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Prosperidad para quiénes


Por Rogelio Manuel Díaz Moreno

Con el tradicional triunfalismo de nuestra prensa, mezclado con los nuevos aires de demagogia reformista, presenta el diario Juventud Rebelde su artículo sobre los resultados del Censo efectuado en nuestro país el año pasado. A partir del
título y un puñado de tablas con promedios estadísticos, se intenta convencer al lector de que el país experimenta un proceso maravilloso, y que comienza a florecer el bienestar de sus habitantes.

Tal vez si el título hubiera sido un poco menos pretencioso, no nos hubiera motivado a asentar aquí un puñado de cuestionamientos. Unos cuantos de los índices y estadísticas que presentan en el material, no pueden enarbolarse como señal de llegada de bienestar sino con una muy alta dosis de cinismo. En última instancia, se puede hablar de una magra disminución de la situación de precariedad que viven tantos compatriotas. Por ejemplo, los muchos que, después de 60 años del Programa del Moncada, todavía no poseen una vivienda digna y se hacinan en cuarterías sin baño propio, o carecen de acceso a agua corriente.

Se lanzan al ruedo de Juventud Rebelde, además de estos datos sobre las viviendas, unos índices de posesión de equipos electrodomésticos, como para ilustrar que los cubanos estamos muy bien apertrechados. Pero no me convencen. Para empezar, los periódicos cubanos se la pasan hablando mal de lo que ellos tildan de consumismo, que consistiría en el consumo de artículos como esos. ¿Se volvieron buenos, ahora que llegan a nuestras manos? Y antes que nada, ¿de verdad llegan a nuestras manos?

Cuando me dicen que existen 0.78 televisores en color por cada vivienda y 0.2
aparatos en blanco y negro , ¿es eso un verdadero índice de prosperidad, u otro
valor más de precariedad? Porque lo que indica es que hay menos de uno, del tipo que sea, por cada hogar. Lo mismo pasa con los refrigeradores. Yo sé que hay
países que están mucho peor. Pero no me pretendan convencer que estamos en algún
lugar aventajado. Y si vamos a la cifra de teléfonos, ya sean fijos o celulares, nos hundimos en los niveles más retrasados que se pueda encontrar en el mundo. La de automóviles ni se dice aunque yo no sea fanático de ese medio de transporte, no deja de ser un indicador de boyancia material.

Lo más triste del caso es pensar que, en la época del capitalismo, podíamos hacernos envidiar en cuanto a esos mismos promedios por unos cuantos países de Europa, como España o Portugal. Es verdad que en aquella época, las desigualdades implicaban una masa de cubanos hundidos en la miseria, el tiempo muerto, el desempleo crónico, la desnutrición y el analfabetismo. Porque, como
se sabe, los promedios en abstracto son ciegos a las diferencias sociales. No es propaganda comunista, se puede encontrar en encuestas de organizaciones como la Agrupación Católica Universitaria.

Y eso es lo otro y más escandaloso que no se refiere en el artículo de Juventud
Rebelde. Se habla de un crecimiento de bienestar, como si este alcanzara a todos por igual. Como si no se acrecentaran cada día las desigualdades de nuestra sociedad. Yo sí creo, porque lo puedo ver a cada paso, cómo en este país, los panes y los peces se multiplican en las canastas de unos cuantos. Sin embargo,
por aquellas residencias que todos sabemos, que tienen un televisor, reproductor de video y un aire acondicionado por habitación; en donde todos los residentes
tienen uno o dos teléfonos celulares, entre otras condiciones, ¿cuántas familias existen en niveles de marginalidad y pobreza, para equilibrar los promedios exhibidos con tanta autosatisfacción en el periódico? ¿La saciedad de unos se puede promediar con el hambre de otros? ¿Los pies descalzos de los niños que pululan ya en tantos barrios se compensan con los tenis de marca que portan un número de afortunados?

¿Actualización hacia el pasado? Si se analiza entre líneas la mismísima prensa oficial, se pueden apreciar algunas consecuencias del rumbo reformista actual. Me pregunto qué tipo de prosperidad implica el cierre de los pequeños centros escolares en zonas de difícil acceso, los mismos que antaño eran un motivo de orgullo del sistema educativo cubano. Esta misma falta de prosperidad parecen
sufrir algunas escuelas de arte y centros de atención de salud racionalizados, sobre todo aquellos a los que asisten los parientes pobres de Liborio. Todos estos eran símbolos de lo que se entendía, hasta hace poco, como prosperidad, en el socialismo. !Perdón, lo olvidaba!, el socialismo es un modelo obsoleto,
como explicó el papa Benedicto cuando vino aquí, y ningún periodista oficialista le llevó la contraria.

Una figura tan comprometida con el régimen como Raúl Antonio Capote observa con preocupación que las mujeres llevan las de perder en este proceso de prosperidad de timbiriche y reguetón. Aunque algunos quisieron linchar al escritor Roberto Zurbano por su atrevimiento, quedó en evidencia nuevamente la falta de capacidad del sistema de eliminar la brecha racial en la sociedad cubana. Yo entiendo que hablen de prosperidad aquellos que pasan sus vacaciones en Golf resorts en Varadero, o hasta en París y Nueva York, pero, qué tipo de prosperidad le toca al que solo le queda el insalubre y peligroso Malecón, o al no menos peligroso empleo del alcohol como medio recreativo más ahora que la espada de las prohibiciones cae alegremente sobre cuales quiera medios particulares de holganza. Y ni un médico chino especialista en malabares con
distintas monedas parece capaz de arreglar el problema de la ínfima remuneración salarial de la población trabajadora cubana sin acceso a monedas fuertes. Y si pensamos en la reducción continua de la subvención de los alimentos racionados, o en los ancianos sin otro sostén que su minúscula pensión, escarbando en los basureros nos preguntamos, angustiados, dónde ven los periodistas la dichosa prosperidad.

Me parece prematuro, cuanto menos, ponernos a hablar de prosperidad general,
para las personas trabajadoras de Cuba, en las condiciones que estas atraviesan. Espero que la redacción de Juventud Rebelde no se acomode de ese lado rosado, donde se olvidan las penurias de los prójimos menos favorecidos.

Ustedes y los demás


No tienen plan, no tienen proyecto que no sea mantener el poder a toda costa y costo. Pragmatismo puro y duro desde el poder total.

Por Pedro Campos. pedrocampos313

A Ustedes: El Presidente Raúl Castro, la dirección de su gobierno/partido, sus militares de la actualización.

La llamada actualización que Ustedes han puesto en marcha, impuesta al partido y a la sociedad cubana, en virtud del antidemocrático artículo V de la Constitución sobre el papel rector del partido comunista en la sociedad, barnizado con el sesgado método de la consulta vertical dirigida, no solo se ha hecho desconociendo y violando los intereses de las mayorías, sino que, a cada paso, ha evidenciado su objetivo principal: fortalecer el monopolio estatal de la política y la economía que una elite político-militar detenta hace más de medio siglo.

Son Ustedes y los demás. Los demás: todos nosotros, el pueblo, por Ustedes explotado, reprimido, humillado, vilipendiado, calumniado, culpado de los desastres provocados por Ustedes.

No tienen plan, no tienen proyecto que no sea mantener el poder a toda costa y costo.

Las medidas de la actualización que en algún sentido benefician a los demás, nosotros, el pueblo, tienen un fondo pragmático de beneficios mayores para Ustedes y cuando ha resultado que los intereses de Ustedes han sido afectados en algo por las nuevas medidas, éstas vienen ya montadas con limitaciones o de inmediato vienen los retrocesos.

Veamos algunos ejemplos que no dejan lugar a duda.

La apertura de los servicios de telefonía celular, hoteles para turistas e internet, dieron a las corporaciones militares la oportunidad de recaudar grandes sumas de moneda convertible, CUC, pues todos esos servicios se ofertan solo en esa moneda. Pero al mismo tiempo estos servicios se han concedido con limitaciones sobre algunos de sus aspectos que, en opinión de Ustedes, puede afectar sus intereses.

Así la telefonía celular, del monopolio ETECSA controlado ya por los militares, no solo les sirve para conocer las conversaciones de todos los usuarios, sino cuando es del interés de Ustedes dejan en apagón telefónico a los opositores. De Internet ni hablar, además de las páginas precilladas que no se pueden abrir por seguridad nacional, dado el precio -prohibitivo para las mayorías-, poco o nada aporta a los demás que no pueden acceder por razones económicas. Hay determinadas instalaciones turísticas que siguen vedadas a los cubanos, como lo son las de algunos cayos que alguna vez, o todavía, fueron o son cotos privados de la alta jerarquía.

Las nuevas leyes migratorias, si bien ofertan una apertura en cuanto a las salidas al exterior, el gobierno se ha reservado el derecho de limitarlo cuando lo estime necesario, mientras que siguen vigentes las mismas regulaciones que afectan a los cubanos residentes fuera del país y persisten los altos costos de los trámites migratorios. No obstante, Ustedes han recibido altos ingresos por el cobro de los pasaportes y demás trámites migratorios generados por esa legislación. Dinero cuyo monto y destino, -por cierto- nunca se ha informado a la población.

