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Por Erasmo Calzadilla
especial para Observatorio Crítico

Hace unos días el periodista cubano Enrique Ubieta trató a Havana Times, y a mí en particular, de manera “poco favorable”. Me senté varias veces frente a la máquina a responderle pero no me cuajaban los párrafos. Nada más alejado de mi intención y deseo que entrar en algún tipo de careo con este hombre, pero por aclarar algunas cosas lanzo este post.

Voy a concentrarme en el ataque a Havana Times. Veamos la historia como él la cuenta:

Resulta que unos tipos misteriosos, unos conspiradores a los que llama ideólogos de la subversión han comprendido que el primer anillo de disidencia, conformado por la bloguera Yoani Sánchez y compañía, necesita de otro circundante menos agresivo que sirva de puente comunicativo entre los primeros y el resto de la gente. Y ahí es cuando entramos nosotros en el cuento:

Por eso existe un segundo anillo menos enfático, “rebelde”, “no comprometido”, que enciende el intermitente hacia la izquierda y dobla hacia la derecha. Es el caso de Havana Times. Algunos de sus miembros cultivan la atractiva y falsa rebeldía que promociona el mercado, la que no parece conducir hacia ninguna parte, y acaba el recorrido en el garaje capitalista.

Y arremete:

Pero este segundo anillo tampoco tiene el alcance deseado, a pesar de su camuflaje tercerista e izquierdoso. Curiosamente, está amparado por el dinero de un yuma que incluso paga las colaboraciones, como dice El Yuma Ted.

No parecen acusaciones serias; algunas dieran hasta risa si no tuvieran el poder de salarle la vida a los colaboradores de Havana Times: Es probable que a partir de ahora alguien más pierda el trabajo, se multipliquen las dificultades para conectarnos a la red, se compliquen los proyectos paralelos que algunos llevamos adelante, y quién sabe qué otras “dulces” sorpresas.

Concentrémonos en el texto en sí para valorar el peso de sus argumentos.

Su más delicada acusación es, desde mi punto de vista, que Havana Times fue creada por unos conspiradores para apoyar a Yoani y su grupo y hacer subversión.

Los “ideólogos de la subversión” necesitan de dos o tres anillos de contacto que amplíen el alcance de los falsos líderes… Por eso existe un segundo anillo menos enfático…

El lenguaje es algo vago, pudo ser más directo y decir crearon en lugar de existe. ¿A qué le temió? ¿Qué le hizo vacilar? ¿Tal vez la falta de argumentos?

Aún así la acusación es gravísima, pero Ubieta no parece sentir el deber moral de ilustrar cómo llegó a tan dañinas conclusiones.

Más adelante plantea que somos rebeldes de mentirita, que nuestro destino es la Derecha y el Capitalismo etc. Son chanchullitos y provocaciones aunque también podrían crearle problemas sobre todo a los que aún trabajan para el Estado, especialmente profesores y otros que se mueven en el giro de la cultura y el pensamiento. Para justificar esto no tiene mejor argumento que un fragmento manipulado de un post mío.

No me agrada que me asocie con la derecha ni el capitalismo. Y la verdad es que para decir semejante cosa tuvo que ignorar buena parte de mis diarios, y la mayoría de los de Havana Times. Por eso muchos colegas de la página no solo están preocupados sino también muy enojados con él.

No me voy a detener en la delicada cuestión del financiamiento yumático pues ya el bloguero Rogelio de Bloggers Cuba se extendió en este punto (así como Yasmín Silvia). Solo añadir que Circles Robinson trabajó durante muchos años para el Comité Central del Partido como traductor de Granma Internacional, y fue para sus superiores un “yuma” revolucionario, lleno de méritos y muy confiable hasta que un día sin más explicaciones le cerraron el contrato. Ya entonces despegaba Havana Times.

Creo que bien haríamos preguntándonos qué buscaba Ubieta, cuáles fueron sus intenciones para estar alertas y precavidos. Voy a enumerar algunas que se me ocurren:

  1. Separar a toda costa la “paja” del “grano”. Es decir polarizar la blogósfera y de paso todo el activismo ciudadano. Remarcar (y crear allí donde no exista) la línea que divide a los pro y los contra del régimen cubano, e interrumpir la comunicación entre unos y otros. Por eso lanza un rayo contra el proyecto que considera eslabón entre “los buenos” y “los malos”: Havana Times. Achicharrando el centro solo quedarían las esquinas aisladas, asustadas y fácilmente manejables; listas para el golpe de gracia.
  2. Simplificar el debate en la blogósfera trasladando la atención hacia categorías estériles.
  3. Crear una atmósfera caldeada, de miedo; un ambiente de desprotección. Es lo que sucede cuando alguien puede difamar impune y públicamente sin recibir castigo.
  4. Tantear el apoyo que tiene Havana Times e identificar sus posibles aliados. (Es el paso previo a un ataque de mayor envergadura. Ya me estoy preparando psicológicamente para co-protagonizar un capítulo de Razones de Cuba).

Havana Times dista mucho de ser eso que él plantea. Es una publicación que recoge voces diversas y no un grupo de apoyo de nadie ni el órgano de un movimiento político. Además el único de sus colaboradores que ha “defendido” a Yoani Sánchez precisamente contra sus iniquidades (las de Ubieta) he sido yo; nadie me ha secundado en ello así que ¿De dónde saca él que somos un anillo de apoyo a la bloguera y su grupo?

En Cuba y en cualquier lugar del mundo la gente se la pasa hablando mal del gobierno; no hay que ser la marioneta de un conspirador para eso. Si a veces subimos críticas al sistema es porque nos place, y porque sentimos una responsabilidad cívica en hacerlo.

En fin, me gustaría sugerirle algo a los colegas blogueros y a otros que lo sufren: no os dejéis provocar ni arrastrar por la mala energía que proyecta este hombre. Aprovechemos la ola para cargar las pilas, dialogar, pensar y seguir adelante.

Y a Ubieta desearle que su consciencia no lo castigue más de la cuenta (solo lo justo), por las cosas que hace.