Por Isbel Díaz Torres

El sexto foro social del Observatorio Crítico pretendió el pasado fin de semana debatir sobre la auto-organización en la sociedad cubana, pero no pudo terminar sus sesiones en la institución estatal que lo acogía.

He demorado en contarles mis impresiones del encuentro, pues aún no acabo de dilucidar las razones que promovieron el “cortés desalojo” a que fuimos sometidos el último día de debates, y que nos llevó de las hermosas salas de la Casa Comunitaria La Ceiba, a las más hermosas sombras de una joven ceiba en un parque aledaño.

Algunos amigos piensan que las telas que desplegamos para ambientar los locales pudieron escandalizar a algún funcionario informante. No soy de los que se inclina por esa razón. Miremos los contenidos de los carteles y banderas:

  • SOCIALISMO ES DEMOCRACIA, PA’L LATÓN LA BURROCRACIA
  • ABAJO LOS CAPITALISMOS
  • SI PIENSAS COMO UN BURGUÉS, VIVIRAS COMO UN ESCLAVO
  • HAGAMOS NUESTRA LA REVOLUCIÓN
  • Bandera cubana
  • Bandera con logo identificativo del Observatorio Crítico
  • Bandera arcoíris de los movimientos pacifistas, ecologistas, y de lucha por los derechos LGBT.

¿Se atrevería algún agente de la seguridad a censurar alguna de esas consignas o símbolos de manera explícita, pública, abierta? Lo dudo mucho.

Otra razón pudiera ser los contenidos del programa… echémosle una rápida ojeada:

  • Taller: @UTO-ORGANIZAR¿NOS?
  • Mesa de debate: El valor de la(s) ideologías(s)
  • Mesa de dialogo: Tradiciones culturales y auto-organización social en Cuba
  • Taller: Constitución y Derechos

Todo ello con la participación de reconocidos activistas cubanos y latinoamericanos, intelectuales de la isla, blogueros (aún) no estigmatizados, e investigadores del patio de la talla de Juan Valdés Paz, Dmitri Prieto Samsónov, Tato Quiñones, Ramón Torres, Mario Castillo Santana, y Jorge Luis Alemán.

La cita, a la que acudieron más de 60 personas, contó con la asistencia de ponentes de la Universidad de Ciencias Informáticas y de la Universidad de Matanzas, que se sumaron al amplio abanico de posibilidades y de experiencias organizativas exitosas.

Tampoco sería posible objetar la participación del activista venezolano Simón Rodríguez Porras, quien dio cuenta de las maniobras gubernamentales en su país para cerrar una radio comunitaria y dificultar la visibilidad del sitio web Laclase.info, de marcado carácter anticapitalista y defensor de causas obreras.

Por supuesto, es posible que no gustara cuando uno de los fundadores del Observatorio Crítico dijera de manera explícita: “Hay una burocracia conspirando para garantizar la transición al capitalismo aquí, ahora, y eso va a ser duro,” y culminó sentenciando “los procesos sociales están en marcha, y pueden volverse incontrolables.”

Las ponencias y debates tampoco eran inocuos, por supuesto. Las denuncias de discriminaciones que persisten en la sociedad cubana, los ejemplos de violaciones de la Constitución a través de prácticas estatales cotidianas en la isla, la crítica a los esquemas ideológicos excluyentes, de seguro laceraban los micrófonos ocultos.

No obstante, aunque aún no sabemos a ciencia cierta qué desencadenó la censura, varios coincidimos que el final fue coherente con nuestra vocación popular, de identidad con los de abajo, que somos nosotros mismos.

En fin, lo que sucede conviene. La cercanía a la bella ceiba del parque estimuló a que sacerdotes rastafari participantes del evento nos contaran las dificultades que deben enfrentar en Cuba para desarrollar sus modelos de vida distintos del patrón social hegemónico.

El debate fue aún más franco allí donde –además de los agentes “encubiertos” y su red telefónica “ceiba2” activada para grabar– pasaba la gente, y los niños acudían a curiosear. Pudimos sentirnos más cerca de esta isla que reclama transformaciones profundas.

Publicado en HAVANA TIMES

, junto con una galería de fotos del evento.