La ley sobre experimentos cooperativos no va más allá de los ensayos que están haciendo con entidades económicas que por alguna razón los benefician a Ustedes, sea para salirse de empresas irrentables o para arrendar alguna que sí brinda dividendos, como el caso del Restaurante La Divina Pastora, a algún peje gordo del o vinculado al gobierno.

El reparto de tierras estatales a privados, les ha servido a Ustedes para desmontar muchas UBPC, Empresa Básica de Producción Cooperativa, que nunca fueron cooperativas ni nada por el estilo y de paso denigrar el concepto de cooperativismo; entregar las mejores tierras con regadíos y acceso a carreteras a leales y simpatizantes del gobierno, a capitalistas agrícolas que demandaban ampliar sus haciendas, y según informaciones de la propia prensa oficial, posibilitaron a algunos administradores regionales de tierras designados por Ustedes, lucrar con este reparto que manejaban a su arbitrio.

Dijeron que iban a impulsar el trabajo por cuenta propia para facilitar empleo a los cientos de miles de despedidos de las empresas estatales, pero nunca han permitido el trabajo libre individual en todos los renglones, ni a todos los técnicos, ni profesionales y solo recientemente han autorizado a los graduados en los años 60 a ejercer por cuenta propia. Es decir a los profesionales viejitos de 70 años, cuando ya no pueden. Las limitadas actividades autorizadas están cargadas de impuestos directos e indirectos.

Más recientemente, en esta misma dirección, después que permitieron a los vendedores de ropas importar privadamente muchos artículos de Ecuador, México, Panamá, EEUU y Europa, fabricar y adaptar instalaciones, un decreto y dale con los edictos- impide que se venda ropa que no sea cocida por los propios vendedores. Algo simplemente insólito que busca eliminar de un porrazo la competencia que exitosamente hacen a los monopolios militares, los vendedores privados.

Autorizaron a los maestros a dar repasos privadamente; pero Granma critica los educadores que hacen esa labor al terminar sus clases: un problema ideológico.

Con la medicina, uno de los pocos logros alcanzados por el pueblo en este último medio siglo, con tal de ganar varios millones para el estado autoritario controlado por militares, a costa de exportar médicos y profesionales de la medicina mal pagados, no les ha importado que los hospitales y policlínicos hayan quedado con déficit de profesionales y especialistas que convierten en un calvario la atención y el tratamiento de los pacientes cubanos.

Más recientemente cierran los cines particulares de 3D y las salas de videojuegos, unos de los pocos entretenimientos en muchos barrios, porque el estado es el que debe decidir cómo la gente debe entretenerse.

Na, que todo lo de Ustedes es palante y patras, según les convenga o les parezca. Pragmatismo puro desde el poder total.

El más flamante de los anuncios gubernamentales sobre la unificación monetaria, parece una nota redactada por un especialista de la desinformación y la creación del caos, pues en vez de ofrecer confianza y tranquilidad a los ciudadanos, ha desatado la especulación y la desesperación entre muchos cubanos sobre sus implicaciones para las economías familiares y especialmente entre, los que tienen algún dinero en el banco en algunas de las dos monedas nacionales.

No es ingenua coincidencia que hayan anunciado la unificación monetaria cuando también informan del impulso que pretenden dar a la inversión extranjera a propósito del megaproyecto del Mariel. Todo el mundo sabe que el relajo monetario que tiene formado el estado cubano es un serio problema para atraer la inversión externa.

En fin que Ustedes todo lo hacen pensando en Ustedes, en sus ganancias, en sus instituciones, en su aparato burocrático. Las consecuencias para los demás, los trabajadores, el pueblo, poco les importa.

Ahora apuestan neoplattistamente, -¡qué paradoja de la historia!-, a que el capital internacional y especialmente el de EEUU, al que tanto han combatido y culpado de todos los males de este mundo, les saquen las castañas del fuego y vengan sus turistas y millonarios en sus yates de paseo a invertir en Cuba, a comprar haciendas y a jugar golf, con los hijos de las nueva buro-burguesía; y aspiran a fabulosas entradas para el estado por medio del amplio mercando a través del mega puerto/proyecto de El Mariel, todo bajo control y para beneficio de Ustedes y de sus deseados socios imperialistas.

¿Y para los demás qué ofrecen? Maquilas, explotación, prohibiciones, miseria, despedidos, altos impuestos, edictos que no leyes democráticas y nuevo código del trabajo para que los empleadores, -eufemismo de explotadores capitalistas-, decidan, hagan y deshagan con los indefensos trabajadores. Así ofertan un mundo de posibilidades a los inversionistas para que expriman a los trabajadores libremente.

¡Vaya comunistas que en lugar de estimular el trabajo libre asociado, promueven y facilitan la libre explotación asalariada!

Ustedes se han convertido en una casta que ha traicionado los intereses populares, los ideales democráticos por los cuales el pueblo se unió para derrocar la tiranía batistiana y las esperanzas socialistas que se despertaron en los trabajadores en los 60.

Entre Ustedes y el pueblo, por culpa de vuestras políticas antisocialistas, se ha abierto un abismo al parecer insalvable. Nada aceptan que no sea lo que Ustedes creen que les beneficia. Ustedes no se han dado cuenta que se han convertido en una Nueva Derecha que desarrolla políticas antipopulares del peor corte capitalista.

A Ustedes la historia no los absolverá. Pero los que tengan todavía un ápice de pueblo en su corazón, un recuerdo de Camilo, de Girón o la Alfabetización, o de tantas y tantas otras batallas populares por la Revolución que nos creímos, que pertenece a todos y no a un grupito, tienen todavía la oportunidad de rectificar y oponerse al rumbo neo-liberar, pro-capitalista, de derecha y de corte anexionista de la actualización y de asumir los anhelos populares de paz, democracia, libertad y concordia que ha estado siempre en el epicentro de los intereses populares cubanos.

Socialismo por la vida.

Nuevos estatutos para central sindical cubana: ¿marginar al 90 por ciento de los afiliados?


Por Rogelio Manuel Díaz Moreno

Después de la discusión del Código de Trabajo y sin terminarse la saga de este, ha echado a andar otro proceso de definición de pautas en el mundillo laboral cubano. Alguna de esas autoridades nuestras ha decidido que la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) necesita nuevos estatutos.

A lo mejor hasta tiene razón, quién sabe. Al menos, yo no conozco los estatutos actuales. Yo pago, no muy puntualmente, la cotización, solo para no buscarme problemas con la administración y poder ir, en el verano, al Círculo Social del que luego hablo tan mal. Como muchos más. Sospecho que sería un estudio escandalosamente interesante averiguar cuántos afiliados actualmente conocen los estatutos vigentes, o les importa conocerlos.

El caso es que, en esta perestroica criolla en la que nos conducen sin que sepamos a dónde, le ha tocado el turno de actualizarse a los estatutos de la CTC. Se supone que van a aprobar su modificación en su próximo XX Congreso, en febrero del año que viene. Yo llevo unos días buscando el anteproyecto de nuevos estatutos en los sitios web de la prensa, de la CTC y del gobierno, y no lo encuentro. Más allá de mis pocas habilidades para encontrar cosas, hoy di con una noticia que explica, hasta cierto punto, porqué mi esfuerzo ha sido estéril.

El órgano oficial de la CTC, el periódico Trabajadores, ha ofrecido una amplia cobertura del proceso de este XX Congreso. Y hoy ofrece un dato interesante. El estudio de los nuevos estatutos prevé ser realizado, además de por los obvios altos niveles, por el 10 % de las secciones de base de cada sindicato en los territorios, que serán 8 mil 41, representativas de las 80 mil 677 existentes en el país.

Tengo un amigo que trabaja conmigo en el Departamento, que todavía no quiere creer que vayan a dejar fuera de la discusión al 90%. ¿A quién se le ocurre cambiar los estatutos de un sindicato, sin consultarlo con la mayoría de los interesados? ¿Verdad que es fuerte? Él piensa que es un problema de redacción del periódico, que ese 10% son solo los que han hecho la discusión hasta ahora, que luego les tocará a los demás, o algo así. Es una realidad difícil de meter en la cabeza de alguien, a menos que se comparta un menosprecio total hacia la democracia y la participación libre de ciudadanos en pie de igualdad, en los asuntos propios de su país.

Cabe preguntarse cómo habrán elegido a ese 10%. Si escogieron esas secciones al azar, si tal vez las escogieron por ser las secciones más conocidas por su comportamiento y expresiones políticamente correctas. Tal vez porque sean aquellas que harán que los cuadros de la región queden mejor a los ojos de sus superiores. Yo no lo sé. En el periódico no dice.

