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Intervención del Profesor Manuel Calviño en el Taller de Preparación de Jefes y sus Reservas con el tema: “Es posible cambiar la mentalidad”/Estudios Baraguá/2012


Por Pedro Manuel González Reinoso

(Versión taquimeca del video) Los entrecorchados [...] son míos, lo mismo que la transcripción, porque me pareció necesario cuestionarla a retazos y sintetizarla sin escamoteos fundamentales. He omitido los chistes insulsos y las confesiones de ex pacientes aburrid@s que fueron usadas para alargar el monólogo. (Habría subtitulado el escrito como “La Neo Pseudo Reforma Calviñista de los Tiempos Modernos”). –Fue mea apreciación, que debe andar algo descaminada–. Como todo en este mundo.

Comienza el profesor Calviño:

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…Bueno les digo que me place y he de tener una contribución un poco más allá de la academia…porque Raul lo ha pedido: un cambio de mentalidad primero en el partido [¿quien diseñó la mentalidad anterior?] como barrera sicológica de la vanguardia [¿retrasada entonces?] que impide ahora transformarse y acatar lo que conviene…preservando visiones dogmáticas ociosas, pero debo hacer una precisión: modificar y no usar las teorías del cambio y [usa un símil automovilístico con las baterías suplantables para epatar] las convicciones primarias de base que no pueden ser cambiadas,[¿?] cuando las superficies no cambian terminan por enmohecer a las esencias,  antes que aquellas erosiones nos coman, hagamos pues los cambios en la superficie para mantener las esencias, no hagamos mas analogías: la casa siempre será más que la fachada…y esta termina por comerse a la estructura [¿?] el mantenimiento entonces es sobre las esencias…en el paradigmático discurso de Fidel en el Aula Magna con aquello de “nosotros mismos podremos acabar con esto”, ¡miren dónde digo esto, con Uds.!, el peor enemigo que podemos tener, una persona, una institución o un país somos nosotros mismos…no obstante me encanta lo siniestro en Murphy, con su teoría de las manzanas podridas en cualquier medio, las que terminan por pudrir al resto, igual una que un millón. [¿Segregacionismos, entiendo?… de alteraciones que recomiendo extirpar ¿desde mi vocación humanista?]  Una semejanza muy fuerte que compara la podredumbre que todos deberemos evitar. En resumen: la calidad más la excelencia cuestan y hay que botar lejos a la basura. La mentalidad productiva, eficiente, que es buena para un contexto histórico se convierte en barrera de ineficiencia para otro momento histórico. [Ojo: No en el contexto] Es la paradoja. Leer Más…

La Burocracia “hospitalaria” en Caibarién. ¿Asunto local?


Por Pedro Manuel González Reinoso

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Sala hospitalaria en el capitalino Hospital Militar, de Marianao

Sí señor, el entrecomillado lo uso ex profeso, por lo antagónico de los términos. No se puede ser burócrata y hospitalario a la vez. Se repelen tales mezclas (como el aceite y el vinagre, o el rojo viscoso y el pastoso verde en el laboratorio secreto de Fantomas, antes del explote en la película), aunque –admitámoslo–: algunos precipitados resulten bastante útiles a las faenas alimentarias o investigativas, pero poco al instante de disponer los salvamentos.

Uno nunca acaba por ponerse del todo en el lugar del otro, como para poder entender bien sus padeceres. Te lo cuentan, y te lo crees, te sensibilizas, y hasta aúllas a dúo con el sufriente por elemental solidaridad, pero no es lo mismo: tú o alguien tuyo de protagonista; hasta que te toca personalmente no lo apercibes en su real dimensión. Nada nuevo ni revelador es, lo obvio, pero la experiencia es la experiencia, y cada cual carga con sus dosis insustituibles. Siempre digo que no precisamente por la cercanía de un jugoso turismo circundante, vivimos en el país de “Los Cayos”: gritamos alto y fuerte, hasta desgañitarnos, sólo cuando nos los machucan. Nunca antes, aunque los mantengamos ahí, en estado de latencia. Y así descubrimos, casi en el estertor pos pisotón, nuestra (otra) malsana costumbre.

El sábado recién pasado (abril 13-2013) en horas de la madrugada, ingresé temporalmente a mi madre, diabética de 80 años, en el Policlínico II del municipio donde residimos, en su salita destinada al cuerpo de guardia, que es el que residencialmente ‘nos toca’. Presentaba una ingesta y la consecuente deshidratación por vómitos y diarreas del día anterior, más otra descompensación de la glicemia y la tensión arterial. Y digo otra, porque somos ya, periódicamente, usuarios habituales de estos recintos en idas y venidas con ella en su imparable adversidad.

