Archivo | diciembre 2011

Para que Nestlé quiebre en Cuba


Por Alfredo Fernández

nestleDías atrás me asombré cuando una amiga española me preguntó “¿cómo era posible que un gobierno como el cubano que desde hace más de cinco décadas pregona a voz en cuello por todo el mundo su postura en defensa de las causas justas, haya permitido la entrada al país de una transnacional como Nestlé?.”

Resulta que hoy la multinacional de productos lácteos lidera sin contratiempos, la venta de los helados en la red de tiendas por divisas del país.

Ante tal pregunta, me fui a Internet y una breve búsqueda en google, me arrojó al extenso prontuario de información sobre el proceder del  líder heladero en Cuba.

Boquiabierto quedé al conocer que la para mí tan “encumbrada empresa” ha amasado su fortuna a fuerza, ya sea de enormes despidos laborales, la tala de inmensas extensiones de bosques en todo el mundo y “la asfixia” de los pequeños productores de leche y agricultores en continentes como América y Asia.

Yo ignoraba hasta  ese momento semejante situación, pues mi pésima relación con Internet, más una prensa nacional que sólo aborda temas “previamente autorizados” impidieron que desconociera hasta hoy la verdad sobre Nestlé. Leer Más…

Galería I-MEIL (Ley Migratoria)


Por Lázaro Saavedra

Cambios en la política migratoria para el 2022


LA HABANA, 28 dic, 2021 (PL) Mariela Castro Espín anuncia que en las próximas semanas finalmente se van a implementar los cambios en la política migratoria que permita a todos los cubanos entrar y salir libremente de su país. Con esto quiere cumplir un viejo sueño de su difunto padre, el General de Ejército Raúl Castro quien en un discurso pronunciado el 23 de diciembre del 2011 confirmaba sus intenciones de dejar bien claros sus deseos de ratificar su sueño de demostrar su invariable voluntad de introducir paulatinamente los cambios requeridos en la política migratoria.
Repitiendo las palabras de su padre en aquél discurso Castro Espín advirtió que “Como era de esperar, no han faltado las exhortaciones, bien y mal intencionadas, para que apresuremos el paso, y nos pretenden imponer la secuencia y alcance de las medidas a adoptar, como si se tratara de algo insignificante y no del destino de la Revolución y la Patria”. Al culminar el acto el veterano cantautor Silvio Rodríguez acompañado por el conjunto Siboney Social Club entonó el conocido estribillo de “Venga la esperanza, venga sol a mí. Lárguese la escarcha, vuele el colibrí. Hínchese la vela, ruja el motor, que sin esperanza ¿dónde va el amor?” mientras los asistentes coreaban emocionados “¡Sin permiso de salida: ni a la esquina!”.

Un libro equivocado


Por Guillermo Rodríguez Rivera

[Nota de OC: hemos conservado la ortografía, puntuación y  redacción originales, solo se eliminaron las notas al pie – cuyo contenido proveemos entre paréntesis, para facilitar la lectura en formato blog…]

Rolando Rodríguez le pidió prestado a Ilya Ehremburg el título de su novela sobre la noble figura de François Noel Babeuf, — llamado Graco, como el romano tribuno de la plebe –, revolucionario que enfrentó en Francia a la llamada reacción termidoriana, defendiendo los postulados de 1789. Fue más allá, al promover un radical programa socialista y querer derrocar el gobierno del Directorio, lo que hizo que la derecha francesa lo guillotinara en 1797.

El libro de Rodríguez es un acercamiento a la protesta armada del Partido Independiente de Color, de la que estarán cumpliéndose cien años el entrante 2012. De la protesta armada, y de la masacre desatada contra negros y mulatos por los políticos blancos, liberales y conservadores, bajo el gobierno del general José Miguel Gómez.