Es verdad que cabría pensar que, de extender la discusión al 100%, se ganaría poco. Las pasadas reuniones, por el Anteproyecto de Código de trabajo, fueron mayoritariamente eventos apáticos, montados para auditorios apurados por largarse a sus casas. La directiva de la CTC bien que podía montar un espectáculo más aparentemente participativo que, con el control que tiene sobre la dirección de todas las intervenciones, no iba a arriesgar a nada. Pero está tan enraizado el desprecio a la voluntad de la ciudadanía, que tal vez decidieron no pasar el trabajo de montar el show y de aparentar acatar la voluntad que pudiera expresarse en un acto fingido de debate popular. Además, sería fastidiosa otra vuelta de discusiones con afiliados díscolos, que sólo piensan en reclamar unos salarios que alcancen para vivir decentemente sin recurrir a actos ilegales. Por eso solo se va a discutir, en la totalidad de las secciones de afiliados, otro documento, el que sirve de base al XX Congreso y que satisface los objetivos de los convocadores.

Los dirigentes de la CTC han reconocido, si bien solapadamente, los déficits de liderazgo, la capacidad movilizativa y de organización que tienen nuestros sindicatos y la pobre calidad que tienen como representantes de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Y esto no lo dicen los malvados periódicos del enemigo. Es una realidad tan fehaciente, que se manifiesta ya hasta en los triunfalistas diarios y sitios de Internet del gobierno, consultables en los vínculos contenidos en este escrito. Al final, las decisiones importantes las toma el Consejo de Estado y quien quiera que dirija las comisiones de nuestro proceso de actualización de modelo.

Con esta restricción antidemocrática, anticubana y antisocialista, sobre el proceso de discusión de sus nuevos estatutos, la CTC da otro gran paso al interior de un lodazal cada vez más insalvable.

Carta de Victor Fowler Calzada sobre cierre de cines 3D y salas de juego electrónico en Cuba


Por Victor Fowler Calzada

A la UNEAC

ICL

MINCULT

ICAIC

He leído con atención la nota oficial publicada en el periódico Granma el día 2 noviembre 2013 y en la cual se avisa de la decisión tomada por el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros en cuanto a prohibir, con efecto inmediato, toda actividad de las salas de proyección de películas en 3D operadas por propietarios privados, así como de los salones de juegos de computadoras. El presente mensaje breve que les envío tiene que como objeto el expresar pese a que no tenga importancia alguna para algo que ya se decidió y aplicó- mi desacuedo con la medida, en particular todo lo que en ella propone -a propósito del consumo cultural – una suerte de oposición entre los conceptos calidad y banalidad dado las inquietantes consecuencias que ello tiene a nivel social.

Pienso que si bien cualquier Estado tiene el derecho y la obligación de regular y normar las actividades económicas que en el territorio que abarca son realizadas, ninguno lo tiene para decidir (y esto es de lo que principalmente trata el conflicto) cuál debe de ser el consumo cultural de sus nacionales. Al Estado le corresponde la obligación de facilitar una mejor educación y disfrute de la cultura realmente universales, durante la ejecución de sus proyectos esboza y presenta la meta de aquello que considera la virtud ciudadana respecto a la relación entre el individuo nacional y la cultura; pero como tal el Estado no es un maestro ni la sociedad un conjunto de estudiantes sentados en los pupitres de un aula permanente, sometido a exámenes periódicos de habilidad y temoroso de obtener bajas calificaciones o de una vez por todas suspender. Dicho de otro modo, el Estado es un enorme facilitador, no un juez severo (lo cual queda pasra el mundo sangriento de la guerra)..

Tan continuada insistencia en el tema de la banalidad, fantasma que en las más diversas intervenciones sobre cultura nacional aparece una y otra vez, hace pensar que en algún punto existe (o tendría que existir) algo así como el ser banal, especie de arquetipo negativo del consumidor cultural. En este punto, lo más difícil de entender (y aceptar) es que coexistiendo con el consumo cultural de (o con) calidad- igual debe de existir espacio de existencia para el consumidor banal.

En este sentido, ser banal es una más entre las opciones de realización que una sociedad sana tiene para sus sujetos y los individuos poseen todo el derecho a consumir, sin la interferencia del Estado, los productos culturales del nivel jerárquico que así deseen, en especial los del nivel más bajo desde el punto de vista de la estética. Esto último resulta fundamental, ya que la efectividad de una democracia se prueba en la capacidad de acción (de realización, de vida) que de manera concreta existe para aquellos portadores del límite negativo del proyecto.

Más allá de esto, y acaso lo principal, es que el fantasma de la banalidad fabrica una figura de supuesta alienación y que, prácticamente, equivale a un nuevo enemigo social, puesto que se trata de alguien que insiste en mantenerse externo a la supuesta corriente sana de la calidad en el consumo; entonces, contrario a ello, no sólo es necesario defender el ser banal como un derecho humano, sino denunciar la falsedad de establecer equivalencias entre la calidad del consumo cultural de la persona y el altruismo, sentido solidario y valor de su aporte social.

Se pierde la brújula cuando en lugar de orientar la discusión hacia la erosión de la solidaridad, los logros en el trabajo, la pérdida de amor o bondad en el trato entre las personas, el aumento del egoísmo, etc.- la energía se moviliza para extraer, de la calidad del consumo cultural, indicadores que alumbren la dinámica de los flujos sociales; como si la pregunta al reflejo pudiese sustituir el encuentro con el objeto.

Para mayor confusión, mientras que en una entrevista a Fernando Rojas, vice-ministro de Cultura (27/10/2013) este afirma que el Ministerio de Cultura estudia medidas que aplicar para que las salas 3D tributen a la política cultural de la Revolución, política cultural que Rojas señala que es una sola, en la nota oficial del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros (2/11/2013), apenas una semana más tarde, es ordenado el cierre inmediato de tales salas y nada deja entrever que vayan a ser reabiertas. Con esto, y por más que la nota insista en que la medida no constituye un retroceso en la nueva política económica del país, de forma implícita acaba de consagrar el principio de que ningún nuevo oficio tiene posibilidades de existir hasta tanto no sea imaginado y comprendido por las más altas autoridades político-económicas del país.

Vale la pena señalar que -a reserva de algún descubrimiento- las películas proyectadas en las salas de video 3D (he asistido a tres diferentes) son las mismas que en cualquier sala de video del circuito estatal o en la televisión. Realmente es difícil entender de qué se habla cuando de la intervención de Rojas se deriva que lo normal de estas salas de video 3D es promover mucha frivolidad, mediocridad, seudo-cultura y banalidad, lo que se contrapone a una política que exige que lo que prime en el consumo cultural de los cubanos sea únicamente la calidad.

Por desgracia, la ecuación entre frivolidad, mediocridad, seudo-cultura y banalidad en absoluto es clara en el presente en que vivimos y hace ya más de 20 años que un conocido teórico cultural llamaba la atención acerca de que, en modo alguno, un espectáculo de Madonna (trabajado a un altísimo nivel organizacional, profesional y tecnológico) podía ser considerado baja cultura; cuando un fenómeno como el Cirque de Soleil hace de ese viejísimo entretenimiento una nueva forma de arte; cuando la amplia gama que va de la computadora al teléfono digital cambia la comunicación, el entretenimiento e incluso las formas de producir y consumir arte; cuando el refinado arte de la ópera encuentra, gracias a la canción popular, nuevos públicos.

Todo ha cambiado, incluso las bases en las cuales encuentra su apoyo el diseño de las políticas culturales.

Las prohibiciones constituyen cierres que niegan todo camino al diálogo, tanto en el presente como en un futuro situado a distancia razonable (préstese atención a la fuerza que en la nota oficial cobra el adverbio nunca) y, al cortar esa posibilidad, de inmediato dirigen la intensidad del poder (la enormidad del aparato administrativo y discursivo que lo conforma) en contra de procesos, actitudes y cosas.

Lo sorprendente que presenciamos aquí es la deriva según la cual una política pública (en este caso la política cultural), de servicio, cobra autonomía y se constituye en un objetivo en sí misma, por encima de los cambios que hayan tenido lugar en la temporalidad; es por eso que, aunque débil e incompleta, alguna explicación es ofrecida en cuanto a la prohibición de las salas de video 3D, a la vez que practicamente nada es dicho acerca de la prohibición de los salones de juegos de computadora. En este punto queda la amarga sensación de que la retórica (vieja) ha sido incapaz de elaborar algún discurso coherente para enfrentar a la (nueva) realidad.

Al final, y esta es la parte más nociva de las prohibiciones, es que actúan como si lo único que existiese fuesen las normativas y el control de un lado, mientras que del otro el objeto o la práctica que eliminar; de tal modo, puesto que no se discute, queda privado de voz (sin que tampoco se le ofrezca respuesta alguna) lo que a mi entender- es lo más importante: la alegría. Dicho de otro modo, el hecho de que la cantidad de alegría que a diario se manifestaba en los lugares ahora cerrados (salas de video 3D y salones de juegos de computadoras) proviene de miles de personas concretas que allí gozaban de su tiempo libre, mis hijos, mi esposa y yo entre ellas. A estos les ha sido negado algo que, muy rápidamente, aprendieron a considerar como parte del disfrute y a cambio reciben absolutamente nada.

