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Alien, del Proyecto Black Hat

El segundo día de encuentros del V Foro Social Cubano comenzó en la misma locación del proyecto comunitario Cocosolo Social Club en la mañana del 27 de marzo de 2011 con un debate sobre la institucionalidad político-jurídica y las dificultades del proyecto revolucionario en Cuba, donde tomamos constancia de la profunda necesidad de avanzar hacia un diseño más protagónico de nuestra sociedad, con la participación de todos los sectores implicados.

La discusión incluyó temas como las vías de ejercicio de iniciativa legislativa, la democracia directa, la protección de los derechos ciudadanos, la búsqueda de alternativas a estructuras burocráticas que hegemonizan y lastran el sistema, el control popular sobre el gobierno y la administración pública, el activismo social, la integración de fuerzas revolucionarias en torno a diversas problemáticas en la actual agenda política de cubanas y cubanas, el diálogo imprescindible entre diversos actores sociales –del cual el Foro constituyó una plaza fuerte y tribuna abierta-, la necesidad de enfrentar acciones de represión y obstrucción, así como la inclusión en nuestros debates de propuestas provenientes de otros países de Nuestra América en revolución.

Quedó clara la diferencia entre los conceptos de “esfera pública” y “Estado”. El Foro acordó generar de inmediato un espacio para la presentación y debate de las recientemente consensuadas “Propuestas para el avance al socialismo en Cuba”, cuyxs autorxs (SPD) proponen un camino socialista para Cuba, con base en una profunda democratización política y la socialización radical de las relaciones productivas.

Tales fueron los términos propuestos para definir la palabra “socialismo” en el diálogo que siguió la presentación de las “Propuestas”, donde además se resaltó que el socialismo implica el más amplio espectro de libertades populares con oportunidades y garantías para el ejercicio del protagonismo político y económico por las personas, al tiempo que no debe asimilarse con el monopartidismo, la censura, el predominio de la propiedad estatal sobre los medios de producción y de vida, la inmovilidad y la gestión burocrática, manifestaciones que probaron su ineficacia en los países de Europa Oriental, entre otros.

El debate tuvo su momento para la poesía, con textos de fuerte crítica social.

En sintonía con esa discusión, hubo un espacio para recordar dos hechos trascendentales del historial revolucionario de los trabajadores del mundo, acontecimientos que cumplen aniversarios cerrados por estos meses: la Comuna de París (Francia, 1871) y la sublevación de Kronstadt (Rusia, 1921). Se proyectó un breve fragmento de un extenso docudrama reciente sobre la Comuna, actuado no por profesionales del cine sino por trabajadores de la Francia de hoy, en el cual –y en el conversatorio posterior- se evidenciaron las razones para la rebeldía en 1871 y el carácter democrático, libertario de las prácticas de los comuneros, así como la magnitud de la sangrienta represión contrarrevolucionaria desplegada por el gobierno capitalista del Estado Francés radicado en Versalles.

Acerca de Kronstadt, se respondieron las preguntas del público sobre las características del movimiento anarquista y de la inicial propuesta soviética que emergió de las luchas de lxs trabajadorxs rusos de principios del siglo XX. A propósito de ambos acontecimientos históricos y del debate anterior, se constató el potencial revolucionario y liberador de los movimientos sociales.

La rememoración histórica y el debate teórico se complementaron con la valoración crítica de varios proyectos socio-culturales y espacios de participación ciudadana, entre ellos el Taller Vivir la Revolución –que co-auspició el evento-, cuya experiencia de escritura colectiva de un libro producto de más de un año de sesiones suscitó interesantes reflexiones sobre temas como el antagonismo social, la libertad de imprenta, el diálogo, la esfera editorial cubana, etc.

Otros proyectos y espacios presentados fueron: la Cofradía de la Negritud, Color Cubano y la comisión de la UNEAC contra la discriminación racial, el Taller libertario Alfredo López, el Festival de música electrónica más conocido como Rotilla, y la escena del rock cubano (desde el Patio de María hasta el Maxim Rock).