Pero la repetición de aquel titulo – que obviamente pretende acercar los dos movimientos – es un primer error de este libro que, como trataré de hacer ver , no se reduce al título. Leer Más…

Papa Benedicto XVI llama a Vaclav Havel “hombre valiente y visionario”


CIUDAD DEL VATICANO, viernes 23 diciembre 2011 (ZENIT.org).- Benedicto XVI envió un telegrama de condolencia al presidente de la República Checa Václav Klaus, con motivo del fallecimiento del expresidente Václav Havel, intelectual al que le tocó desempeñar, por su liderazgo moral, un papel político de relieve, primero en la Checoslovaquia comunista y luego en el proceso de democratización de su país. Vaclav Havel, político católico, escritor y dramaturgo, inició una nueva era como primer presidente del hoy pueblo checo. Como se sabe, el entonces disidente del sistema comunista soviético y líder de la democracia y de los derechos humanos en la antigua Checoslovaquia, murió el pasado domingo, a los 75 años, tras una larga enfermedad respiratoria. En su funeral, el cardenal Giovanni Coppa leyó un mensaje de Benedicto XVI que inicia así: “Habiendo sabido con tristeza del fallecimiento del expresidente Vaclav Havel, el envío mi más sentidas condolencias en este momento de duelo nacional. Me uno a todos aquellos que se han reunido en la catedral de San Vito para el rito de las exequias solemnes, a fin de encomendar el alma del difunto a la infinita misericordia de nuestro Padre celestial”. El papa hace también en el telegrama un sentido elogio en recuerdo de “cómo el valiente señor Havel defendió los derechos humanos cuando estos eran sistemáticamente negados en su país y ofrezcamos un homenaje a su liderazgo visionario en forjar un nuevo sistema político democrático, después de la caída del anterior régimen, y doy gracias a Dios por la libertad que el pueblo checo goza hoy. Como prenda de fortaleza y consuelo espiritual, les imparto cordialmente la bendición apostólica a todos aquellos que lo lloran, con la esperanza de la Resurrección a una vida nueva”.

Las campanas redoblaron el viernes para despedir al expresidente checo y líder de la llamada “revolución de terciopelo” contra el régimen comunista, fallecido el domingo a los 75 años, a cuyo funeral acudieron numerosos jefes de Estado y personalidades de todo el mundo. El país entero se paralizó cuando los asistentes al funeral guardaron un minuto de silencio, que marcó el inicio de la ceremonia en la catedral de San Vito de Praga.

Havel fue presidente de Checoslovaquia de 1989 a 1992 y luego de la República Checa de 1993 a 2003, cuando la federación se dividió en dos estados. Miles de personas, la mayoría con cintas con los colores de la bandera checa –rojo, blanco y azul- y un lazo negro en señal de duelo, se reunieron en el centro histórico de Praga para seguir la misa a través de pantallas gigantes. Antes, miles de ciudadanos habían acudido al castillo de Vladislav, en Praga, donde había sido instalada la capilla ardiente para rendir su último homenaje a Havel, hasta que las autoridades cerraron sus puertas el jueves por la noche. La vecina Eslovaquia declaró el viernes día de duelo nacional, con las banderas a media asta. Así mismo, la ciudad polaca de Gdansk rindió su particular homenaje al expresidente checo inaugurando una avenida con su nombre.

En su lugar el béisbol cubano


Por Edelmis Anoceto Vega

Más que pasatiempo nacional, el béisbol cubano puede definirse mejor como panacea nacional.(1) No comparto la romántica y aberrada idea de que cualquier cosa puede estar mal en Cuba excepto la pelota. Pero es un hecho que el deporte cubano del período revolucionario ha sido víctima de una politización que más que aportarle, comienza ya a cobrar sus deudas. Vemos el deporte cubano, y sobre todo la pelota, como reflejo de nuestro progreso social, un progreso social que no tenemos en otras esferas, pero que necesitamos hacer ver mediante el único paliativo que tenemos a mano: el deporte. De alguna manera tenemos que decirle al mundo que somos prósperos, ¿por qué ese empeño?, ¿no suena eso a complejo de inferioridad? Como dice el refrán: «dime de qué alardeas y te diré de qué careces».