Puesto que, junto con todo lo hasta aquí dicho, es loable exponer a la más severa crítica pública todo producto cultural que estimule el racismo, el machismo, el sexismo, la violencia, la prevalencia del dinero y sus formas de generar dominación por sobre la amistad, la solidaridad o el amor, pienso que, entre otros muchos temas, varios de los que motivan la presente intervención merecen ser discutidos en algunas de las Comisiones que realizarán su trabajo durante el venidero Congreso de la UNEAC. Por tal razón comparto preocupaciones y dudas con quienes, como ustedes, son mis colegas. Es algo que hago con la convicción de que debemos de discutir mucho, pero no con las pasiones de la agitación y propaganda, sino con la desgarrada profundidad de la ciencia.

Nota de OC: Victor Fowler Calzada (La Habana, 1960). Licenciado en Pedagogía. Notable intelectual y escritor cubano. Premio Nacional de la Crítica, 1998; Premios UNEAC de Ensayo y Poesía y Premio Nicolás Guillén de Poesía, entre otros. Consultar más aquí.

Venezuela: Ascenso de luchas de Trabajadores, es Urgente la unidad de todas nuestras luchas


Prensa A Luchar SR-CIT, Venezuela.

Trabajadores, Trabajadoras, de SOUTO, LACTEOS LOS ANDES, KRAFT, PEDRO CAMEJO, entre otros, marcharon, este miércoles 23 de octubre, en el centro de Barquisimeto denunciando la ofensiva patronal y empresarial en contra de los trabajadores y el pueblo y su vinculación con la guerra económica que ha denunciado el gobierno bolivariano.

El CIT, a través de Socialismo Revolucionario y compañeros socialistas y revolucionarios del Estado Lara, hicimos actos de presencia en solidaridad y apoyo a la manifestación y su lucha. Esto son los primeros pasos hacia un Frente Nacional de Trabajadores en Luchas.

Acá Reproducimos, el panfleto que distribuimos para la manifestación, que recoge nuestra propuestas políticas en el marco de la actual coyuntura política del País y ante el ascenso de luchas de la clase trabajadora.

¡Es ahora o nunca, o unimos nuestras luchas o la burocracia y la derecha nos derrotarán!

IOSA, EDUCACION, SALUD, UNIVERSITARIOS, Pollos-SOUTO, BRAHMA, MONACA, PDVSA GAS, FUNDACOMUNAL, FACILITADORES DOCENTE DE LA MISION SUCRE, IPASME, SIDOR, CVG, ALCASA, VENALUM, FERROMINERA, LACTEOS LOS ANDES, DIANA, DIANCA, Etc.

Esto es parte del inventario de luchas obreras, de trabajadores(as) hoy en Venezuela. Todas ellas dispersas y sin una perspectivas más allá de la defensa de sus más elementales derechos laborales.

Atacadas por el Estado, criminalizadas y manipuladas. Con seudo dirigentes sindicales traidores que buscan más conciliar y Negociar con los verdugos de la clase. En vez de estimular y canalizar la fuerza y capacidad de sacrificio que ha demostrado la clase trabajadora en estas luchas, para ir mas allá y pasar de la defensiva a la ofensiva.

En momentos en que la burocracia roja, reformista y contrarrevolucionaria está traicionando el pueblo que les confió la dirección de un proceso revolucionario y de una derecha que cree que somos huevones y ahora quiere pescar en río revuelto diciendo que son la alternativa democrática y que acompañan nuestra luchas.

Hoy se hace más pertinente la necesidad de una unidad, no idealizada y creyendo que todos somos iguales y homogéneos. Si no una unidad política basada en nuestros objetivos y luchas comunes, por la necesidad de cambiar y transformar las actuales relaciones de poder y de explotación y producción de los medios de producción de las riquezas.

Somos el 99% de la población, generamos el 100% de la riquezas del país, pero las burguesías, sus empresarios, que son solo el 1% de la población, se apropian, roban, el 70% de ella.

En términos de su “aporte al PIB”, que se basa en especulación y explotación, solo aportan un 3%, y los trabajadores y el pueblo tenemos que conformarnos con el resto, 30% que tampoco controlamos; ya que es distribuido discrecionalmente por una burocracia que dice gobernar para el pueblo y los trabajadores.

Entonces, no se trata de Chavista o anti Chavistas. Pero tampoco caer en la trampa de sectores de la derecha que disfrazados de dirigentes sindicales, quieren involucrase en nuestras luchas pero con una perspectivas distinta a la de la clase. Es decir, no se trata de cambiar de un verdugo por otro, se trata de que los trabajadores y el pueblo en lucha entendamos que si no somos nosotros los protagonistas de nuestro propio destino, sencillamente estaremos condenados a seguir siendo esclavos del sistema burgués y capitalista que aun sigue intacto en nuestro país, pero tampoco es de esperar Mesías.

Proponemos a todos los sectores en luchas y las organizaciones revolucionarias que de una u otra forma les acompañan, a que organicemos un encuentro nacional por todas nuestra luchas.

Que hagamos un balance político de la situación actual bajo una perspectiva de clase, es decir no pequeña burguesa, intelectualoide, si no clasista, donde por encima de todo ego, personal o de grupo, este la unidad de acción revolucionaria.

En este encuentro, tendremos que debatir, proponer y acordar líneas comunes de acción y un programa mínimo de lucha que conecte las demandas básicas con las demandas estratégicas revolucionarias.

Es decir, combinar la lucha de SIDOR, por ejemplo, por las demandas reivindicativas, con la necesidad de un Control Obrero Revolucionario no burocrático y de desarrollar una Economía Planificada con todas las empresas nacionalizadas del Estado.

En este sentido, en el marco de lo que el gobierno llama Guerra económica, pero al mismo tiempo le da el cuchillo a la burguesía para que nos desangre. PDVSA es la generadora del 90% de las divisas que ingresan a la economía, pero la burguesía solo aporta un 3% y se lleva el 60% de estos ingresos en importaciones, estimulando la des-industrialización, la dependencia del petróleo.

Lo que es peor, es que el Estado Venezolano es quien le facilita todo este caudal de dinero para que sigan en su política de mantener al país en el atraso económico y en la pobreza de nosotros los trabajadores y el pueblo.

Por eso, que si el gobierno quiere dar muestra de ser revolucionario y socialista, debe pasar de las amenazas, la retórica, las acciones reformistas y conciliadoras, a la acción revolucionaria. Como por ejemplo, nacionalizar la banca y colocarla bajo el control de los trabajadores para que esta sea la base financiera, no de la burguesía si no de un nuevo modelo económico sustentado en las necesidades del pueblo.

Desarrollando una economía planificada centralizada y controlada por los trabajadores en pleno equilibrio con el medio ambiente.

Pero, como dijimos antes, está demostrado en la historia de las luchas de clase entre los trabajadores y el pueblo contra la burguesía y sus opresores, que si no somos nosotros, los explotados y oprimidos de siempre, los que tomemos la acción revolucionaria, sencillamente seguiremos en las condiciones en las que hoy nos encontramos.

Vayamos pues compañeros y compañeras sin sectarismo, sin ingenuidades, con madurez política, en fraternidad y solidaridad clasista y combativa, hacia ese encuentro popular y revolucionario que nos permita seguir avanzando.

No podemos permitir, que los avances que hemos logrados en estos años a pesar de las contradicciones del gobierno, las perdamos y, lo que es peor, que volvamos a la época del neoliberalismo. Las luchas del pueblo son para avanzar, evolucionar, no para retroceder. El mejor legado de estos 14 años, ha sido que el pueblo y los trabajadores se han demostrado a sí mismos que si somos capaces de hacer cambios y grandes transformaciones.

¡Demos nosotros(as) sin intermediarios(as), el golpe de timón!
“…tengamos diferencias, pero golpeemos juntos…” V.I.L.
http://socialismorevolucionario.org.ve

La biografía del Ché Guevara que no se va a publicar en Cuba


Por Rogelio Manuel Díaz Moreno

Un amigo me permitió tomar prestado su ejemplar de la biografía, escrita por Paco Ignacio Taibo II, sobre Ernesto Guevara, conocido universalmente como el Che. En pocos días acumulé mucho material para meditaciones.

Varias de las obras de Taibo II, consecuente intelectual revolucionario mejicano, han sido publicadas en Cuba. Algún despistado podría esperar, entonces, que su descripción de la trayectoria del Ché Guevara fuera editada eventualmente para el público cubano.

Tristemente, esto no ocurrirá, mientras la actual estructura totalitarista cubana mantenga el poder. Este libro sobre el Ché le resultaría en exceso lacerante; revelador y condenador de las lacras de una burocracia gobernante cuya conducción, según confesión del presidente Raúl Castro, ha llevado a nuestro país al borde del abismo.