La polémica giró alrededor de la necesidad de acabar con las prácticas racistas y discriminatorias en general –incluyendo las de género y orientación sexual-, la mercantilización de la cultura como espacio nutricio de relaciones capitalistas y el daño que ello representa en términos espirituales (enajenación creciente y distorsión de las nociones de libertad y disfrute) y ecológicos (el caso de la contaminación en el festival de Rotilla), las dinámicas deletéreas generadas por la intromisión de agentes al servicio de dominaciones estatales foráneas y vernáculas en nuestras actividades culturales, la necesidad de incrementar el activismo cívico como vía fundamental de resistencia ante tales hechos sociales, que puede contribuir decisivamente a la reversión de las prácticas de dominación y a contribuir a que la vida de lxs más jóvenes se llene de sentido.

Al igual que el día anterior, se discutieron dos temas clave: la ausencia (o insuficiencia) de proyectos propositivos y protagónicos de desarrollo local frente a la desindustrialización que han sufrido muchas comunidades y sectores productivos de Cuba, las sistemáticas violaciones de procedimientos que ocurren en el seno de las instituciones burocráticas producto de la falta de transparencia y de control popular “desde abajo”, así como la rampante falta de coherencia entre las opiniones de funcionarios, el discurso oficial, la documentación interna de los organismos y las opiniones vertidas en los espacios laborales.

Tales realidades fueron constatadas a través del debate de dos profundos estudios y del análisis general de las políticas públicas y las propuestas contenidas en el proyecto de lineamientos preparado por una comisión para el sexto congreso del partido comunista cubano.

Igualmente, se debatieron los aspectos polémicos de la informatización de la sociedad cubana y mundial de hoy, resaltándose las potencialidades productivas y de disfrute del software de código abierto, las posibilidades que éste ofrece para la creación de relaciones sociales no explotadoras, así como la necesidad de contrarrestar el poder que en tal esfera despliegan las grandes empresas capitalistas y las agencias al servicio de dominaciones estatales foráneas y vernáculas, lo cual hace pertinente en aras de proteger nuestra privacidad y hacer más eficaces las agendas políticas personales de quienes defendemos la emancipación humana en todos sus aspectos un mayor y mejor acercamiento al tema de la seguridad informática.

Varios colectivos artísticos participaron en el Foro Social Cubano, incluyendo el Grupo de Creación Poética “Chequendeque” que invocó a los ancestros y la confraternización cultural de Cuba con países de África y América Latina en varias acciones de profundo sentir espiritual y estético. Otro colectivo, que ejemplificó el trabajo con títeres en la pedagogía fue el de Babito y Carmela. Cocosolo Social Club también realizó una presentación, que resultó controversial.

Una característica inusitada del Foro fue la subversión de los tradicionales roles de género/clase/estatus. Fue habitual observar cómo un activista pelaba papas mientras participaba con ardor en un debate sobre la Constitución de la República, o cómo un moderador de panel repartía vasos con jugo de guayaba para activar las neuronas de lxs participantes y mitigar la radiación del Sol. Creemos que en la nueva Casa Cuba no debe haber cuartos para criados ni habitaciones de señoritos.

Esta fue la tónica de la intervención final de la segunda sesión del Foro, que además de elogiar la subversión de roles de género/clase/estatus abogó por un mayor involucramiento de los participantes en las prácticas organizativas, que sugerimos debe ocurrir en futuros encuentros. Ello representaría en la práctica la supresión de la diferencia entre decisores y ejecutores: un gran primer paso hacia la emancipación.

También hubo sentidos agradecimientos a la familia anfitriona del proyecto Cocosolo Social Club. Gracias a ellos el Foro Social Cubano contó con un espacio cordial y acogedor. Con ese homenaje a la familia cubana, célula social que ha recibido sobre si la totalidad del impacto de la crisis sistémica, culminó el evento. En la etapa final de esta fase del Foro, participaron en sus espacios niñxs, adolescentes y adultxs de la marianense comunidad barrial de Cocosolo.

Lxs participantes acordamos por consenso continuar nuestro trabajo en común y avanzar hacia más encuentros de este decisivo espacio durante este año, también en gran medida decisivo para Cuba.

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