Escuchamos con frecuencia el argumento de que muchas naciones en diferentes latitudes han desarrollado su deporte, lo que nos hace compartir con estas las medallas que años atrás estaban destinadas a nuestras vitrinas. Pero, ¿no se supone que a la par del desarrollo deportivo de esas naciones la nuestra haya transitado también por el suyo? Es evidente el estancamiento que hemos tenido en disciplinas que antes estaban en la elite mundial como la esgrima, el voleibol, el boxeo, las pesas y otras que se codeaban con lo mejor de nuestra zona geográfica como el básquetbol.

La politización de la pelota es tal en Cuba que atletas exiliados que una vez fueron estrellas en nuestras series nacionales son vistos como apátridas, y para colmo de ridiculez sus números son borrados de las listas de records y estadísticas oficiales, lo que constituye una burda falta a la inteligencia de un pueblo que nuestros propios medios se empeñan en vender como instruido y culto, y políticamente preparado. Famosa es en este sentido la carta abierta a Julia Osendi del escritor avileño Félix Sánchez, motivada por la absurda omisión de esa periodista del nombre del pelotero Kendry Morales en su reseña de un juego donde el mismo fue el protagonista indiscutible. El pitcher José Ariel Contreras, que tanta gloria dio a la pelota cubana, se levantó un día con el inadmisible calificativo de Titán de Bronce —¡a lo que hemos llegado!— y de pronto se vio condenado al anonimato tras emigrar. ¿Se trata de una especie de represalia para con el pelotero o temor a que nuestro gran público saque alguna conclusión y cree cierto estado de opinión? Si el deporte es derecho del pueblo también lo es la verdad sobre el mismo. ¿A quién se quiere entonces engañar con tales omisiones? ¿Acaso los peloteros cubanos no pueden ejercer uno de los derechos más antiguos de la humanidad: la migración? Deben pagar con su permanencia en el país lo que el estado invirtió en ellos para formarlos. ¿No constituye ese cobro un mezquino regateo por parte de nuestro estado, altruista e internacionalista? Lo más conveniente sería llamarnos a conciencia y preguntarnos por qué se van a Los Estados Unidos los peloteros cubanos. Leer Más…

Nota Oficial del periódico Granma


El Consejo de Estado de la República de Cuba, en cumplimiento de la política establecida y ante las numerosas solicitudes de familiares y diversas instituciones religiosas, en un gesto humanitario y soberano, acordó indultar a más de dos mil novecientos sancionados, en atención a las características de los hechos cometidos, la buena conducta mantenida en prisión, la edad y las enfermedades que padecen, así como el tiempo extinguido de sus condenas.

Entre los que serán puestos en libertad destacan personas con más de 60 años de edad, enfermos, mujeres y también jóvenes sin antecedentes penales previos, que obtuvieron un oficio y elevaron su nivel cultural y posibilidades de reinserción social.

No se incluyen en este beneficio, salvo contadas excepciones, sancionados por delitos de Espionaje, Terrorismo, Asesinato, Homicidio, Tráfico de Drogas, Pederastia con Violencia, Robo con Fuerza en vivienda habitada, Violación y Corrupción de Menores. No obstante, serán puestos en libertad algunos condenados por delitos contra la Seguridad del Estado. Todos han cumplido una parte importante de la pena en prisión y mostrado un buen comportamiento.

Este acto se hará efectivo en los próximos días.

Ser de izquierda en la Cuba del Siglo XXI


Por Pedro Campos

A propósito de “Carta a las izquierdas” de Boaventura de Sousa Santos

La experiencia revolucionaria del siglo XX demostró, una vez más, el fracaso de pretender enmarcar en un cuadro estrecho la revolución o el socialismo, más allá de las generalizaciones dialécticas y clásicas de la socialización y democratización del poder económico y político, proceso que siempre tendrá particularidades de acuerdo con el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, la idiosincrasia, la cultura, la historia y otras peculiaridades de cada país.