Desde el punto de vista humano, resulta fascinante recorrer las páginas que describen al Ché adolescente y joven. Taibo II aporta abundancia de estampas poco conocidas en Cuba. Se destaca el precio que la enfermedad hace pagar al asmático; el avance de una voluntad indomable, y el desarrollo de una personalidad de rasgos difíciles, con ese desapego de ermitaño feroz hacia las cuestiones mundanas, que tanto contribuyeron a la leyenda posterior. También sorprende la intensidad de movimientos de un protagonista que parece asumir una road movie como forma de vida y recordar que en Cuba apenas se hace mención de uno entre muchos viajes, el famoso que hace con Alberto Granados.

A los que gustan de mantener una imagen purista de los prohombres, disgustará seguramente el carácter bohemio de esta etapa de Guevara, capaz de inspirar malas ideas en los jóvenes cubanos. Tampoco sus relaciones con mujeres no solamente las conocidas aquí son descritas como un modelo puritano.

El lector cubano, naturalmente, acrecentará su interés cuando llegue a la etapa de los contactos del Ché con los cubanos. Desde temprano en este libro, empiezan a caer palos sobre el entonces Partido Socialista Popular (PSP). Según varias fuentes, el PSP jugó un papel que dejó bastante que desear en el enfrentamiento a la dictadura de Fulgencio Batista. Por parte del Ché, durante la etapa de la lucha guerrillera en la Sierra Maestra, se revela también una crítica a su incapacidad para apreciar la importancia del rol que jugó la parte del movimiento insurreccional conocido como el llano.

Pero lo que resulta inadmisible para la casta que luego se instauraría en Cuba, la razón por la cual esta biografía no será publicada aquí, es la revelación de la incompatibilidad entre el carácter guevariano y el totalitarismo burocrático establecido posteriormente a 1959. La historia cubana oficialista establece que la actitud sectaria, estalinista, fue apenas una desviación de una fracción del PSP, corregida ejemplarmente por Fidel Castro; Aníbal Escalante, el malo del cuento, fue adecuadamente castigado. Sin embargo, según Taibo II y todos los que sufrieron luego el quinquenio gris o fueron reprimidos de alguna manera por no comulgar con las políticas impuestas verticalmente no se hizo mucho para que, en cada ciudadano, se cumplieran las promesas de democracia y libertades políticas hechas antes del triunfo de 1959.

Esto no demerita la tremenda hazaña de levantar de la miseria a capas enteras del pueblo cubano, especialmente en el campo. Como tampoco se pueden obviar los obstáculos resultantes de la inmediata reacción, desatada por el imperialismo yanqui, con su secuela de agresiones, atentados terroristas y patrocinio de invasiones militares. En todo caso estos méritos pertenecen, en nuestra opinión, a los anónimos protagonistas que hicieron posible cada escalón, y que sufrieron pacientes cada revés y cada posposición del paraíso prometido.

No es entonces el menosprecio por el correcto pelado o afeitado, el escarnio de una vestimenta o de la moralina sexual hechos por el Ché, lo más temen nuestros burócratas que inspire a las nuevas generaciones. Lo más revolucionario y herético en esta biografía es la insubordinación guevariana a los acatamientos jerárquicos. Es la incitación a la polémica sobre cada aspecto que no esté claro para todos, conducida con sinceridad, transparencia e igualdad de condiciones en el debate. Es la libertad de cuestionamiento de los dogmas y su corrección en cuanto se revelan defectuosos. Es el concepto más puro de igualdad, ese concepto de cero privilegios para los dirigentes, que pareciera que el Ché ha sido el único alto dirigente en defender y practicar consecuentemente en el transcurso de los años.

Otra arista peliaguda fue la actitud del Ché ante la Unión Soviética y el campo socialista de entonces. Si bien creyó, aparentemente, en versiones bastante edulcoradas de aquellas historias que mal disimulaban el estalinismo y sus secuelas, sí desconfió profundamente de la conducción burocrática e hipertrofiada del aparato estatal soviético. El Ché fue uno de los que favorecieron el acercamiento a aquel polo, por razones de convicción y de estrategia de la revolución cubana, pero a través de un análisis crítico de sus logros y dificultades.

La actividad política del Ché Guevara descrita por el cronista, en esos primeros años posteriores al triunfo de la revolución cubana de 1959, fueron demostrativos de los principios enunciados. Taibo II recibió testimonios de que esto le costó ser blanco de campañas por izquierdista, por parte de la vieja guardia del PSP. Por haberse confiado ciegamente en la capacidad organizativa de esos cuadros, se revela en este libro, el Ché previó el advenimiento de una etapa negra. Para colmo, el Ché tuvo muestras de aprecio hacia la obra de León Trotsky, y esto debía ser del conocimiento de quienes proscribieron en Cuba la impronta del camarada bolchevique.

¿Qué pasaría si se tomaran en serio las ideas del Ché sobre cambiar las políticas y los cuadros, al nivel que fuesen, cuando sus resultados los revelaran incapaces de resolver los problemas enfrentados? Literalmente, según el libro de Taibo II, al plantear un número de problemas económicos, expresó: Los culpables somos nosotros y hay que decirlo francamente […] Hombre, que nos condenen, que nos cambien, que nos fusilen, que hagan cualquier cosa, pero el problema está aquí

¿Qué pasaría si se tomaran en serio sus críticas al papel pasivo de los sindicatos, convertidas en meras correas de trasmisión sin prestigio ni autoridad, tales que mejor sería que se disolvieran? ¿Qué pasaría si se practicara el adagio guevariano: Contrarrevolucionario es aquel que lucha contra la revolución, pero también es contrarrevolucionario el señor que valido de su influencia consigue una casa, que después consigue dos carros, […] que después tiene todo lo que no tiene el pueblo?

Claro, que si ello se cumpliera, no habría problemas para editar, en Cuba, esta biografía de Ernesto Ché Guevara.

Observatorio Crítico entrega a la CTC nacional consideraciones sobre Anteproyecto de Código Laboral


En el día de hoy (15 de octubre), se entregó a nombre del Observatorio Crítico (OC) en la sede de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), un compendio de análisis, críticas y sugerencias de modificación al Anteproyecto de Código Laboral.

Está previsto que el citado Anteproyecto sea discutido en la próxima sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Por indicación de las autoridades superiores, que nunca están muy definidas para estos menesteres, se orientó discutirlo en asambleas de los sindicatos afiliados a la CTC en todo el país, durante un período que vencía precisamente este día 15.

La actividad y fundamentos del OC condujeron a sus miembros al natural involucramiento en este proceso de discusión, tanto en los centros laborales respectivos de cada uno, como en actividades y reuniones públicas, seminarios y actividad en los medios alternativos de divulgación, la blogosfera e internet. Como parte de este proceso, se elaboró en nuestro seno, de manera colectiva, democrática y consensuada el documento aquí referido.

El documento fue recibido por la compañera Xiomara Enríquez, de la esfera de Asuntos Laborales, y remitido a Mirta Daulinó, de la oficina de Atención a la Población, en la sede de la dirección nacional de la CTC. Recoge, de la manera más clara que fuimos capaces, el amplio diapasón de preocupaciones que nos provoca este proyecto, que ya han sido ampliamente comentadas en nuestros escritos.

Obviamente, no tenemos ninguna seguridad de que nuestros criterios sean tomados en cuenta por los artífices de este proyecto. Más importancia le otorgamos, de hecho, a la posibilidad de divulgar tan ampliamente como seamos capaces, nuestra postura en defensa de los intereses de las personas trabajadoras, aquella gran mayoría que no dispondrá de los poderes administrativos sobre centros económicos estatales ni privados. En este empeño acumulamos tropiezos, sorpresas, experiencias, encontramos colectivos y pensamientos afines, y esperamos contribuir al fortalecimiento de este tipo de movimiento en la sociedad cubana.

A continuación, reproducimos el texto que fue entregado esta tarde a la CTC nacional.

Anteproyecto de Código de Trabajo: Análisis, críticas y sugerencias de modificación

Redacción:
Deyni Terry Abreu
Yasmin Portales Machado
Dmitri Prieto Samsónov
Ramón García Guerra
Rogelio Díaz Moreno
(En representación del colectivo Observatorio Crítico de Cuba, observatoriocritico)

Observaciones generales:

En una República socialista, el Código del Trabajo debe considerarse uno de los principios rectores de mayor importancia, y su alcance marca lo relacionado con la vida de toda la ciudadanía. Más que cualquier otra ley, debe ser únicamente inferior en jerarquía a la Constitución del país, a la que no debe contradecir.

Es fundamental que este documento mantenga, proclame y defienda con la mayor firmeza, desde las primeras líneas y artículos, el principio de que el trabajo es un deber y un derecho de toda la ciudadanía, y la responsabilidad de toda la sociedad de velar por la existencia de posibilidades para cada quien de ganarse la vida decorosamente, realizando su aporte a la sociedad al tiempo que también se tributa a la realización personal.

Los derechos y deberes de quienes trabajan no deben diferenciarse según trabajen en el sector estatal o privado. El Código debe establecer una base de igualdad, de condiciones y garantías para toda la ciudadanía.

