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Sábado, Noviembre 26 y 2011

Estimado Silvio:

Mi nombre es Marfrey Cruz Medina, tengo 27 años y vivo en San Antonio de los Baños, soy poeta, anarquista, cristiano, ecologista. Esta precoz y casi rotunda identidad no es vanidad sino búsqueda profunda y dolorosa. Lo digo para pecar de usar un lenguaje directo y sencillo desde el principio. No usaré la estrategia maniquea de elogio/ataque para persuadirlo. Los amigos se dicen la verdad. No necesitamos conocernos (formalmente) los que amamos la vida y el mundo. Tampoco necesitamos prosélitos ni consentimos idolatrías. Nos une el amor al barro del que estamos hechos. Ambos nacimos en las orillas del Ariguanabo, somos hijos de la humedad y los reflejos.

Hemos recibido con mucha alegría la noticia de tu concierto el 4 de diciembre en el Paradero del Tren. Es la oportunidad que estábamos esperando para agradecerte y compartir juntos al menos dos horas de poesía y música vital.

Seguro que te aturdirán los burócratas de la cultura de la cursilería y el peñasco (cursos y peñas son las únicas opciones culturales actuales además de los provectos y reaccionarios proyectos de “rescates de tradiciones/abolengos”) con el entusiasmo típico de los devotos del Homo Ariguanebensis. Son los mismos que han convertido la “Villa” en escombrera y basurero. No te prevengo, sé que los conoces. Solo quisiera contarte los hechos más recientes de tan distinguidos personajes.

Hoy se debió realizar el Primer Festival Cultural ArtEco: Arte, Ecología y Comunidad ¡Por Amor ala Tierra! en El Paso del Soldado, un evento comunitario que veníamos organizando hacía un mes el ColectivoLa Ruedacon los recursos y esfuerzos de las personas y artistas de la comunidad, incluso, sin ellos. Fue suspendido por el Sr. Co. Director Municipal de Cultura, ayer (en la noche) sin explicaciones ni tiempo para avisarle a la gente.

Muchos niños se disfrazaron para el pasacalle, sus familiares llevaban días inventando los trajes de payasos, gitanas, indios y piratas, aprendiéndose canciones y poemas para recitarlo, adornando sus perros y chivos, seguro, soñando. ¿Cómo le explicas a un niño tanta idiotez y abuso?

Las razones dadas fueron absurdas. Ese mismo día en la mañana unos vecinos vieron como dos personas en moto arrancaban las promociones que con tanto esfuerzo logramos hacer, cuando le preguntaron el porqué hacían eso, ellos contestaron que se lo llevaban “pá allá arriba” (haciendo referencia a sus jefes). Los instructores de arte y artistas involucrados fueron llamados e intimidados, y dos miembros de nuestro Colectivo fueron citados para la DirecciónMunicipalde Cultura. Mientras se les hacían preguntas como: qué era eso de performance, foro público, recogida de ropa y juguetes usados, tienda de trueque, y sobre todo qué queríamos decir con ¡Apoya a tu Comunidad, Únete al Cambio!, sus nombres, apellidos y centros de trabajo fueron dados a “alguien” que llamaba y que no se identificó.

Yo me encontraba en La Habana gestionando el proyector que necesitábamos para la muestra de documentales sobre reciclaje y reforestación comunitaria que nos prestaron. Supe de esto cuando regresé sobre las ocho de la noche. Inmediatamente, hablé por teléfono con el Sr. Co. (fui a su casa, pero no estaba) y le pregunté quién y por qué habían suspendido el Festival. El me contestó que tenía que pasar por su Oficina a explicarle algunas “imprecisiones” y reafirmó su autoritaria decisión. Le colgué el teléfono, le di gracias a su esposa por haber hecho la llamada y me fui.

El Festival estaba en el Plan de Actividades dela D.M.C al menos 15 días antes, participé enla Reuniónde Programación dela Casade Cultura el martes de esa semana, allí expliqué las principales acciones y solicité su colaboración para hacer un ensayo general el jueves. Pedí el audio y conseguí unos listones para colgar las obras del artista de la plástica invitado. Recibí escucha y apoyo.

La promoción impresa había sido mostrada ocasional y previamente a la suspensión, al Jefe de los Promotores Culturales sin objeción y las reuniones de seguimiento las hacíamos en la propia Casa de Cultura por las noches. Además, le pedimos ayuda al delegado y a los vecinos. La respuesta siempre fue afirmativa. Nadie ha explicado a la comunidad ni al Colectivo los motivos de tal decisión. Solo se suspendió y punto.

El Colectivo La Ruedaes de reciente creación, lo integran jóvenes maestros, informáticos, instructores de arte, promotores culturales y artistas. Trabaja por el socialismo libertario y el ecodesarrollo mediante la auto-organización/gestión comunitaria para regenerar la diversidad/vitalidad natural y cultural de las comunidades que integran el ecosistema laguna-bosque-río Ariguanabo. Es un espacio de posibilidad en defensa de la vida que promueve el dialogo continuo y crítico con la realidad desde el reconocimiento y respeto de otras formas organizativas e ideales. Es rueda, sol y amor en movimiento. Creemos que la solución a los problemas ambientales pasa por una crítica a la cultura de guerra que condiciona y justifica la destrucción del medio ambiente y las comunidades. Nos definimos como anticapitalistas, antiestatistas y antimilitaristas o sea, antiautoritarios. Amamos a Cuba y a la cubanía sin exclusiones y defendemos los orígenes e ideales populares y democráticos dela Revolución Cubana. Así nos hemos definido hasta ahora.

El Festival era nuestra primera acción junto a una Campaña de Apoyo a lxs productorxs agroecológicos del territorio y a las energías limpias, la espera del solsticio de invierno y una carpa y vigilia en recordación del asesinato de Mahatma Gandhi y día de la no-violencia.

El objetivo del Festival es movilizar y concientizar a la comunidad para transformar su espacio y sus relaciones con el medio ambiente. Nada de esto saben los distinguidos personajes porque nunca preguntaron ni les interesa “que cambie todo lo que debe ser cambiado”, porque incluye la perdida de sus privilegios. Los oportunistas y agitadores de los miedos colectivos utilizan la confusión ej. ataques personales, rumores…para imponer el derrotismo y la apatía y destruir toda resistencia verdadera a la maquinaria de muerte en que han convertido al mundo. Nosotros respondimos, pusimos el cartel-valla que hicimos anunciando el Festival y le colgamos otro que decía: Suspendido por el Director Municipal de Cultura en medio de la calle. Era lo mínimo que podíamos hacer por esos niños que se quedaron vestidos y llorando porque no “se hizo la fiesta”. Por ellos, lo seguiremos haciendo.

El día de tu concierto, estaremos ahí, con el cartel-valla levantado junto a nuestros rostros serenos preguntándoles a los que tratarán de “convertirte”: ¿Quiénes son ustedes para suspender o prohibir? Todo el poder para el pueblo, ningún poder para los funcionarios tarifados ni para los dirigentespolicías culturales. Ojalá tu puedas también recordarle con tus canciones su humanidad.

Marfrey Cruz Medina