En esta dirección, se puede coincidir en buena parte, con las ideas presentadas por el compañero brasileño Boaventura de Sousa Santos para una izquierda en el Siglo XXI, partiendo del origen del concepto político de izquierda, nacido de la revolución francesa, como expresión de los partidarios de la República en contraposición a la Monarquía y visto en su progresión posterior, como movimiento que siempre tendería a la igualdad, la libertad y la fraternidad, aunque –desgraciadamente- en su nombre, algunos hicieran todo lo contrario.

Ahora bien, desde la experiencia política de la Revolución Cubana y la evolución que sufre este proceso actualmente, para un amplio sector revolucionario en la Cuba de hoy, ser de izquierda incluiría estar a favor y luchar por:

1. Repartir y compartir, humanizar, socializar y democratizar el poder económico y político, siempre en forma transparente, por medio de la participación real y efectiva de todos los ciudadanos en los debates y decisiones que los afecten y en los presupuestos participativos a nivel local y nacional por medio de referendos.

2. La libertad plena de cada uno de los individuos, que es lo que hace libre al conjunto de ellos, sin otra restricción que el respeto a los derechos de los demás. La verdadera libertad solo es posible cuando el ser humano dispone de medios que le permiten interactuar equitativamente en el seno de la sociedad. Por eso, la lucha por la libertad implica trabajar por dotar a todos los seres humanos de esos medios (básicamente propiedad, cultura y salud). Leer Más…

Preguntar con la Asamblea


Por Rogelio M. Díaz Moreno

En estos días, la Asamblea Nacional del Poder Popular de nuestro país está efectuando el segundo y último de sus breves períodos de sesiones ordinarias. Se conoció, por la prensa, que están tratando temas económicos y sociales. A mí me gustaría ver que los delegados preguntaran, o inquirieran, o aclararan, o explicaran un par de dudas que me han dado vueltas por la cabeza.

Se recordará el reporte triunfal en nuestra prensa sobre cómo el experimento efectuado con el arriendo de las barberías ha resultado en un gran ahorro y mayor recaudación para el Estado. Ha pasado también un buen tiempo desde el fin de la mayoría de las escuelas de estudiantes becados, lo que también ha implicado un considerable ahorro de recursos. Con la extensión de la edad de jubilación, unos cuantos pesos se han dejado de erogar por el presupuesto nacional en el concepto de retiro. Se han recortado ya bastante los alimentos subsidiados del racionamiento (la libreta), cesaron también los subsidios a los materiales de construcción ofrecidos a la población. Se liquidaron muchos premios literarios en metálico, y las editoriales han experimentado grandes tijeretazos en sus presupuestos. El financiamiento de proyectos culturales y comunitarios sufrió lo suyo. El INDER recibe menos recursos también. Se han reorganizado servicios médicos y educativos buscando mejor eficiencia menos gastos y, finalmente, en todas las ramas de la economía se han despedido unos cuantos miles o decenas, o cientos de miles, sabrán la Virgen y Marino Murillo la cifra exacta de empleados del estado que, de un tiempo a esta parte, se consideraron prescindibles.

A esto hay que añadir que, gracias a la regularización y extensión del trabajo por cuenta propia, existen hoy centenares de miles de contribuyentes más que en tiempos anteriores.

Entonces, lo que quisiera que se expusiera en estas sesiones por los ilustres diputados, es la cuantificación de todos esos recursos que se han ahorrado o aumentado su recaudación. Seguramente sería de gran ayuda comparar el presupuesto de este año y el próximo con aquellos de los años anteriores, y los fines a los que se han dedicado unos y otros dineros, no más para ver de una manera global si la actualización del modelo económico cubano ha valido la pena.