La manera que el lenguaje del documento se propone para incluir los géneros masculino y femenino no es la óptima. Mejor que decir siempre el trabajador o el empleador y advertir al principio que ello debe incluir ambos géneros, es emplear las expresiones trabajadores y trabajadoras, quien trabaja, empleadores y empleadoras, quien emplea.

Es preciso dedicar un apartado de este documento a relaciones de trabajo no remuneradas, las que abarcan el voluntariado y el trabajo reproductivo doméstico. En ambos casos debe quedar refrendado el carácter e importancia de estas labores, tan importantes como las del trabajo remunerado aunque no reciban una recompensa en salario. Deben quedar protegidos adecuadamente, incluidos bajo el paraguas de la seguridad social. Se considerará el caso de trabajo voluntario, con aporte de la ciudadanía de un barrio determinado, con recursos aportados por una o más empresas. También deben encontrar su lugar en el código las relaciones de trabajo remuneradas por sistemas distintos al salarial, como pudieran ser los basados en la repartición de utilidades (ya empleado fácticamente en algunas empresas gastronómicas por cuenta propia) y en diversos sistemas de Economía social, incluyendo las cooperativas. Si no hay aún posibilidad de regular taxativamente las situaciones jurídicamente relevantes derivadas de tales sistemas, debe preverse una reserva de ley, pero en ningún caso dejar fuera esas posibilidades por cuanto las mismas aportan nuevas dimensiones a la socialización de la economía.

El papel de los sindicatos en el Estado Socialista debe ser más activo que lo propuesto en este documento. En varios momentos la participación del Sindicato se limita a dar un parecer que será solamente oído, sin una necesidad perentoria de ser incorporado con peso decisivo en las distintas decisiones. Esto debe cambiar en todas las ocasiones en que aparezca.

Análisis por secciones y artículos:

Artículo 1: Contradice los artículos 14 y 21 de la Constitución, que proscriben la explotación del hombre por el hombre. Es necesario declarar, explícitamente, suficientes garantías para que el empleo de quienes trabajan por entidades empresariales privadas se realice con suficientes mecanismos de compensación -tales que, a pesar de que se establezcan nuevas relaciones de explotación en nuestro país, quienes trabajen reciban suficientes garantías de tipo laboral, social, etcétera-.
Por otra parte, la concepción de Estado a la que hace referencia es más propia de la Constitución cubana de 1976 que a la actualizada de 1992, necesariamente más moderna y acorde con los nuevos tiempos. Es correcto sin embargo que se añada el reconocimiento del trabajo como DERECHO de la ciudadanía, en consonancia con los instrumentos internacionales de DDHH.

Artículo 2: Este es un buen espacio para incluir el trabajo doméstico.
En el inciso (a), donde se definen las discriminaciones, es más adecuado decir percepción de racialidad en lugar de raza que, como se sabe, es un concepto erróneo y discriminador.
Es preciso mencionar explícitamente la discriminación por orientación sexual e identidad de género, puesto que, de no incluirse, parece que tienen menos importancia que el resto.
Es preciso, igualmente, incluir la discriminación por origen geográfico de la persona.
En el inciso (d), debe incorporar la participación popular en los cálculos del gobierno, para definir el salario mínimo. Debe establecerse que su valor no podrá ser nunca inferior al de la Canasta Básica.
El inciso (k) es sexista por su forma y enfoque. Deben reconocerse los derechos de paternidad responsable.
No es correcto pensar que se conceden, como si fueran privilegios. Las mujeres tienen derechos, simplemente, que se deben respetar.
En el inciso (m), eliminar la palabra estatal, para que se entienda que quienes trabajan tienen derecho a controlar la gestión de las empresas en todos los espacios, no solo en el estatal.
Entre este artículo y el siguiente, debe incluirse uno que busque asegurar la equidad étnica, de género y territorial en la estructura de empleo.

Artículos 5 y 8: Referidos a espacios donde el Código de Trabajo no se aplica igual. Es necesario establecer los límites en los que las instancias involucradas (Fiscalía, Contraloría, Aduana, MinFAR, MININT) pueden variar los preceptos establecidos y qué compensaciones deben recibir quienes trabajan en esos lugares a cambio de condiciones posiblemente más estrictas.

Artículo 9: Debe considerarse la posibilidad del autoempleo (tanto individual como colectivo), puesto que ahí se definen los sujetos de las relaciones laborales, y el autoempleado debe tener su personalidad jurídica establecida. Acá entendemos por autoempleo no el actual trabajo por cuenta propia que cuando intervienen más de una persona- suele enmascarar tanto relaciones de explotación salarial como otras igualmente deletéreas, de explotación familiar marcada por relaciones de género asimétricas, sino aquellas formas de gestión del trabajo humano donde quien(es) trabajan y quien(es) emplean corresponden a un mismo conjunto de una o más personas, coincidiendo así individuos trabajadores y emprendedores que formarían una sola entidad legal sin relación de subordinación por medio. También es un espacio útil para valorizar el trabajo doméstico-reproductivo. Se puede insertar un inciso 9-c), para reconocer los trabajos no remunerados como el doméstico-reproductivo y el voluntario.

Artículo 10: Quitar la palabra asalariados al final del párrafo 1, ya que también existen los trabajos voluntarios, reproductivos, etc.

Artículo 11: Es asimétrico al poner la responsabilidad solo sobre la persona empleadora. Añadir: Quien trabaja, los sindicatos y colectivos laborales tienen el derecho de hacer cumplir la legislación del Trabajo y de formular las demandas correspondientes ante quien emplea y los órganos competentes.

Artículo 12: Limita algo que el artículo 13 establece de una manera más general. Lo adecuado es entonces dejar solamente el artículo 13.

Artículo 15: Los incisos d) y e) debe estar más reforzados, para que se apliquen también al caso del trabajo en el sector no estatal.

En este capítulo II, debe insertarse un artículo para establecer explícitamente que las disposiciones sobre el derecho de quienes trabajan a organizarse en estructuras que les representen y defiendan sus derechos, son válidas en las todas las esferas privadas, estatales, domésticas, etcétera, por igual.

Artículo 24: (Capítulo III), eliminar el segundo párrafo. De hecho, debe prohibirse explícitamente el contrato verbal. En su lugar, para actividades eventuales, proponer el empleo de una proforma simplificada, previamente aprobada por el sindicato del ramo, con el cumplimiento de garantías mínimas.

Artículo 26: Inciso b), aclarar que no se pueden realizar contratos temporales para sustituir trabajadores que estén haciendo uso del derecho de huelga.

Artículo 30: Establece el empleo del Expediente Laboral. Debe eliminarse este documento que internacionalmente es considerado como invasión de la privacidad de quienes trabajan.

Artículo 31: Inciso c), da margen para la discriminación y contradice el inicio de ese mismo artículo. Además afecta la posibilidad de emplearse por primera vez a jóvenes. Debe eliminarse, y sobra entonces el último párrafo. El inciso b) también afecta las posibilidades de quienes son jóvenes. Debe eliminarse esa formulación.

Artículo 32: Debe modificarse, para que el jefe no pueda retirar arbitrariamente la idoneidad de quien trabaja, puesto que solo tiene que auxiliarse de un órgano asesor. El órgano asesor planteado no tiene un peso decisivo real, solo puede aconsejar, así que quien trabaja está en indefensión. Ampliar el peso decisor de los sindicatos y del colectivo laboral en general.

Artículo 34: En combinación con el Artículo 35: debe aclararse que quien emplea, debe hacerse responsable de organizar y costear los estudios de capacitación del personal que sean de su interés para el proceso productivo, en tiempo que cuente como de trabajo estándar, pague sueldo, acumule vacaciones. El estudio que sea solo de interés personal de quien trabaja, ese no será responsabilidad de quien emplea, pero estará cubierto por el derecho de pedir licencias sin sueldo, al igual que las razones deportivas o culturales que se mencionan más adelante en el documento. Se sustituirá la frase tiempo libre por tiempo fuera de la jornada laboral remunerada, pues si se trata de estudios, no es tiempo libre.

Artículo 37: No se protege suficientemente a quien trabaja de los traslados arbitrarios, ni de los efectos a largo plazo de situaciones de desastre que afecten por más de 180 días su puesto laboral.

Artículo 38: Aclarar lo que se entiende por Fuerza Mayor y se presta para contrasentidos.

Artículos 45-48: Deben incluir cláusulas de indemnización a quien trabaja cuyo empleo se elimina por decisión o a conveniencia de quien le emplea. Debe establecerse una pensión de desempleo y la obligación de la gestión de reubicación.

Capítulo VII, sección de Relaciones de Trabajo entre personas naturales
Las legislaciones de trabajo no deben estar separadas según esfera estatal o privada, en todo caso quienes trabajan deben estar protegidos por el mismo cuerpo de derechos independientemente de si lo hacen para un particular (entidad privada) o para el Estado. Especialmente el artículo 67, inciso b), es el peor ya que deja indefenso a quien trabaja, frente a quien le emplea, que le puede despedir a voluntad y sin otra obligación.
El despido de quienes trabajan en la esfera privada debe ser tratado con las mismas garantías que en la esfera estatal, con respecto a búsqueda de puestos para reubicación, recapacitación, pensión o indemnización del desempleado, posiblemente a cargo de la Seguridad Social con base a los impuestos que pagan quienes trabajan y quienes emplean. En todo caso debe preverse el rol decisivo de la organización sindical y de los colectivos laborales en general. Un detalle tremendamente importante que falta en el Anteproyecto es la exigencia a que entidades empleadoras no estatales estén obligadas a concertar convenios colectivos de trabajo con la totalidad de quienes laboran para ellas.

