A pesar del cerco informativo sobre la situación en Siria, que nos impide acceder a información contrastada, así como a los posicionamientos de nuestros pares de izquierda en el área, la Red Observatorio Crítico (OC) adopta la siguiente postura:

Los crímenes perpetrados por los militares del régimen sirio han significado el asesinato de cientos de civiles en ese país. Tales hechos horrendos han sido testimoniados y verificados por las Naciones Unidas. No obstante, continúa la escalada de violencia desatada desde el pasado año ante las ininterrumpidas protestas populares que demandan el fin del gobierno de Bashar Al-Assad. Otras fuerzas políticas opositoras no gubernamentales también han tomado cartas en el asunto, aportando a la violencia en el territorio. Las violaciones en ese país no son nuevas, sino que se remontan al anterior mandatario, Hafez Al-Assad, padre del tirano actual. Aunque la prensa internacional no hace énfasis en ello, es preciso recordar que padre e hijo aceptaron (y todavía está allí), un ejército de ocupación israelí en el territorio sirio del Golán.

En este conflicto, como en otros que han impactado la estabilidad del Medio Oriente y Norte de África en el contexto de la llamada Primavera Árabe, las grandes potencias han jugado sus cartas apoyando, a conveniencia, a distintos gobiernos violadores de los DDHH. Consideramos un acto de cinismo que quienes mismos usaron el régimen de Al Assad para torturar a sus prisioneros, ahora estén apelando a principios de humanidad para derribarlo, mientras omiten otros conflictos en el orbe igual de dramáticos y sangrientos; auto-titulándose, de paso, paladines de un modelo de democracia que intentan imponer por la fuerza al resto del mundo.

Por otra parte, varios gobiernos en nuestra área han confundido la siempre necesaria solidaridad antiimperialista con la justificación a dictadores, en nombre de una perversa realpolitik.

Ante acontecimientos como este, donde el irrespeto por la vida humana es flagrante, masivo y obsceno, el silencio equivale a una complicidad con el agresor. Por ello los miembros del OC repudiamos los actos de represión cometidos por el régimen y otras fuerzas políticas en Siria contra su población civil; denunciamos la complicidad e intereses expansionistas de las potencias en la zona; y defendemos, como lo hemos hecho otras veces para nuestro país y el mundo, que la “razón de estado” no pueden primar por sobre a la dignidad de las personas.

Por estas razones, ratificamos la Declaración del Observatorio Crítico sobre las rebeliones populares en los países árabes, emitida en marzo del 2011.

¡Por vuestra libertad, y por la nuestra!