Silvio Rodríguez y el Anarquismo


Dmitri Prieto Samsónov

Un anarquista en Cuba. Foto: Isbel Díaz Torres

Un anarquista en Cuba. Foto: Isbel Díaz Torres

En un post anterior, escribí sobre el blog del trovador cubano Silvio Rodríguez. En aquel entonces, celebré su compromiso antiburocrático, y en especial me resultó atractiva la frase: “Libia merece algo más que Gadafi.”

Después, fuimos testigos de una polémica digital indirecta entre Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, dos fundadores y mayores exponentes de la Nueva Trova cubana. Muchos fuimos sorprendidos por el tono irreconciliable de la polémica.

Recientemente, sucedió otra situación polémica relacionada con Silvio.

Marfrey Cruz, joven activista y promotor cultural, cristiano, defensor de posturas ecologistas, pacifistas y anarquistas, organizaba en su pueblo San Antonio de los Baños (también la patria chica de Silvio) un festival artístico ecológico.

Las acciones del festival se apoyaban en una red de colaboradores voluntarios (Marfrey lleva años participando en diversas organizaciones y redes juveniles ecológicas y culturales), y fueron consensuadas con la Dirección Municipal de Cultura. Los promotores llenaron San Antonio de carteles que explicaban los propósitos de las acciones e invitaban a participar.

En mi opinión, cuando las alternativas más visibles para los jóvenes son el formalismo ideológico y el consumismo representado por el reggaetón, la idea de Marfrey y sus amigos debió constituir un ejemplo y recibir todo el apoyo de quienes desean un futuro mejor para Cuba y el planeta.

Pero sucedió lo contrario. El día antes, desconocidos arrancaban los carteles promocionales del festival, y se propagaba la noticia de que la Dirección de Cultura “suspendía” el evento.

Asombrado e indignado por tan arbitraria actitud, Marfrey, que también es poeta, pidió solidaridad a su paisano Silvio Rodríguez a través del blog de éste (“Segunda cita”). Es perfectamente normal que un poeta busque apoyo en otro, ¿cierto? Máxime cuando Silvio tenía planificado en breve un concierto en su patria chica.

La respuesta de Silvio a Marfrey no se hizo esperar. Y tuvo un tono bien enrarecedor.

No es propósito mío glosar lo escrito por Silvio (sólo mencionaré que atacó el “oportunismo” y la irresponsabilidad, defendiendo el protagonismo de las instituciones oficiales), un artista que -sabemos- fue censurado durante el periodo inicial de su carrera en Cuba Revolucionaria. Esencialmente, mostró reservas ante el modo autónomo en que Marfrey y sus amigos concibieron su festival.

Pero me resultó interesante en particular un planteo de Silvio donde se opone al anarquismo. Silvio se declara defensor del orden, y sobre todo del “orden social.” Para él, la anarquía es la ley del más fuerte.

No deseo entrar en polémicas sobre el anarquismo (que generalmente no ataca el orden, sino sólo el orden dominador, y defiende por su parte el orden autónomo: “la anarquía es madre del orden,” dice un famoso slogan libertario).

Pero quiero señalar una inconsistencia clara en el pensamiento de Silvio.

Si la anarquía no es otra cosa que el poder del más fuerte, entonces resultaría más que lógico que los sujetos políticos (instituciones y personas) más fuertes del planeta defendieran a capa y espada el anarquismo.

¿Sucede así?

Todo lo contrario. Los fuertes defienden diversas formas de dominación: estatal, militar y capitalista.

Los anarquistas no dirigen corporaciones, ni mandan ejércitos, ni presiden gobiernos.

Sólo parecen ser un puñado de locos que luchan por un mundo sin tales dominaciones. Otro mundo posible, un mundo mejor.

¿Quién tendrá la razón?…

Publicado en Havana Times
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