Deben crearse Órganos de Justicia Laboral de Base (OJLB), a nivel de Consejo Popular para que atiendan los reclamos y conflictos en la esfera privada, previendo los casos de pequeñas unidades económicas que se acojan a esta facilidad por no tener capacidad para unos OJLB propios, o bien prever la posibilidad de utilizar para tales litigaciones OJLBs ya existentes en entidades laborales geográficamente próximas, con la debida participación sindical.

Capítulo IX, sobre el régimen de trabajo y descanso.
Los días feriados o festivos, Navidad y Viernes Santo, favorecen en particular a la fe cristiana, lo que excluye a las religiones de otros orígenes como las afro-ancestrales. Esto es asimismo violador de la Constitución, que establece el carácter laico del Estado e impone la igualdad de tratamientos para todas las religiones en el artículo 8. Se impone un tratamiento equitativo de días feriados para los distintos cultos. En el caso de los cultos de origen africano hay varios días que se pueden proponer como feriados o festivos. Se puede solicitar el asesoramiento de los creyentes e instituciones como la Asociación Yoruba de Cuba, las organización de la religión Bantu, las fraternidades Abakuá, etcétera, para definir cuál o cuáles se deben poner en igualdad de condiciones con los de la tradición cristiana. Aun así, hay varias fechas de verdadero alcance ecuménico, como podría ser el 8 de septiembre en cuya celebración coinciden devotos católicos y afro-ancestrales, así como los días que conmemoran a San Lázaro y a Babalú Ayé; a Santa Bárbara y a Shangó; a San Francisco y a Orula, etc., las cuales podrían ser declaradas feriadas. El 27 de noviembre debe ser mencionado no sólo como Día de Duelo Estudiantil, sino como Día del Duelo Estudiantil y de la Descolonización Histórica en honor de los 5 héroes negros anónimos que dieron sus vidas por los estudiantes asesinados en la fecha, hecho que fue escamoteado por la historiografía burguesa colonizada.

Capítulo X, sobre salarios

Artículo 106: Cambiar oído el parecer de las secciones sindicales por incorporado el parecer de las secciones sindicales.

Artículo 112: Incorporar licencias educativas en el inciso f), que establece derechos a licencias deportivas y culturales. Lo educativo, obviamente, pertenece a lo cultural, pero hay que dejarlo explicitado.

Capítulo XI, sobre protección y seguridad.

Artículo 131: Cambiar oído el parecer del sindicato por incorporado el parecer del sindicato.

Artículo 136: La organización sindical no solo puede, sino que debe exigir el derecho a intervenir por quien trabaja en peligro en su puesto laboral.

Capítulo XIII

Artículo 162: La aplicación del sistema de Justicia Laboral establecido debe ser en toda Cuba, no solamente en las entidades estatales.

Artículo 167: La gestión de conflictos se debe tratar de manera más general. Lo adecuado será sacar el primer escalón de la gestión de conflictos fuera de las instituciones directas. Debe realizarse bajo la sombrilla de organizaciones sindicales a nivel municipal con papel de mediación. Esta instancia se pronunciará con vista a arreglo del conflicto. De no funcionar el arreglo se acudirá entonces a los tribunales.

Capítulo XIV, sobre convenios colectivos de trabajo.

Artículo 173: Llevar la negociación del Convenio Colectivo a nivel municipal, a cargo de las secciones sindicales municipales y de obligatorio cumplimiento en todo el municipio, tanto para la esfera estatal como la privada.

Artículo 174: Las estipulaciones del Convenio colectivo de trabajo se basará también en los planes económicos del Estado, los planes de los Órganos locales del Poder Popular y el criterio del Sindicato.

Capítulo XV, Inspección del Trabajo

Se creará una Oficina Nacional del Trabajo, adscrita pero no subordinada al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, con funciones de investigación e inspección, sin fuerza vinculante pero que emita certificaciones que autoricen la continuidad de la actividad laboral en el lugar.
Esta Oficina mantendrá estudios periódicos y públicos sobre el trabajo, que aborden las posibles desigualdades persistentes: perfil laboral por racialidad percibida, sexo, origen social o geográfico, orientación sexual e identidad de género, y otras discriminaciones que se puedan presentar, con vistas a su mejor análisis y enfrentamiento.

Consideración Final:
Consideramos que en su forma actual, el Anteproyecto del Código de Trabajo NO DEBE ser aprobado por la Asamblea Nacional de Poder Popular, por contener disposiciones que contradecirían la Constitución de la República y otras contradictorias entre sí, así como por pretender separar la esfera laboral en dos ámbitos distintos, con sus propias normas cada uno (estatal y no estatal) mientras a quienes trabajan les atañen un mismo conjunto de derechos sin diferencia de circunstancias del tipo de empresa (principio que debe aparecer explícitamente reconocido como prohibición a discriminar por ese causal).
Consideramos asimismo que debe ser ampliada la discusión del Anteproyecto, tanto a espacios institucionales de sectores sociales específicos (estudiantes: FEEM, FEU; mujeres: FMC; discapacitad@s: ACLIFIM, ANSOC, ANCI; grupos de intereses especiales: CENESEX, ARAAC; comunidades: CDR, Consejos Populares; empresariales: Cámara del Comercio, cooperativas; profesionales: ANEC, UNJC, UNEAC, UPEC, ACAA) así como en la prensa, de manera abierta y respetando la diversidad de criterios (periódicos Granma y JR, TV, Radio).
Debido a la trascendental importancia de este documento, que va a determinar los principios por los cuales se regirá la actividad laboral en los próximos años, y que influirá por tanto en la vida de todos los cubanos de una manera esencial, se debe someter a referendo para su aprobación o no, por todos los electores de la nación.

Ni opiniones ni sugerencias


Nota publicada por la Redacción Digital del periódico Trabajadores, el 6 de octubre pasado

En mi centro laboral no se leyó el Anteproyecto de Código de Trabajo en su totalidad, ni se nos permitió opinar o sugerir sobre otros capítulos que son de gran interés para todos los trabajadores, manifestó a nuestra sección Buzón Abierto Idania Quintero Rodríguez, empleada de la tienda Variedades Galiano, en el municipio capitalino de Centro Habana.
En una misiva postal, la lectora señaló que solo se dieron a conocer algunos artículos que, según los dirigentes del sindicato de Comercio y Gastronomía en el municipio y la provincia que asistieron, eran los que nos podían interesar, porque los otros no tenían nada que ver con nuestra actividad.
Al darse por terminada la reunión protesté, pues un documento de ese tipo debe ser analizado en su totalidad. Por tal razón, la dirigente sindical municipal destacó que yo había deslucido el debate, y la representante provincial consideró mi actitud como una falta de respeto.
Además, ella había pedido que la reunión se hiciera después del horario laboral; pero rechazaron su solicitud, porque tenían familia que atender. Sugiere Quintero que se tenga en cuenta esta queja, un hecho que tuvo lugar en un centro donde no existe convenio colectivo de trabajo desde el 2007, pues plantean que está a nivel de empresa y unidad básica, por lo que nosotros los trabajadores lo desconocemos.

Trabajo y Democracia en Cuba: Voces, silencios y miedos


Por Rogelio Manuel Díaz Moreno

Como habrán notado las personas que visitan más asiduamente nuestro portal, los miembros del Observatorio Crítico prestamos una tremenda atención a los procesos que ocurren actualmente en nuestro país, particularmente alrededor de la proposición y discusión del Anteproyecto de Código Laboral. En este momento, consideré que bien valía la pena referirnos a algunas notables voces que se han expresado o callado elocuentemente en el panorama nacional.

Alguien con suficiente curiosidad, se preguntará de dónde salió la idea de que el país necesitaba actualizar el código viejo. Y no encontrará ninguna fuente que le indique un origen entre las personas trabajadoras. Si estas tienen un especial interés común, más bien se trata del imperioso clamor por elevar los salarios, cuyo paupérrimo nivel ha sido reconocido por el presidente del país, general en jefe Raúl Castro.

La máxima dirección sindical, cuyos oídos permanecen pétreamente sordos a tales demandas, despliega sin embargo una inusitada actividad en este asunto de la discusión del nuevo código. De aquí que su actitud vuelve a lucir impostada, mera voz de muñeco de ventrílocuo al servicio de los que verdaderamente cortan el bacalao acá en Cuba. La verborrea abundante de los exégetas de siempre no logra animar el tétrico panorama: en los centros de trabajo que conocemos, hemos recogido la misma impresión de enajenación, fatalismo e indiferencia entre los trabajadores, que apenas se han molestado en conocer los acápites del Código que más los van a afectar.

