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Por Dmitri Prieto Samsónov

“Y la democracia necesita de claridad como el hombre necesita del aire para respirar” – Norberto Bobbio

El sitio digital CubaEncuentro publicó el 15/03/2012 un texto de Ariel P. Cruz, titulado “Voces para la esperanza. A propósito del nuevo activismo ciudadano en Cuba”. En el artículo, se adelantan algunas comparaciones entre los colectivos Estado de SATS y Observatorio Crítico (OC). Al respecto, quisiéramos compartir varios puntos en aras de clarificar nuestras posiciones.

1. Es dudosa la comparación de SATS con OC en cuanto a estructura de liderazgo: el poeta y ecologista Isbel Diaz Torres es de veras una persona formidable, pero de ningún modo ´el´ “animador” de OC. OC se apoya en un proceso asambleario de decisión participativa, en un equipo de coordinación colectiva y en una red de proyectos diversos, donde cada uno tiene una “formidable” historia, un público, y competentes animadores propios.

2. Es dudosa la comparación de SATS con OC en cuanto a integración intelectual: aunque contamos con VARIAS voces prestigiadas con numerosos premios, becas, cátedras universitarias, libros y artículos publicados, nuestra “fundamentación ideológica” no se erige sobre “reflexiones” de “intelectuales prestigiosos” residentes fuera de Cuba (aunque no tenemos nada en contra de que alguien se mude de país – todo lo contrario, defendemos el movimiento libre, y más de un activista nuestrx vive más allá de las aguas territoriales…), sino en que tenemos la mano en el pulso de la realidad cubana dentro de sus sectores más humildes, como quienes habitan los barrios marginales habaneros. De ahí nace nuestra savia vital, como se ha confirmado constantemente en las acciones que realizamos, casi siempre en territorios periféricos, de ahí y no de “foros metropolitanos” y menos de una falsa aspiración de ser un ´Think Tank para el cambio´, porque somos ajenos a la idea misma de ‘tanque pensante’ que va en contra de la democratización y la socialización del saber, al enajenar decisores, asesores y “públicos”.

3. OC no acepta en sus relaciones los “intercambios Cuba-EE.UU.” si por “EE.UU.” entendemos (falsamente) el gobierno imperialista, expoliador, bloqueador, agresor e injerencista, respecto al cual (y a propuestas de “intercambio” que nos hizo llegar su oficina en La Habana) hemos hecho pública nuestra postura en más de una ocasión. En cambio, tenemos cordiales relaciones con quienes se levantan en el mundo contra el capitalismo (-sistema defendido por los liberales-) y el imperialismo, incluyendo varixs excelentes amigxs norteamericanxs.

4. OC como espacio de debate y la mayoría de sus proyectos constituyentes son anteriores a SATS. Incluso, hemos participado en ese espacio en sus mismos inicios, previo y durante el interesante y controversial encuentro en Casa Gaia – pero posteriormente fuimos testigos de un claro deslinde, no sólo de tipo ideológico, sino también en materia de principios prácticos y operativos que constituyen la base real del accionar de ambos espacios. Por ello desaprobamos comparaciones y analogías superficiales que al parecer tornan lo puramente ideológico en único criterio de diferenciación.

5. Nada de lo que aparece en los puntos anteriores debe interpretarse como oposición de OC al “nuevo activismo ciudadano”. OC defiende y defenderá la libertad de expresión, de autoorganización y de acceso a los espacios del debate público. Incluso, hemos reproducido interesantes materiales de otros espacios en nuestro blog. Varios activistas nuestros han participado de foros ajenos a las posturas de OC – y viceversa: personas que opinan diferente han estado dialogando con nosotros. Se trata de hechos públicos: somos contrarios al monopolio ideológico, a la epistemocracia y al control totalitario del pensamiento. Pero de modo alguno aceptamos ni aceptaremos que el capitalismo “demo-liberal” o la injerencia de representantes de potencias extranjeras en nuestros espacios de debate y decisión puedan representar “esperanza” alguna “para construir la Cuba independiente y democrática que muchos anhelamos”.

6. Por todo ello, el título “Voces para la esperanza” adultera –desafortunadamente- nuestra postura: ciertamente, reconocemos plenamente la legitimidad de que haya una pluralidad de “voces”, pero los modelos de “esperanza” que SATS y OC proponen son antagónicos, por lo cual un lector inteligente ´lamentablemente´ debe someterse a una opción y hacer suya una sola esperanza, pero nunca ambas. Debe ir el artículo “una” en vez de “la”… o reconocerse explícitamente que la pluralidad (“las esperanzas”) impone también la carga del escoger, si no queremos quedarnos desinformados u obedecer ciegamente…

7. Observatorio Crítico se considera un espacio revolucionario libre y siempre agradecerá la divulgación de sus actividades, sobre todo si viene acompañada de un inteligente entusiasmo aprobador o crítico, pero agradeceremos aún más que quienes escriben sobre OC no dejen de recordar atinadamente que nuestros mayores adversarios no sólo son el imperialismo y la burocracia sino también la ignorancia, la confusión y la falta de información confiable.