Tuve que llevarla desde casa, como siempre, en una silla de ruedas, pues no existen medios de trasporte en nuestro pueblo, como tampoco en ningún pueblo del interior de la isla. No quedan, desde los noventas, guaguas locales a ningún destino, ni taxis, ni carros de guardia como antaño en el PP o en el PCC solía haberlos disponibles, siquiera perseguidoras policiales a las que pudieras apelar en extremo, o ambulancias con combustible, excepto para casos muy graves que haya que so-correr hasta Santa Clara, la cabecera. Leer Más…

Elecciones en Cuba: Breve conversatorio con muy singular candidat@


Por Pedro Manuel González Reinoso

 “Mi odiado público: ¡Basta de lanzarme kilos, medios y pesetas!, que me van a sacar un ojo. Tiren papelitos de colores que son inofensivos, con figuritas o numeritos grandes, y si son verdes, ¡mejor!”    (Lola Montes, travesti habanera en un espectáculo de sábado, en El Mejunje santaclareño de Ramón Silverio).

Hoy es domingo 21 de Octubre del 2012 (21-10-12, para los que siguen cabalísticamente a la numérica inversa, resulta una gran combinación de dígitos australes), y hay una ronda primera de elecciones de delegados, correspondiente al proceso respectivo del Poder Popular en Cuba. Como ocurre cada dos años, en el período previo a la sucesión parlamentaria establecido por Ley, hoy toca al ente gubernativo regional remozarse. Más, una particularidad inusual reviste, en esta ocasión, el habitualmente apacible transcurso del acto de fe, en el Colegio Electoral #1 de la Circunscripción 5, en Caibarién, provincia de Villa Clara. Y es que un homosexual confeso, travesti notorio, transexual plenipotenciario y archiconocido en el ámbito municipal por sus méritos humanos, su simpatía y su desplante ortodoxo, así como por la ostentación desprejuiciada de su preferencia (enarbolada cual estandarte durante toda la vida), más un largo historial de 48 años de adversidades, inadaptaciones, prevalencias y discretos triunfos en su patria, ha conseguido llegar a la prueba final que decidirá quién ha de representar con éxito a su barrio, durante el próximo período ordinario de selección de la magistratura. La asamblea local constituyente intentará, por nueva ocasión, decidir lo que va a pasar de interés para con los cubanos que residimos dentro de sus perímetros, además de armar con los elegidos en cada zona del poblado, su cuerpo gubernamental.

Redacto esta breve entrevista algunas horas antes de que se sepan los resultados de la votación. Cualesquiera que estos fueren, considero que lo sucedido con mi entrevistado hasta aquí, demuestra la irreversibilidad de los cambios sustanciales que se producen hoy en la Isla, muy a pesar de los criterios que blandan los reformistas implacables, los detractores (in)activos, y otros propulsores del lento o el rápido desarrollo de las transiciones del pensamiento insular, en su conjunto. Quiero dejar constancia de mi gratitud hacia esta persona que me recibió en su casa, con todos los problemas insolubles que le aquejan, con la modestia con que se le admira públicamente y la sobrada humildad con que asiste a cualquier requerimiento personal. Independientemente de lo que suceda hoy de tarde, ella o él son ya una victoria indiscutible de las transformaciones que ocurren de forma imparable en los sustratos de la nación y las que vendrán sin falta, seguidamente. No nos quepan dudas.

P: Comencemos por lo esencial: Nombre, Apellidos, lugar de nacimiento, profesión, etc. (No se le pregunta, por pudor o tacto, la edad a un candidato a delegado, aunque ya la he revelado antes sin quererlo, como consta además en tu planilla informativa frente al colegio, tratando de impresionar a los lectores con tu sencilla trayectoria).

R: Me llamo José Agustín Hernández González. Soy enfermero especializado en electrocardiogramas del Hospital Gral. María Escobar Laredo en Caibarién. Laboro allí desde hace 14 años. Primero como auxiliar de limpieza, luego como asistente de enfermería, más tarde como enfermero y ahora ya como técnico entrenado en esto que hago con los corazones ajenos: tratar de diagnosticarlos antes que se me apaguen en el monitor. Nací en el antiguo Central Azucarero Adela (hoy Heriberto Duquesne) pero muy pequeño me mudé para Sagua La Grande con mi madre, cuando hube terminado la educación primaria, pues mi padre no quiso saber mucho de mí, por tan evidente amaneramiento. Mi madre tenía que robarle dinero para que yo comiera, y me llevara algo extra cada 15 días de internamiento, a la escuela. No deseaba volver nunca a casa, por tal de no verlo sufrir con ganas de triturarme. Era un hombre de carácter muy fuerte. Resultaba en cambio tolerante para con los demás “raros” del pueblo, pero a mí me odiaba ferozmente. Entonces me bequé en un IPUEC(1) de San Juan de Los Remedios, ya crecidito, para poner distancias entre aquel central insoportable que nos hizo herederos de ninguna paternidad, y yo. A la saga de las mejores experiencias vivenciales que pudiera encontrar a mi paso, salí a caminar un día. Siempre digo que mi padre ha sido el peor enemigo que tuve… y no creo que esa justipreciación por dicha, me convierta en un ser inicuo al valorarlo así. Háganlo ustedes, a su estilo, cuando conozcan alguien parecido o les toque tener a buen tiro a un tipo como él. Leer Más…

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