Otro silencio de lo más revelador es el de los grupos de la disidencia tradicional, por llamarlos de alguna manera que todos identifiquen fácilmente. Estas personas, que acostumbran a criticar y demonizar todo lo procedente del gobierno, permanecen esta vez plácidamente al margen. Y nos resulta evidente que la causa de este silencio debe estar relacionada con la felicidad de encontrar que el gobierno que todavía proclama defender el socialismo les facilita, espontáneamente, una parte importante de sus programas políticos, dígase, la ampliación y el fortalecimiento de las estructuras capitalistas en Cuba.

Ahora, no todo ha sido silencio, ni el Observatorio Crítico ha sido el único en percibir los mortales peligros que presenta el engendro de marras. No hace mucho llegó a nuestras manos un documento preparado por trabajadores de la empresa de la goma de San José de las Lajas, municipio cubano de gran actividad industrial. Este colectivo fue de los que no se resignaron a quedarse con los brazos cruzados y elaboraron un concienzudo estudio sobre la peligrosa evolución que significa el nuevo documento. Donde más me impresionaron, fue al señalar un hecho que yo había pasado por alto por mi desconocimiento del Código viejo: la nueva mentalidad que nos pretenden imponer abandona el principio de que el trabajo es un deber, así como un derecho, para toda la ciudadanía del país.

Como periodista de medios oficiales, Francisco Rodríguez Cruz, Paquito el de Cuba, ha hecho, desde Trabajadores, un loable trabajo al destacar cuántas lagunas debe solventar también el documento en materia de protección de minorías y sectores discriminados. Finalmente, José Alejandro Rodríguez publicó, en su columna de Juventud Rebelde, un trabajo de mérito excepcional, que demuestra a la vez que acrecienta el tremendo prestigio que se ha ganado este valiente redactor. Rodríguez ha sentido un número de preocupaciones, extraordinariamente parecidas a las nuestras, y demostró el nervio necesario para plasmarlas en la edición del 28 de septiembre del periódico, bajo el título La luz de la discrepancia. Estas preocupaciones se relacionan con los aires neoliberales del proyecto de Código de Trabajo y la necesidad de acción por parte de organizaciones sindicales de mucha más valía que las actuales, para proteger un poco a las vapuleadas masas, humildes y trabajadoras, que son apartadas cada vez más del protagonismo en el proyecto de país que tiene la clase burocrática, autoritaria, dirigente cubana.

Este sábado, un valioso miembro de nuestro grupo, Isbel Díaz Torres, ha sido citado por la policía por un motivo que desconocemos, pero presumimos relacionado con nuestra actividad pública de crítica contra el famoso proyecto de Código Laboral. Obviamente, todo el Observatorio Crítico es partícipe de la zozobra de nuestro hermano y comparte el resultado y sus consecuencias. De poseer la necesaria ecuanimidad y discernimiento, el oficial u oficiales que lo interroguen no podrán sino reconocer la justicia de nuestros argumentos; nuestro compromiso con una causa que puede ser la de cualquier familiar, compatriota nuestro y de ellos mismos.

Con un muy humano sentimiento de miedo, esperamos a ver qué sucede. Mi opinión personal es que presionarnos, por divulgar públicamente nuestros criterios, sería tan disparatado como arrestar a todos los vendedores de la edición del 28 de septiembre pasado del Juventud Rebelde, luminoso portador de la discrepancia de José Alejandro Rodríguez. Por montones de razones, a pesar de nuestros miedos, persistimos en nuestra actitud, pues el miedo mayor, el que sí nos moviliza y compulsa a la acción, es el de que se concrete el advenimiento del sistema neoliberal en nuestro suelo, y que no se haya siquiera sembrado la semilla de las futuras luchas, resistencias y seguras victorias populares.

Rechazo público a proyecto de restauración capitalista


Por Rogelio Manuel Díaz Moreno y Dmitri Prieto Samsónov. Fotografías de Isbel Díaz Torres

Porque estamos en contra de la explotación capitalista. Porque rechazamos los intentos de despojar a la clase trabajadora de sus conquistas, alcanzadas a lo largo de décadas y siglos de arduas luchas. Porque repudiamos las maniobras de quienes intentan retornar, a Cuba, un sistema de dominación basado en el egoísmo, la enajenación, la discriminación y la represión de las libertades de la ciudadanía.

Con todas estas razones como fondo, integrantes del Observatorio Crítico fuimos en la mañana de este domingo, 29 de septiembre de 2013, al céntrico parque habanero de El Curita. Concretamente, se trataba de debatir y llegar a consensos sobre las actitudes a tomar ante una propuesta legislativa que parece favorecer tanto a los intereses de sectores de la burocracia gobernante, como de quienes abogan abiertamente por un futuro capitalista para Cuba. El proyecto de Código Laboral, de probable aprobación en la próxima sesión del Parlamento cubano, es el pilar alrededor del cual pueden enlazarse cordialmente los proyectos de futuro de esos polos de nuestro panorama político que suelen aparecer como opuestos: el de quienes que empujan el proyecto de Código y el de los otros, que guardan sobre él un silencio cómplice.

Las cláusulas del muy cuestionable proyecto de Ley laboral aportan todas las condiciones para el florecimiento de las relaciones de explotación, incluso más descarnada que en muchos de los países llamados capitalistas. A la vuelta de más de cincuenta años de un proceso declarado socialista, estamos abocados a una reforma laboral que empodera fuertemente a la empresa privada (nacional hoy disfrazada de trabajo por cuenta propia- y extranjera) con nuevas posibilidades para la clásica explotación de trabajo asalariado; y con una reducción tal del poder y los derechos de los trabajadores y sindicatos, que constituye el ensueño de los patrones capitalistas del mundo. Estas posibilidades son actualmente el objeto de la nuestra más intensa campaña de crítica y denuncia, como puede encontrarse en nuestras recientes publicaciones y como hacemos público en todos los espacios que se ponen a nuestro alcance.

A grandes rasgos, estas fueron las motivaciones y el hilo conductor de la actividad. Se repartieron volantes entre los transeúntes, y eran de apreciar las expresiones de repudio cuando se les preguntaba si deseaban el regreso del capitalismo. La campaña que llevamos a cabo, guardamos la convicción, deberá conducir al mayor número de personas posible, a replantearse la actitud de apatía con que se abre paso al eventual proceso de desmantelamiento de los derechos de la clase trabajadora. Ante el ordenamiento de la nueva clase capitalista y su política, atomizadora de las resistencias individuales y colectivas al autoritarismo y la burocracia, levantamos la bandera de una sociedad auto-organizada por trabajadoras y trabajadores libres, que no es una ilusión trasnochada para almas inocentes, sino el proyecto trascendental de un pueblo laborioso, luchador y crítico, que decide sus destino en cada centro de trabajo y cada comunidad, con la solidaridad como lema central.

La actividad no estuvo exenta de la vigilancia policial y al terminar, cuando empezábamos a dispersarnos, agentes de la policía reclamaron su identificación a varios de nuestros compañeros. Los agentes, numerados con las chapillas 06466, 06281 y 06241, tomaron nota cuidadosa de los datos de identidad de estos compañeros, pero se negaron a informar acerca de alguna razón concreta para este acto.

Por nuestra parte, nos corresponde mantener la firmeza que exigen el valor y la justeza de la causa que defendemos. No nos conduce ningún afán de protagonismo egocéntrico, y nos encantaría que los nuestros fueran apenas unos más, entre muchas voces y brazos alzados en pro de la defensa, desarrollo y profundización del sistema social que se requiere para lograr un mundo mejor. A pesar del éxito temporal de la nueva burguesía, en la desmovilización de la resistencia popular, apreciamos que la población humilde y trabajadora mantiene igual rechazo al capitalismo y al autoritarismo, y en distintos lugares del país ya se han elevado protestas contra lo que pudiera llegar a ser una nueva estafa. Cada ciudadano o ciudadana puede ofrecer su aporte en esta causa.

Consideramos que en su forma actual el Proyecto de Código NO PUEDE SER APROBADO porque atenta contra conquistas esenciales de las clases trabajadoras de Cuba y Nuestra América.

Rechacemos la aprobación de este Código, por ser restaurador del capitalismo en su forma más descarnada, por sus contradicciones, discriminaciones, omisiones y graves violaciones constitucionales.

Afirmemos el derecho a la autogestión de quienes trabajan y al autogobierno en la sociedad toda.

Exijamos la publicación de todos los Reglamentos asociados a esta ley sean públicamente evaluados y discutidos.

Exijamos agregar regulaciones sobre el derecho a huelga y la lucha sindical por el aumento de salarios y todos los derechos legítimos de quienes trabajan.

Cualquier propuesta final debe ser sometida a Referendo Popular.

Para hacer llegar sus sugerencias escriba a:

Observatoriocrítico cubacontracapital

Parque El Curita, Centro Habana, 29 de septiembre de 2013.

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