión del virus de madre a hijo se mantiene eliminada como problema de salud, mientras disminuye la mortalidad por esa dolencia en los últimos años y hay una estabilidad y resultados favorables.

Además, destaca que expertos cubanos aseveran que su país es uno de los menos afectados por el sida en la región, pero que existe un grupo importante de personas portadoras del virus debido a la baja percepción de riesgo en la población.

Informaciones como estas, quienquiera puede hallarlas en fuentes muy poco sospechosas de militar en el Partido Comunista de Cuba. Si no, visítese un Portal de las Naciones Unidas que se ocupe de los problemas más esenciales de la Persona en término de armonía con la Sociedad y la Naturaleza para comprobar qué se manifiesta respecto a la Mayor de las Antillas.

Llegado a esta línea, preciso aclarar que con lo que acabo de escribir ni por asomo justifico deficiencias, insuficiencias, chapucerías, manifestaciones de corrupción y burocratismo…, amén del injustificado y repudiable secretismo en nuestra prensa.

Pero asimismo tengo que reiterar mi rótulo Cuba: crucial Congreso de Periodistas en cuya inscripción señalé: “Hay que evitar caer en ‘el aldeano vanidoso’, pero enfatizando en nuestro vino./ Debe primar la crítica/propuesta de solución de los problemas de la sociedad cubana. / Sin negar el carácter clasista de nuestra función, ‘Al secretismo y a la falta de transparencia, ni un tantito así’”.

Igualmente, que en Cuba: ¿en qué marco la diferencia? subrayé: “Critico a nuestra Revolución con la misma fuerza/voluntad que pudiera utilizar un Hijo sincero al referirse a su Madre. Hacer otra cosa […] es injusticia de fuerza mayor”.

En este ambiente, visité el sitio del Observatorio Crítico de Cuba —el mismo que en este minuto ha diseminado a los cuatro vientos una declaración contra las detenciones ¿arbitrarias? en la Isla— y pude constatar que prácticamente pasa por alto informaciones como las que ha llegado a publicar el Nuevo Heral y son reconocidas por Naciones Unidas —me refiero, por ejemplo, a Cuba: datos que hablan por sí mismo .

Así, opino que el Observatorio Crítico de Cuba —al tiempo que ¿desconoce? los diversos tipos de lucha de clases antagónicas— exhibe reflexiones coinciden con el Plan de la “disidencia” cubana fondeada en la Oficina de Intereses Norteamericanos en La Habana, toda vez que, por lo menos, sobredimensiona las manchas del Sol que da luz a la mayoría de cubanas y cubanos.

Tomado de http://www.cubano1erplano.com/2012/11/a-que-se-dedica-el-observatorio-critico.html.
Hemos conservado la ortografía, la sintaxis y la ética periodística del texto original.